Lesión en el ojo (golpe, raspón o cuerpo extraño)
Resumen
Una lesión en el ojo es cualquier daño causado en el ojo o en la zona que lo rodea (párpados, cejas, huesos de la cara) por un golpe, un objeto que entra o roza, un producto químico, calor o luz muy intensa. Puede afectar solo la superficie del ojo, como un pequeño raspón, o ser más profunda, como una herida que atraviesa el ojo. La mayoría de las lesiones oculares son leves y se curan bien, pero algunas pueden poner en riesgo la vista si no se atienden a tiempo.
Datos clave
- Nunca frotes el ojo ni intentes sacar un objeto que esté clavado o muy incrustado: podrías empeorar el daño.
- Si te ha entrado un producto químico, enjuaga el ojo con agua limpia de inmediato durante unos 15 a 20 minutos y acude a urgencias.
- Usar gafas de protección en el trabajo, en el deporte y en las tareas de casa es la forma más sencilla de evitar la mayoría de estas lesiones.
Sí, es muy común. Las lesiones en el ojo son uno de los motivos más frecuentes de consulta en urgencias oftalmológicas y en atención primaria. La buena noticia es que la mayoría son leves y se resuelven en pocos días con cuidados sencillos.
Puede afectar a cualquier persona, a cualquier edad. Es más frecuente en personas que trabajan con herramientas, metal, madera o productos químicos sin protección, en quienes practican deportes de contacto, en niños pequeños que juegan con arena, palos o juguetes puntiagudos, y en personas que hacen arreglos en casa. También influye el uso de lentes de contacto y la sequedad ocular.
Síntomas
- Un producto químico (limpiador, lejía, cal, cemento, ácido) ha entrado en el ojo.
- Hay un objeto clavado o incrustado en el ojo o en el párpado.
- Pérdida repentina o muy marcada de la visión después de un golpe.
- Dolor muy intenso que no calma, después de un golpe o una explosión.
- Sangre visible dentro del ojo (en la parte de color o delante de ella).
- Herida abierta en el ojo o en el párpado que no deja de sangrar.
- Lesión por algo que salió disparado a gran velocidad: esmerilado, martillado, taladrado, explosiones.
- Quemadura por soldadura, fogonazo o luz intensa con dolor muy fuerte y no poder abrir el ojo.
- Después de un golpe en la cabeza, las pupilas tienen tamaños distintos, hay vómitos o somnolencia.
- ⚠Sensación de cuerpo extraño que sigue después de enjuagar bien el ojo.
- ⚠Enrojecimiento o dolor que va a más en las horas siguientes.
- ⚠Visión borrosa que no mejora al parpadear.
- ⚠Sensibilidad a la luz que aumenta.
- ⚠Secreción espesa o pus.
- ⚠Un arañazo o raspón en el ojo que notes al mirarte al espejo.
- ⚠Un moratón en el párpado que se acompaña de visión doble.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en el ojo, a veces como si tuvieras arena dentro.
- Enrojecimiento y lagrimeo.
- Sensación de tener algo atascado que no desaparece.
- Visión borrosa o visión doble.
- Sensibilidad a la luz (las luces molestan más de lo normal).
- Hinchazón o moratón en el párpado.
- Mancha roja en la parte blanca del ojo.
- Dificultad para abrir el ojo o para mantenerlo abierto.
Síntomas en niños
- Llanto intenso y resistencia a que le miren el ojo.
- Se frota el ojo o lo mantiene cerrado.
- Enrojecimiento, lagrimeo o legañas.
- Miedo a la luz o a abrir los ojos.
- A veces no pueden explicar qué pasó: conviene preguntar por juegos con arena, palos, lápices, juguetes o productos de limpieza.
Síntomas en adultos mayores
- Los ojos secos y la piel más fina pueden hacer que se dañen más fácilmente.
- Pueden notar menos dolor del esperado y aun así tener una lesión importante.
- Los moratones y pequeños sangrados pueden ser más llamativos si se toman medicamentos que afectan la coagulación.
- Mayor riesgo de infección y de complicaciones si hubo cirugía ocular previa.
Causas
Causas principales
- Cuerpos extraños: polvo, arena, tierra, pestañas, insectos, trocitos de metal o de madera.
- Productos químicos: limpiadores del hogar, lejía, amoníaco, cal, cemento, disolventes.
- Golpes con pelotas, puños, codos o caídas.
- Objetos punzantes o cortantes: tijeras, cuchillos, lápices, ramas, cristales.
- Proyecciones a alta velocidad: al taladrar, martillar, esmerilar o cortar metal o madera.
- Quemaduras por fuego, chispas, agua hirviendo o vapor.
- Luz intensa o radiación: soldadura sin careta, lámparas de bronceado, luz solar muy fuerte sin protección.
- Lesiones relacionadas con lentes de contacto mal ajustadas, sucias o usadas demasiado tiempo.
Factores de riesgo
- Trabajar con herramientas, metal, madera o productos químicos sin gafas de protección.
- Practicar deportes de contacto o de raqueta sin protección ocular.
- Hacer bricolaje o reparaciones en casa.
- Niños pequeños que juegan sin supervisión con objetos puntiagudos o arena.
- Guardar productos de limpieza en envases sin etiqueta o al alcance de los niños.
- Ojos secos o uso prolongado de lentes de contacto.
- Haber tenido cirugía ocular previa.
- No usar gafas de sol con protección ultravioleta.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cualquier contacto con productos químicos, incluso si al principio parece leve.
- Un objeto que se ha quedado clavado o que no se puede quitar con un enjuague suave.
- Cambios en la visión de forma repentina.
- Dolor fuerte o que empeora con el paso de las horas.
- Sangre dentro del ojo o herida abierta en el párpado.
- Lesión tras un golpe fuerte o por algo a alta velocidad.
- Sensación de arena o cuerpo extraño que dura más de unas horas.
Programe una cita de rutina si:
- Molestias leves que van mejorando día a día.
- Un pequeño moratón en el párpado que se resuelve solo.
- Enrojecimiento suave que aparece y desaparece.
- Molestias repetidas al usar lentes de contacto.
- Revisión después de una lesión leve para confirmar que todo está bien.
Diagnóstico
El personal sanitario empieza preguntándote qué pasó: con qué te lesionaste, cuándo, si había productos químicos o algo que saliera disparado, y qué síntomas tienes. Después revisan tu visión y examinan el ojo con una lámpara especial y un aumento (una lámpara de hendidura). Muchas veces usan unas gotas que tiñen temporalmente la superficie del ojo para ver mejor los arañazos. Suele ser un examen rápido y no duele, aunque las gotas pueden escocer un momento.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la agudeza visual (leer letras o símbolos a distancia).
- Examen con lámpara de hendidura, que permite ver el ojo muy de cerca.
- Tinción con un colorante especial para detectar raspones en la superficie del ojo.
- Revisión del párpado por dentro para buscar cuerpos extraños escondidos.
- Medición de la presión del ojo.
- Pruebas de imagen, como radiografía o tomografía, si se sospecha un objeto dentro del ojo o una fractura.
- Ecografía u otras pruebas en casos concretos.
Qué esperar en su cita
La consulta suele durar poco. Es posible que te pongan gotas para explorar el ojo y que la visión quede algo borrosa durante un rato; por eso conviene que alguien te acompañe o que no conduzcas hasta que vuelva la claridad. Te explicarán qué tipo de lesión tienes, qué cuidados necesita y cuándo debes volver a revisión.
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de lesión. Las más leves se manejan en casa con cuidados básicos y a veces con gotas o pomadas recetadas. Las más serias requieren que un profesional retire el objeto, limpie la herida o, en algunos casos, realice una cirugía. El objetivo siempre es aliviar el dolor, proteger el ojo y conservar la visión.
Autocuidado en el hogar
- Ante un producto químico: enjuaga el ojo con agua limpia de inmediato durante 15 a 20 minutos, retira las lentes de contacto si las llevas y acude a urgencias.
- No te frotes el ojo, aunque sientas picor o arena.
- Si hay un objeto clavado, no lo intentes sacar: cúbrelo con un vaso limpio o un escudo y busca ayuda urgente.
- Para una mota pequeña: parpadea varias veces, deja que las lágrimas hagan su trabajo y enjuaga con suero fisiológico o agua limpia. No uses pinzas, bastoncillos ni la punta de nada sobre el ojo.
- Para un moratón en el párpado cerrado, aplica frío envuelto en un paño durante 10 a 15 minutos varias veces al día.
- Evita el maquillaje de ojos y las lentes de contacto hasta que te digan que ya puedes usarlos.
- Usa gafas de sol si la luz te molesta.
- No uses gotas que te sobraron de otra vez sin consultar antes con tu farmacia o tu centro de salud.
Tratamientos médicos
El profesional puede retirar el cuerpo extraño con instrumentos adecuados, lavar el ojo con suero, recetar gotas o pomadas para prevenir infecciones o reducir la inflamación, y recomendar revisión en pocos días. En algunos casos se valora la vacuna del tétanos si la herida fue con un objeto sucio. También pueden poner gotas que dilatan la pupila para aliviar el dolor y el espasmo. Todo ello lo decide el personal sanitario según lo que vea en la exploración.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para lesiones graves: heridas que atraviesan el ojo, objetos que quedan dentro, desprendimiento de retina, fracturas de los huesos de la órbita o cortes importantes en el párpado. En estos casos, actuar con rapidez mejora mucho las posibilidades de conservar la visión.
Vivir con esta afección
Durante los primeros días necesitas darle descanso al ojo. Sigue las indicaciones del equipo de salud, ponte las gotas o la pomada tal como te expliquen y acude a las revisiones. Si la visión está borrosa, evita conducir y usa gafas de sol si la luz te molesta. Poco a poco podrás volver a tus actividades habituales.
Consejos de estilo de vida
- Lávate las manos antes de tocar la zona del ojo o de ponerte las gotas.
- Usa gafas de protección al volver al trabajo o al hacer tareas de riesgo.
- Evita el deporte de contacto y las actividades con polvo hasta que te den el alta.
- No compartas toallas ni maquillaje de ojos mientras estés en recuperación.
- Mantén los productos de limpieza bien cerrados y etiquetados, lejos del alcance de los niños.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para curar una lesión en el ojo. Una alimentación variada y beber agua suficiente ayudan a que el cuerpo se recupere bien. Mientras estés en tratamiento, evita esfuerzos fuertes, levantar peso o deportes de contacto si te lo han indicado, sobre todo después de una cirugía. Pregunta a tu equipo sanitario cuándo puedes retomar el ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir preocupación o miedo cuando algo afecta a la vista, porque es uno de los sentidos que más valoramos. La mayoría de las personas se recuperan bien, pero si notas ansiedad que te impide dormir, miedo persistente o decaimiento, habla con tu equipo de salud. Pedir apoyo emocional es parte del cuidado, y si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda urgente en los servicios de emergencia de tu país o en un servicio de apoyo emocional de tu zona.
Prevención
Sí, la mayoría de las lesiones en los ojos se pueden prevenir. Usar gafas de protección en el trabajo, en el deporte y en las tareas de casa es la medida más eficaz. También ayuda guardar los productos químicos en su envase original, bien cerrados y fuera del alcance de los niños, y supervisar los juegos con objetos puntiagudos o arena.
Vacunas
Mantener al día la vacuna del tétanos es importante, sobre todo si te has lesionado con un objeto sucio, oxidado o con tierra. Consulta en tu centro de salud si no recuerdas cuándo fue tu última dosis.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado específica para las lesiones oculares. Sí conviene revisar la vista de forma periódica si tienes factores de riesgo, si usas lentes de contacto o si has tenido una lesión previa.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección en la superficie del ojo, que puede ser grave si no se trata.
- Cicatriz en la córnea que deje la visión borrosa de forma permanente.
- Dolor crónico o sensación de cuerpo extraño que no desaparece.
- Aumento de la presión del ojo (glaucoma) tras un golpe fuerte.
- Catarata temprana después de un traumatismo.
- Daño en la retina o desprendimiento, con pérdida de visión.
- Visión doble por lesiones en los músculos o huesos de la órbita.
- Pérdida parcial o total de la visión en los casos más graves.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las lesiones oculares se curan bien, sobre todo cuando se atienden a tiempo. Muchas personas recuperan la visión completa en pocos días o semanas. Algunas necesitan revisiones más largas o un tratamiento adicional, pero contar con atención temprana y seguir las indicaciones hace una gran diferencia. Ante cualquier duda, consulta a tu equipo de salud.
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Última actualización: 23 de octubre de 2026
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