Female factor infertility overview
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La infertilidad por factor femenino ocurre cuando una mujer tiene dificultades para quedar embarazada debido a problemas en su sistema reproductivo. Esto puede deberse a problemas con la ovulación (liberación de óvulos), las trompas de Falopio (tubos que conectan los ovarios con el útero), el útero (matriz) o el cuello uterino.
Datos clave
- Afecta aproximadamente a 1 de cada 7 parejas en el mundo.
- No siempre es permanente: muchos casos se pueden tratar.
- Puede estar relacionada con la edad, enfermedades o el estilo de vida.
Sí, es un motivo frecuente de consulta médica. Se estima que entre el 30% y el 40% de los casos de infertilidad están relacionados con problemas en la mujer.
Afecta a mujeres en edad reproductiva, especialmente a partir de los 35 años, aunque también puede presentarse en mujeres más jóvenes por causas como desequilibrios hormonales o problemas estructurales.
Síntomas
- Dolor pélvico intenso y repentino, con sangrado vaginal abundante.
- Fiebre alta con dolor abdominal bajo.
- Desmayo o mareo extremo.
- ⚠Dolor pélvico persistente que no mejora con reposo.
- ⚠Sangrado vaginal abundante o coágulos grandes.
- ⚠Secreción vaginal con mal olor o pus.
Síntomas comunes
- Dificultad para quedar embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección (o 6 meses si tienes más de 35 años).
- Ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación.
- Dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.
- Sangrado menstrual anormal (muy abundante, muy escaso o entre periodos).
Síntomas en niños
- No aplica, la infertilidad se diagnostica en edad adulta.
Síntomas en adultos mayores
- Mayor dificultad para concebir a medida que la edad avanza, especialmente después de los 35 años.
- Ciclos más cortos o irregulares, que pueden indicar una reserva ovárica baja.
Causas
Causas principales
- Problemas de ovulación: los ovarios no liberan óvulos regularmente (como en el síndrome de ovario poliquístico).
- Obstrucción de las trompas de Falopio: suele deberse a infecciones pasadas o endometriosis.
- Endometriosis: el tejido del útero crece fuera de él y puede afectar los ovarios y las trompas.
- Problemas en el útero: como miomas, pólipos o malformaciones.
- Disminución de la reserva ovárica: menor cantidad y calidad de óvulos por la edad u otras causas.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 35 años).
- Tabaquismo o consumo excesivo de alcohol.
- Peso corporal muy bajo o muy alto (obesidad).
- Enfermedades crónicas como diabetes o trastornos de la tiroides.
- Infecciones de transmisión sexual no tratadas.
- Antecedentes de cirugía pélvica o abdominal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor pélvico intenso y repentino.
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa una compresa o tampón cada hora.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes menos de 35 años y has intentado quedar embarazada sin éxito durante un año.
- Si tienes 35 años o más y has intentado durante 6 meses.
- Si tus ciclos menstruales son muy irregulares o no tienes menstruación.
- Si tienes antecedentes de infecciones pélvicas, cirugías abdominales o endometriosis.
Diagnóstico
El médico realizará una historia clínica completa y un examen físico. Luego, solicitará pruebas para evaluar la ovulación, la reserva ovárica y la anatomía del sistema reproductivo.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para medir hormonas como la FSH, LH, estradiol y hormona antimülleriana.
- Ecografía pélvica: para ver los ovarios, el útero y el endometrio.
- Histerosalpingografía: radiografía con contraste para ver si las trompas de Falopio están abiertas.
- Histeroscopia: examen del interior del útero con una cámara pequeña.
- Prueba de ovulación: puede ser con un kit casero o análisis de progesterona en sangre.
Qué esperar en su cita
La evaluación puede durar varias semanas. No duele, pero algunas pruebas como la histerosalpingografía pueden causar molestias leves. Tu médico te explicará cada paso y los resultados.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa identificada. A menudo incluye medicamentos para estimular la ovulación, procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos o técnicas de reproducción asistida. Tu médico te recomendará la opción más adecuada para ti, basándose en tu edad, salud general y los resultados de las pruebas.
Autocuidado en el hogar
- Llevar una alimentación equilibrada y mantener un peso saludable.
- Evitar fumar y limitar el alcohol.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación o ejercicio suave.
- Seguir un calendario de ovulación para conocer tus días fértiles.
Tratamientos médicos
Los tratamientos pueden incluir medicamentos orales o inyectables que ayudan a los ovarios a producir y liberar óvulos. También existen técnicas como la inseminación artificial (colocar los espermatozoides dentro del útero) o la fecundación in vitro (unir óvulo y espermatozoide en el laboratorio y luego transferir el embrión al útero). Tu médico decidirá cuál es la mejor opción según tu caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se puede considerar una cirugía mínimamente invasiva si hay obstrucción de las trompas, endometriosis o miomas que afectan la fertilidad. El médico discutirá los riesgos y beneficios contigo.
Vivir con esta afección
Vivir con infertilidad puede ser emocionalmente difícil. Es importante mantener rutinas saludables, hablar con tu pareja y buscar apoyo profesional si lo necesitas. No te sientas sola; muchas personas pasan por esto.
Consejos de estilo de vida
- Haz ejercicio moderado (caminar, yoga, natación) de 3 a 5 veces por semana.
- Duerme al menos 7–8 horas cada noche.
- Evita el estrés excesivo: practica meditación o respiración profunda.
- Limita la cafeína a una o dos tazas al día.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables puede favorecer la fertilidad. Evita los alimentos ultraprocesados y el exceso de azúcar. El ejercicio moderado ayuda a mantener un peso saludable y a reducir el estrés, pero el ejercicio muy intenso puede afectar la ovulación.
Salud mental y bienestar emocional
La infertilidad puede causar ansiedad, tristeza, culpa o baja autoestima. Es normal sentirse así. Hablar con un psicólogo especializado o un grupo de apoyo puede ser de gran ayuda. Si en algún momento sientes que no puedes manejar estas emociones, busca ayuda profesional.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero mantener un peso saludable, evitar el tabaco y el alcohol, y tratar infecciones a tiempo puede reducir el riesgo. Además, si tienes una enfermedad crónica como diabetes, controlarla bien ayuda a preservar la fertilidad.
Vacunas
Existen vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B, que pueden prevenir infecciones que afectan la fertilidad. Consulta con tu médico si necesitas alguna.
Programas de detección
Las revisiones ginecológicas periódicas (anuales) permiten detectar a tiempo problemas como miomas, endometriosis o infecciones. Si tienes factores de riesgo, tu médico puede recomendar pruebas adicionales.
Complicaciones
Si no se trata
- La infertilidad puede persistir y afectar la posibilidad de tener hijos biológicos.
- Puede provocar problemas emocionales como ansiedad o depresión.
- Algunas causas subyacentes (como la endometriosis) pueden empeorar con el tiempo si no se tratan.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las causas de infertilidad femenina tienen tratamiento y muchas mujeres logran quedar embarazadas con ayuda médica. Aunque el camino puede ser largo y emocional, los avances en medicina ofrecen opciones esperanzadoras. Habla con tu médico para conocer tus posibilidades y no pierdas la esperanza.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS) – Fertilidad
- Sociedad Internacional de Fertilidad (ISF)
Organizaciones locales
- Consulta con tu centro de salud más cercano · España y América Latina
- Asociación de Fertilidad de tu país (ej. en España: Sociedad Española de Fertilidad) · España
Líneas de ayuda
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.