Glaucoma en niños: cómo vivir con esta condición
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El glaucoma infantil es una enfermedad del ojo que daña el nervio óptico, que es como un cable que conecta el ojo con el cerebro. Este daño suele ocurrir porque la presión dentro del ojo es demasiado alta. Si no se trata, puede causar pérdida de la visión de forma permanente.
Datos clave
- El glaucoma en niños no es común, pero es una causa importante de ceguera que se puede prevenir si se detecta a tiempo.
- Puede estar presente al nacer (glaucoma congénito) o aparecer durante la infancia o la adolescencia (glaucoma juvenil).
- Los síntomas en los niños son diferentes a los de los adultos: los bebés pueden tener ojos grandes, nublados y sensibles a la luz.
- El tratamiento temprano, que a menudo incluye cirugía, puede salvar la visión y permitir que el niño vea bien durante muchos años.
El glaucoma infantil es raro. Afecta aproximadamente a 1 de cada 10.000 a 20.000 bebés. Sin embargo, es la principal causa de ceguera prevenible en la infancia.
Afecta principalmente a bebés y niños pequeños, aunque también puede presentarse en niños mayores y adolescentes. Es más frecuente en niños que en niñas y puede ser hereditario.
Síntomas
- Dolor ocular intenso y repentino
- Enrojecimiento severo del ojo
- Pérdida repentina de la visión
- Náuseas o vómitos acompañados de dolor ocular
- ⚠Ojos del bebé que se ven muy grandes o nublados
- ⚠El niño se frota los ojos sin parar o se queja de molestias oculares
- ⚠Cambios en la visión: ve borroso, ve doble o pierde parte del campo visual
Síntomas comunes
- Ojos más grandes de lo normal (buftalmos)
- Córnea nublada o blanquecina (como si el ojo perdiera transparencia)
- Lagrimeo constante sin motivo aparente
- Sensibilidad anormal a la luz (fotofobia)
- El niño se frota los ojos con frecuencia o parpadea mucho
Síntomas en niños
- En los bebés, los ojos pueden parecer más grandes y nublados, y el bebé puede ser muy sensible a la luz.
- En niños mayores, pueden quejarse de dolor ocular, dolores de cabeza, visión borrosa o ver halos alrededor de las luces.
- A veces no hay síntomas evidentes hasta que la visión ya está afectada.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos, el glaucoma suele ser asintomático al principio, pero puede causar pérdida de la visión lateral (periférica).
- Los adultos también pueden notar dificultad para adaptarse a la oscuridad o ver halos de colores brillantes.
- A diferencia de los niños, los adultos no suelen tener ojos grandes ni córneas nubladas.
Causas
Causas principales
- El glaucoma infantil se debe a un problema en el desarrollo del sistema de drenaje del ojo. El líquido que se produce dentro del ojo no puede salir bien, lo que aumenta la presión.
- En la mayoría de los casos es por una mutación genética, a veces heredada de los padres.
- También puede ocurrir como parte de otros síndromes o enfermedades, como el síndrome de Sturge-Weber, la aniridia o algunos trastornos metabólicos.
Factores de riesgo
- Tener padres o hermanos con glaucoma infantil
- Ciertas enfermedades genéticas (como el síndrome de Sturge-Weber, neurofibromatosis, aniridia)
- Haber tenido una cirugía ocular previa
- Lesiones o traumatismos en el ojo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé tiene ojos nublados, lagrimeo constante o sensibilidad a la luz.
- Si el niño se queja de dolor ocular, ve halos de colores o su visión cambia repentinamente.
- Si hay enrojecimiento del ojo acompañado de dolor o náuseas.
Programe una cita de rutina si:
- Si hay antecedentes familiares de glaucoma infantil, es recomendable revisar los ojos del niño al nacer y durante los primeros meses de vida.
- Revisiones oculares periódicas en la infancia, al menos cada uno o dos años, incluso si no hay síntomas.
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un médico oftalmólogo pediátrico. En bebés y niños pequeños, a menudo se necesita un examen bajo anestesia general para medir la presión ocular, observar el nervio óptico y revisar el ángulo de drenaje del ojo.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la presión intraocular (tonometría)
- Examen del nervio óptico con un oftalmoscopio
- Medición del tamaño de la córnea (diámetro corneal)
- Gonioscopía: un examen con una lente especial para ver el ángulo de drenaje
- Paquimetría: medición del grosor de la córnea
- Pruebas de imagen del nervio óptico (como tomografía de coherencia óptica) en niños mayores
Qué esperar en su cita
El examen puede durar entre 30 y 60 minutos si se hace bajo anestesia. El niño estará dormido y no sentirá dolor. Después, se recupera rápidamente y puede irse a casa el mismo día. El médico explicará los resultados y el plan de tratamiento.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es bajar la presión dentro del ojo para evitar que el nervio óptico se dañe más. En los niños, la cirugía suele ser la primera opción, porque las gotas o pastillas no siempre son suficientes o se toleran bien a largo plazo. El tratamiento temprano es clave para preservar la visión.
Autocuidado en el hogar
- Asistir a todas las citas de control con el oftalmólogo, incluso si el niño parece estar bien.
- Asegurarse de que el niño use las gafas o lentes de contacto recetados si los necesita.
- Proteger los ojos del sol con gafas de sol y de golpes con protección adecuada.
- Evitar que el niño se frote los ojos con fuerza; mantener las uñas cortas y limpias.
- Informar al médico sobre cualquier cambio en la visión o molestias oculares.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico incluye el uso de gotas para los ojos que reducen la producción de líquido ocular o ayudan a que drene mejor. En algunos casos, se recetan medicamentos orales. El médico ajustará el tratamiento según la edad del niño y la presión ocular. Nunca se deben usar gotas o medicamentos sin prescripción médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es el tratamiento principal para el glaucoma infantil. Generalmente se realiza una trabeculotomía o goniotomía para abrir el sistema de drenaje. Si esto no es suficiente, se puede colocar un implante de drenaje o hacer una cirugía con láser o crioterapia. El tipo de cirugía depende de la causa y la gravedad.
Vivir con esta afección
Vivir con glaucoma infantil requiere revisiones oculares frecuentes, a veces cada pocos meses. Los niños pueden llevar una vida normal, pero es importante proteger sus ojos y estar atentos a cualquier cambio. Con un tratamiento adecuado, la mayoría mantiene una buena visión.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar el uso de gafas de sol y protectores oculares al hacer deportes o actividades al aire libre.
- Evitar juegos o actividades que puedan golpear los ojos.
- Mantener una rutina de higiene ocular para prevenir infecciones.
- Enseñar al niño a no frotarse los ojos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y antioxidantes (como las vitaminas C y E), es buena para la salud ocular general. El ejercicio moderado es seguro y beneficioso, pero deben evitarse ejercicios que requieran poner la cabeza hacia abajo (como algunas posturas de yoga) o actividades que aumenten mucho la presión intraocular (como levantar pesas muy pesadas).
Salud mental y bienestar emocional
El diagnóstico de glaucoma en un niño puede generar ansiedad y preocupación en la familia. El niño puede sentirse diferente o tener miedo a perder la visión. Es importante hablar abiertamente con él, ofrecer apoyo emocional y buscar ayuda profesional si hay signos de depresión o aislamiento.
Prevención
No se puede prevenir el glaucoma infantil, pero la detección temprana puede prevenir la pérdida de visión. Los niños con antecedentes familiares deben ser examinados al nacer y periódicamente. El tratamiento oportuno es la mejor manera de proteger la vista.
Vacunas
No hay vacunas contra el glaucoma.
Programas de detección
Se recomienda un examen ocular completo en el primer año de vida para todos los niños, especialmente si hay factores de riesgo. Los niños con familiares que tuvieron glaucoma infantil deben ser evaluados por un oftalmólogo infantil lo antes posible.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida irreversible de la visión (ceguera)
- Ambliopía (ojo vago) por falta de estimulación visual temprana
- Agrandamiento permanente del ojo y daño en la córnea
- Dolor ocular crónico
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, muchos niños con glaucoma pueden conservar una visión útil para toda la vida. El tratamiento continuo y las revisiones regulares son fundamentales. Aunque puede ser un desafío, la mayoría de los niños llevan una vida activa y plena. La ciencia avanza constantemente en nuevas opciones para cuidar la vista.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Oftalmología ↗ · España
- Consejo Mexicano de Oftalmología ↗ · México
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.