Eritrasma: manchas marrones en los pliegues de la piel
Resumen
El eritrasma es una infección leve y muy común de la piel. La causan unas bacterias que normalmente viven en nuestra piel sin hacer daño; cuando encuentran calor y humedad en los pliegues del cuerpo, crecen más de la cuenta y aparecen manchas de color marrón, rojizo o rosado. Suele salir en las axilas, en la ingle, entre los dedos de los pies o debajo de los pechos. No es peligroso, no se debe a la falta de higiene y no se contagia con facilidad de una persona a otra.
Datos clave
- Es una infección superficial de la piel causada por bacterias que ya viven en ella.
- Aparece sobre todo en zonas donde la piel se roza y suda: axilas, ingle y entre los dedos de los pies.
- No es grave y casi siempre mejora con tratamiento, aunque puede volver.
- No se contagia fácilmente ni indica falta de aseo personal.
Sí, es bastante frecuente. Se ve en todo el mundo y es más habitual en climas cálidos y húmedos y en personas adultas. Muchas personas la tienen durante meses sin saber exactamente qué es.
Puede aparecer en cualquier persona, pero es más común en adultos, en quienes tienen pliegues de piel profundos, en personas con sobrepeso, en personas con diabetes y en quienes viven en zonas cálidas y húmedas. En niños es menos frecuente y en personas mayores se ve con más facilidad porque la piel y los pliegues cambian con la edad.
Síntomas
- El eritrasma por sí mismo no es una urgencia. Llama a los servicios de emergencia si aparecen señales de una infección que se extiende o que afecta a todo el cuerpo: fiebre alta, escalofríos, piel muy roja y caliente que crece rápido, ampollas o zonas con pus, dolor intenso, confusión o sensación de malestar grave.
- Si la persona tiene las defensas bajas (por ejemplo, por un tratamiento médico o una enfermedad de base) y la mancha se extiende rápidamente, busca atención urgente.
- ⚠La zona se pone cada vez más roja, caliente o dolorosa.
- ⚠Aparece pus, mal olor o una herida abierta en la piel.
- ⚠Fiebre o malestar general junto con el sarpullido.
- ⚠Las manchas siguen creciendo a pesar de las medidas de cuidado en casa durante varias semanas.
Síntomas comunes
- Manchas de color marrón, rojizo o rosado en los pliegues del cuerpo, como las axilas, la ingle, debajo de los pechos o entre los dedos de los pies.
- Las manchas suelen tener bordes bien definidos y una superficie lisa o ligeramente descamada.
- Picor leve o sensación de quemazón suave; muchas veces no hay ninguna molestia.
- Piel blanquecina y algo reblandecida entre los dedos de los pies.
- Coloración ligeramente más oscura en la zona después de mucho tiempo.
Síntomas en niños
- Es poco frecuente en la infancia, pero puede aparecer, sobre todo en la zona del pañal, las axilas o el cuello.
- Las manchas pueden confundirse con irritación por el pañal u otros problemas de la piel, por lo que conviene que lo valore un profesional.
- En general produce menos picor que en adultos.
Síntomas en adultos mayores
- Es más habitual porque los pliegues de la piel son más profundos y hay más sudoración acumulada.
- Puede pasar desapercibido porque el picor es mínimo.
- Es frecuente en personas mayores con diabetes o con dificultad para secarse bien después del baño.
Causas
Causas principales
- Crecimiento excesivo de unas bacterias llamadas Corynebacterium, que viven normalmente en la piel sin causar problemas.
- La humedad y el calor atrapados en los pliegues de la piel favorecen que estas bacterias se multipliquen.
- El roce de la piel con la piel y el sudor que no se seca bien crean el ambiente ideal para ellas.
Factores de riesgo
- Vivir en un clima cálido y húmedo.
- Sudoración abundante o pliegues de piel profundos.
- Sobrepeso u obesidad, que aumenta el roce y la humedad en los pliegues.
- Diabetes, sobre todo si el azúcar en sangre no está bien controlado.
- Defensas bajas por una enfermedad o un tratamiento médico.
- Edad avanzada.
- Usar ropa muy ajustada o tejidos que no dejan respirar la piel.
- No secarse bien los pliegues y entre los dedos de los pies después de la ducha.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la piel se pone muy roja, caliente o dolorosa, o aparece pus.
- Si tienes fiebre o te encuentras mal en general.
- Si tienes diabetes o las defensas bajas y notas que la mancha crece rápido.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes manchas marrones o rosadas en los pliegues que no desaparecen en dos o tres semanas.
- Si el picor o la molestia te incomodan en el día a día.
- Si las manchas vuelven una y otra vez después de tratarlas.
- Si no estás seguro de qué es y quieres una opinión profesional.
Diagnóstico
En la mayoría de los casos, el profesional de la salud lo reconoce con solo mirar la piel y preguntar dónde aparecieron las manchas. A veces usa una lámpara especial llamada luz de Wood: es una luz ultravioleta que se acerca a la piel y hace que estas bacterias brillen con un tono rojo coral. Es una prueba rápida, indolora y que no requiere preparación.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración visual de la zona afectada.
- Luz de Wood, que ayuda a distinguirlo de otras manchas de la piel.
- En algunos casos, una pequeña toma de muestra de la piel (con un raspado suave) para descartar un hongo, que puede parecerse mucho.
- Preguntas sobre sudoración, diabetes, medicamentos y hábitos de higiene.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser corta y sin dolor. Si te hacen una toma de muestra, solo notarás un raspado suave y los resultados pueden tardar unos días. Mientras tanto, el profesional puede darte indicaciones para mantener la zona seca.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la cantidad de bacterias y mantener la piel seca para que no vuelvan a crecer. En la mayoría de los casos basta con cuidados en casa y un tratamiento que el profesional aplica sobre la piel. Si las manchas son muy extensas o vuelven con frecuencia, puede recomendar un tratamiento por vía oral.
Autocuidado en el hogar
- Seca bien los pliegues de la piel después de la ducha, con una toalla limpia y sin frotar fuerte.
- Usa ropa holgada y de algodón o tejidos que dejen respirar la piel.
- Cambia la ropa interior y los calcetines a diario, y evita la ropa deportiva húmeda por mucho tiempo.
- Lávate con agua tibia y un jabón suave; no hace falta frotar ni usar productos agresivos.
- Sécate muy bien entre los dedos de los pies.
- No compartas toallas ni prendas íntimas mientras tengas las manchas.
- Si sudas mucho, intenta refrescar la piel y cambiarte de ropa cuando puedas.
Tratamientos médicos
El profesional puede indicar un producto para aplicar sobre la piel que ayude a reducir las bacterias, o bien un tratamiento por boca si la zona afectada es amplia o si las manchas reaparecen. También puede recomendar medidas para controlar el sudor. Es importante seguir las indicaciones durante todo el tiempo que te indiquen, aunque las manchas mejoren antes, para evitar que vuelvan. No te automediques con productos que hayas usado antes ni con cremas de otras personas: pide consejo a tu farmacéutico o a tu centro de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
El eritrasma no se trata con cirugía. En casos muy concretos de pliegues profundos que favorecen las infecciones repetidas, el profesional puede hablar de otras opciones, pero esto es poco habitual.
Vivir con esta afección
El eritrasma suele convivir con la rutina sin mayor problema. La clave está en mantener la piel seca y ventilada, sobre todo en verano o después de hacer ejercicio. Las manchas pueden tardar semanas en aclararse, así que ten paciencia: lo importante es que la infección se controle, aunque el color tarde un poco más en volver a la normalidad.
Consejos de estilo de vida
- Elige ropa cómoda y transpirable, sobre todo en climas cálidos.
- Dúchate después de sudar mucho y seca bien los pliegues.
- Evita pasar muchas horas con bañador o ropa mojada.
- Si tienes diabetes, mantén el control del azúcar en sangre con tu equipo de salud.
- Revisa de vez en cuando tus pliegues y la zona entre los dedos de los pies.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para el eritrasma. Una alimentación equilibrada y algo de actividad física regular ayudan a mantener un peso saludable y a controlar la diabetes, lo que reduce la humedad y el roce en los pliegues. Si sudas al hacer ejercicio, dúchate y seca bien la piel después.
Salud mental y bienestar emocional
A algunas personas les preocupa que las manchas se vean o que sean contagiosas. Recuerda que el eritrasma no es peligroso ni se debe a la falta de higiene, y que se puede tratar. Si la preocupación por tu piel afecta a tu ánimo o a tu día a día, habla con tu equipo de salud: es algo normal y hay apoyo disponible.
Prevención
No siempre se puede evitar, pero sí se puede reducir el riesgo. Como las bacterias necesitan humedad y calor, mantener la piel seca y ventilada es la mejor medida. Esto es especialmente útil si ya has tenido eritrasma antes, porque tiende a reaparecer.
Vacunas
No existe una vacuna para el eritrasma, porque lo causan bacterias que ya viven de forma habitual en la piel.
Programas de detección
No se recomienda ninguna prueba de cribado en personas sin síntomas. Si tienes diabetes o infecciones de piel repetidas, tu equipo de salud puede revisar los pliegues en tus controles habituales.
Complicaciones
Si no se trata
- Las manchas pueden extenderse a más zonas de la piel.
- El picor puede aumentar y, al rascarte, la piel puede irritarse o abrirse.
- Si la piel se rompe, existe un pequeño riesgo de que entre otra infección bacteriana.
- Puede confundirse durante mucho tiempo con un hongo y recibir cuidados que no ayudan.
- Es frecuente que vuelva después de mejorar, sobre todo si la humedad sigue presente.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. La mayoría de las personas mejora con el tratamiento y con cuidados sencillos para mantener la piel seca. Es cierto que puede reaparecer, sobre todo en climas húmedos o si hay diabetes, pero se puede volver a tratar sin problema. Con un poco de constancia en el cuidado diario, la piel suele mantenerse bien.
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Última actualización: 23 de octubre de 2026
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