Eosinophilic oesophagitis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago (el tubo que lleva la comida de la boca al estómago) causada por una reacción alérgica. En esta afección, un tipo de glóbulo blanco llamado eosinófilo se acumula en el revestimiento del esófago y provoca hinchazón, endurecimiento y dificultad para tragar.
Datos clave
- Es una enfermedad alérgica, no una infección ni un tipo de cáncer.
- No se transmite de persona a persona.
- Puede controlarse con cambios en la alimentación y medicamentos recetados por un médico.
- Los síntomas pueden cambiar con el tiempo y requieren seguimiento médico.
No es muy común, pero se diagnostica cada vez más porque los médicos están más atentos a esta afección. Afecta aproximadamente a 1 de cada 2000 personas en general.
Puede afectar a personas de cualquier edad, desde niños pequeños hasta adultos mayores. Es más frecuente en hombres que en mujeres, y suele presentarse en personas con antecedentes personales o familiares de alergias, asma o eccema.
Síntomas
- Incapacidad repentina para tragar la saliva (babeo excesivo).
- Dolor intenso en el pecho que no desaparece.
- Que la comida quede atascada por completo y no pueda pasar ni la saliva.
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- ⚠Dolor al tragar que empeora o no mejora.
- ⚠Sensación persistente de que la comida está atascada aunque pueda tragar líquidos.
- ⚠Vómitos con sangre o heces negras (pueden indicar sangrado en el esófago).
- ⚠Pérdida de peso significativa sin causa clara.
Síntomas comunes
- Dificultad para tragar (sensación de que la comida se queda atascada en el pecho o la garganta).
- Dolor en el pecho que no está relacionado con el corazón.
- Aparición repentina de que la comida se atore de forma completa (urgencia médica).
- Acidez o reflujo que no mejora con los tratamientos habituales.
- Náuseas o vómitos frecuentes.
Síntomas en niños
- Rechazo a comer o dificultad para alimentarse.
- Vómitos frecuentes, sobre todo después de comer.
- Dolor abdominal recurrente.
- Crecimiento lento o pérdida de peso inesperada.
- Sensación de que la comida no pasa bien.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden ser similares a los de los adultos más jóvenes, pero a menudo se presentan con mayor dificultad para tragar y desnutrición.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Mayor riesgo de que la comida se quede atascada (impactación alimentaria).
Causas
Causas principales
- Reacción alérgica a ciertos alimentos, como leche, huevo, trigo, soja, frutos secos, pescado o mariscos.
- Alergia a alérgenos ambientales como el polen o los ácaros del polvo, que pueden empeorar los síntomas en épocas específicas.
Factores de riesgo
- Tener asma, eccema o rinitis alérgica.
- Tener antecedentes familiares de alergias o esofagitis eosinofílica.
- Ser hombre.
- Vivir en climas fríos o secos (posible mayor exposición a alérgenos).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad repentina para tragar o la comida se atasca frecuentemente.
- Si presenta dolor intenso en el pecho que no cede.
- Si vomita sangre o tiene heces oscuras.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene síntomas leves pero persistentes, como acidez que no mejora con cambios de hábitos.
- Si nota que le cuesta tragar los alimentos sólidos en comparación con antes.
- Si su hijo rechaza la comida, tiene vómitos frecuentes o no está subiendo de peso adecuadamente.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante una gastroscopia, que es un examen en el que se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara por la boca para observar el esófago. Durante este procedimiento, el médico toma pequeñas muestras de tejido (biopsias) que se analizan al microscopio para buscar eosinófilos.
Pruebas que se pueden realizar
- Gastroscopia con biopsias del esófago (múltiples muestras).
- Análisis de sangre para detectar alergias (no confirma el diagnóstico, pero ayuda a identificar posibles desencadenantes).
- Pruebas de alergia cutáneas o parches, bajo supervisión de un alergólogo.
- En algunos casos, pH-metría esofágica para descartar reflujo ácido severo.
Qué esperar en su cita
Antes de la gastroscopia le darán un sedante para que esté cómodo. El procedimiento dura unos 15-30 minutos. Después, puede tener molestias leves de garganta que desaparecen en un día. Su médico le explicará los resultados y los pasos a seguir según el número de eosinófilos encontrados.
Tratamiento
El tratamiento de la esofagitis eosinofílica se enfoca en reducir la inflamación y evitar los desencadenantes alérgicos. No hay una cura definitiva, pero con el manejo adecuado la mayoría de las personas mejoran notablemente. Los tratamientos incluyen cambios en la dieta, medicamentos y, en raras ocasiones, procedimientos para abrir el esófago.
Autocuidado en el hogar
- Llevar un diario de alimentos y síntomas para identificar posibles desencadenantes.
- Comer despacio, masticar muy bien los alimentos y beber agua con las comidas.
- Evitar comidas muy secas, duras o pegajosas que puedan atascarse.
- Mantener una postura erguida al comer y durante al menos 30 minutos después.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos antiinflamatorios que se toman por vía oral o se inhalan y se tragan para actuar directamente sobre el esófago. También pueden recetar medicamentos que reducen la acidez estomacal, aunque no siempre son suficientes. En algunos casos, una dieta de eliminación guiada por un alergólogo o dietista puede identificar y evitar los alimentos que causan la reacción. No se recomienda automedicarse.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Solo se considera cuando hay estrechamiento severo (estenosis) del esófago que no responde al tratamiento médico, y se puede realizar una dilatación esofágica para ensanchar el conducto. Su médico evaluará si es necesario.
Vivir con esta afección
Vivir con esofagitis eosinofílica implica aprender a reconocer y evitar los alimentos que desencadenan los síntomas. Muchas personas pueden llevar una vida normal con algunos ajustes en la alimentación y los hábitos al comer.
Consejos de estilo de vida
- Tener siempre a mano alimentos seguros y fáciles de tragar.
- Si come fuera, informe al restaurante sobre su condición y pida que eviten ciertos ingredientes si es necesario.
- Mantenga un horario de comidas regular y evite comer justo antes de acostarse.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada es importante, pero puede necesitar la ayuda de un dietista para evitar deficiencias nutricionales si sigue una dieta de eliminación. El ejercicio moderado no está contraindicado, pero evite hacer ejercicio inmediatamente después de comer para reducir el riesgo de reflujo o atoramiento.
Salud mental y bienestar emocional
Esta condición puede causar ansiedad al comer, especialmente en situaciones sociales. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Hablar con su médico o un profesional de la salud mental puede ayudar a manejar el estrés relacionado con la alimentación y la enfermedad.
Prevención
No se puede prevenir la esofagitis eosinofílica, pero una vez diagnosticada, se puede evitar que los síntomas empeoren al identificar y evitar los desencadenantes alérgicos. El control temprano ayuda a prevenir complicaciones como el estrechamiento del esófago.
Complicaciones
Si no se trata
- Formación de estrechamientos (estenosis) en el esófago, que dificultan el paso de los alimentos.
- Impactaciones alimentarias recurrentes (la comida se atasca con frecuencia), lo que puede requerir extracción de emergencia.
- Desnutrición y pérdida de peso por miedo a comer.
- En niños, retraso en el crecimiento y desarrollo.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y seguimiento médico, la mayoría de las personas con esofagitis eosinofílica pueden controlar bien sus síntomas y llevar una vida normal. Es una condición crónica, pero manejable. Muchos pacientes logran una mejoría significativa con cambios en la dieta y medicamentos.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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