Fiebre glandular
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fiebre glandular es una infección viral común que causa dolor de garganta intenso, fiebre e inflamación de los ganglios (bultos) en el cuello. También se conoce como mononucleosis infecciosa. La produce el virus de Epstein-Barr, que se transmite por la saliva.
Datos clave
- La causa, en la mayoría de los casos, el virus de Epstein-Barr.
- Se transmite por la saliva, por eso a veces se llama 'la enfermedad del beso'.
- La mayoría de las personas se recuperan en unas semanas con reposo y cuidados en casa.
Sí, es una infección muy común en todo el mundo. La mayoría de las personas han estado en contacto con el virus en algún momento de su vida.
Afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes, pero puede presentarse a cualquier edad. En los niños pequeños suele ser muy leve o no dar síntomas.
Síntomas
- Dificultad para respirar o tragar la saliva
- Dolor abdominal intenso o punzante en el lado izquierdo del abdomen
- Debilidad muy grave o confusión
- ⚠Fiebre muy alta que no baja con los medicamentos indicados
- ⚠Dolor de garganta que impide beber líquidos
- ⚠Cansancio extremo que no mejora
Síntomas comunes
- Dolor de garganta intenso
- Fiebre
- Ganglios inflamados en el cuello o las axilas
- Cansancio extremo o debilidad
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
Síntomas en niños
- En los niños pequeños, la infección puede pasar casi desapercibida o causar solo síntomas parecidos a un resfriado leve.
Síntomas en adultos mayores
- En los adultos mayores, es menos frecuente y puede presentarse con fiebre y malestar general, a veces sin dolor de garganta típico. El cansancio puede durar más tiempo.
Causas
Causas principales
- Virus de Epstein-Barr (VEB)
- Transmisión a través de la saliva, por ejemplo al besar o compartir cubiertos
- Menos comúnmente, por contacto con objetos contaminados
Factores de riesgo
- Edad entre 15 y 25 años
- Convivir en lugares cerrados (colegios, universidades, cuarteles)
- Compartir vasos, botellas o cubiertos con una persona infectada
- Tener el sistema inmunitario debilitado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene los síntomas de la lista de emergencia
- Si el dolor de garganta es tan fuerte que no puede tragar ni beber
- Si presenta dolor abdominal intenso
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de una semana
- Si la fiebre no cede a los pocos días
- Si nota un bulto que no desaparece o crece
Diagnóstico
El médico suele sospechar la fiebre glandular por los síntomas y el examen físico. Puede confirmarla con análisis de sangre si lo considera necesario.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar anticuerpos del virus
- Conteo sanguíneo completo para ver los glóbulos blancos
Qué esperar en su cita
La consulta será como la de un resfriado o dolor de garganta. El médico le preguntará sobre los síntomas, le revisará la garganta, el abdomen y los ganglios. Si necesita exámenes, le indicará cómo y cuándo hacerlos.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para eliminar el virus. El objetivo es aliviar los síntomas mientras el cuerpo combate la infección. La mayoría de las personas se recuperan en casa.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente
- Beber abundante agua y líquidos claros para mantenerse hidratado
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal para aliviar el dolor de garganta
- Tomar medicinas para el dolor y la fiebre solo si lo recomienda el médico o farmacéutico
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos para reducir la inflamación de la garganta o tratar complicaciones como la inflamación de las amígdalas. En algunos casos, se usan medicamentos antiinflamatorios para disminuir la hinchazón. Si aparece una infección bacteriana agregada, se recetará un antibiótico, pero esto no es lo habitual.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para tratar la fiebre glandular. Solo en casos muy raros de rotura del bazo, que es una complicación grave, se requiere una intervención de urgencia.
Vivir con esta afección
Durante la fase aguda, lo mejor es quedarse en casa y descansar. El cansancio puede durar varias semanas, así que es importante ir retomando las actividades poco a poco y escuchar al cuerpo.
Consejos de estilo de vida
- Evitar actividades físicas intensas y deportes de contacto durante al menos 3 a 4 semanas o hasta que el médico lo indique, para proteger el bazo
- No compartir vasos, cubiertos ni cepillos de dientes durante la enfermedad y unas semanas después
- Dormir lo necesario y tomar siestas si hay mucha fatiga
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y beber mucho líquido ayuda a la recuperación. Cuando pase la fiebre, se puede retomar el ejercicio de forma suave y progresiva, siempre que el médico lo autorice.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse cansado y enfermo durante semanas puede ser frustrante. Es normal tener ansiedad o tristeza. Hablar con la familia, amigos o un profesional de salud mental puede ayudar. Si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de inmediato.
Prevención
No existe una forma segura de prevenirla, ya que el virus se transmite con facilidad por la saliva. Se puede reducir el riesgo evitando besar o compartir utensilios con personas que tienen la infección.
Vacunas
No hay vacuna disponible contra la fiebre glandular.
Programas de detección
No se realiza un cribado rutinario para esta enfermedad en la población general.
Complicaciones
Si no se trata
- Inflamación del bazo (bazo agrandado) que, en casos muy raros, puede romperse
- Inflamación del hígado (hepatitis leve)
- Inflamación de las amígdalas que puede dificultar la respiración
- Complicaciones neurológicas, muy poco frecuentes
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas se recuperan por completo en unas pocas semanas o meses. El cansancio puede persistir, pero con descanso y cuidado, se supera. Las complicaciones graves son poco frecuentes. Con la atención adecuada, el pronóstico es muy bueno.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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