Buenas noticias sobre los nuevos tratamientos para la degeneración macular
Resumen
La degeneración macular es una enfermedad que afecta a la mácula, la parte central de la retina, que es la capa sensible a la luz que tapiza el fondo del ojo. La mácula es la zona más precisa de la retina: la que usamos para leer, conducir, ver la televisión o reconocer una cara. Cuando la mácula se daña, la visión central se vuelve borrosa, se ve distorsionada o aparece una mancha oscura en el centro. La visión de los lados (la visión periférica) suele conservarse, por eso la mayoría de las personas no se quedan completamente ciegas.
Datos clave
- Existen dos formas principales: la seca, más frecuente y de avance lento, y la húmeda, menos común pero más rápida y que necesita valoración médica pronto.
- En los últimos años han aparecido tratamientos que, en muchos casos, frenan la pérdida de visión e incluso la mejoran, sobre todo en la forma húmeda.
- El diagnóstico temprano cambia mucho el pronóstico: una revisión oftalmológica periódica permite descubrirla antes de que avance.
Sí, es muy común. Es la causa más frecuente de pérdida importante de visión central en personas mayores de 60 años, tanto en España como en Latinoamérica y en la mayoría de los países. Cuanta más edad se tiene, mayor es la probabilidad de padecerla.
Sobre todo a personas mayores de 60 años, y el riesgo sube con los años. También influyen los antecedentes familiares, el tabaquismo y algunas enfermedades como la hipertensión o el colesterol alto. Puede aparecer en un ojo o en los dos, y a menudo empieza en uno solo.
Síntomas
- Pérdida repentina y completa o casi completa de la visión en un ojo: acuda a urgencias o llame al servicio de emergencias de su país de inmediato (112 en España, 911 en muchos países de América).
- Aparición brusca de muchas moscas volantes (puntos que flotan), destellos de luz y una sombra o cortina que tapa parte del campo visual.
- Dolor intenso en el ojo acompañado de enrojecimiento y visión borrosa.
- Pérdida de visión después de un golpe en el ojo o en la cabeza.
- ⚠Notar de repente que las líneas rectas se ven onduladas o torcidas.
- ⚠Aparición de una mancha oscura o gris en el centro de la visión que antes no estaba.
- ⚠Empeoramiento claro de la visión en uno o dos días.
- ⚠Ver los colores mucho más apagados o necesitar de golpe mucha más luz para leer.
Síntomas comunes
- Visión borrosa o menos nítida justo en el centro, mientras los bordes se ven mejor.
- Las líneas rectas (puertas, ventanas, rejillas) se ven onduladas o torcidas.
- Una mancha oscura, gris o borrosa en el centro de la visión.
- Dificultad para leer, coser, conducir o reconocer caras, incluso con gafas nuevas.
- Los colores se ven más apagados o cuesta distinguir el contraste.
- Necesitar mucha más luz o una letra más grande para ver bien.
- Las cosas pueden parecer más pequeñas o más lejanas de lo que son.
Síntomas en niños
- La degeneración macular es muy rara en la infancia. Existen algunas formas hereditarias poco frecuentes que pueden aparecer en niños o en jóvenes y que conviene valorar en el oftalmólogo.
- En un niño, cualquier pérdida de visión central, dificultad para leer la pizarra o que se acerque mucho a los objetos debe revisarse siempre.
- Si hay antecedentes familiares de enfermedades de la retina en la familia, conviene comentarlo con el pediatra y con el oftalmólogo.
Síntomas en adultos mayores
- Es el grupo donde aparece con más frecuencia. Muchas personas tardan en notarlo porque el ojo que ve bien compensa al que ve mal.
- En la forma húmeda, los cambios pueden notarse en días o semanas, así que conviene revisar la visión de cada ojo por separado con regularidad.
- Con la edad es habitual tener cataratas u otros cambios oculares, y a veces los síntomas se confunden; solo un oftalmólogo puede distinguirlos.
Causas
Causas principales
- Forma seca: se acumulan unos depósitos llamados drusas bajo la retina y la mácula se va adelgazando poco a poco. Es la forma más frecuente.
- Forma húmeda: crecen vasos sanguíneos anómalos bajo la retina que filtran líquido o sangran y dañan la mácula con rapidez.
- No hay una única causa: se combinan la edad, la genética y factores del estilo de vida.
- El tabaquismo es el factor de riesgo modificable más importante que se conoce.
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años.
- Antecedentes familiares de degeneración macular.
- Fumar o haber fumado.
- Hipertensión arterial, colesterol alto u obesidad.
- Dieta pobre en frutas, verduras y pescado.
- Exposición prolongada al sol sin protección ocular.
- Tener ojos claros y piel clara.
- Tener degeneración macular en un ojo: el otro tiene más riesgo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si las líneas rectas se ven onduladas de un día para otro.
- Si aparece una mancha oscura nueva en el centro de la visión.
- Si la visión de un ojo empeora rápidamente en pocos días.
- Si tiene degeneración macular diagnosticada y nota cualquier cambio nuevo: su oftalmólogo debe valorarlo cuanto antes.
Programe una cita de rutina si:
- Revisión oftalmológica periódica a partir de los 50 o 60 años, aunque se vea bien.
- Si tiene antecedentes familiares, consulte qué frecuencia de revisiones le conviene.
- Si nota cambios graduales en la visión, dificultad para leer o colores apagados.
- Si tiene diabetes u otras enfermedades que afectan a la retina, siga el control que le indique su equipo médico.
Diagnóstico
El diagnóstico lo hace un oftalmólogo en la consulta, con exploraciones sencillas e indoloras. Primero se mide la agudeza visual y se revisa el fondo del ojo con unas gotas que dilatan la pupila. Con eso se puede ver la mácula y, si hay dudas, se completan las pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Medida de la agudeza visual (leer una cartulina de letras).
- Rejilla de Amsler: una cuadrícula que ayuda a detectar zonas borrosas u onduladas.
- Fondo de ojo con dilatación de la pupila para ver la mácula y la retina.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): una foto en corte de la retina que muestra su grosor y si hay líquido.
- Retinografía o angiografía con contraste: imágenes que ayudan a ver los vasos sanguíneos de la retina.
Qué esperar en su cita
La visita suele durar entre 30 y 60 minutos. Las gotas que dilatan la pupila dejan la visión borrosa durante unas horas y aumentan la sensibilidad a la luz, así que conviene ir acompañado, llevar gafas de sol y no conducir hasta que la visión se normalice. Los resultados se comentan el mismo día en la mayoría de los casos.
Tratamiento
La buena noticia es que el panorama ha cambiado mucho en los últimos años. Hace unas décadas, la forma húmeda llevaba con frecuencia a una pérdida importante de visión en poco tiempo; hoy existen tratamientos que consiguen frenarla y, en bastantes personas, mejorar la visión. También hay avances en la forma seca y en la rehabilitación visual. El plan se adapta a cada persona según la forma de la enfermedad, el ojo afectado y otros problemas de salud.
Autocuidado en el hogar
- Revise su visión con la rejilla de Amsler en casa, un ojo cada vez, siguiendo las indicaciones de su oftalmólogo.
- Use gafas de sol con protección ultravioleta cuando esté al aire libre.
- Deje de fumar; es lo que más puede ayudar a proteger sus ojos y su salud general.
- Mantenga controladas la presión arterial y el colesterol con su equipo de salud.
- Use buena iluminación, lupas y letras grandes si le ayudan a leer con comodidad.
- Asista a las revisiones y a las citas de tratamiento aunque se vea igual.
Tratamientos médicos
El tratamiento depende de la forma de la enfermedad. En la forma húmeda, el tratamiento principal son inyecciones que se aplican dentro del ojo (intravítreas) y que bloquean una proteína que estimula el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos; así se reduce la filtración de líquido y el sangrado. Se ponen en la consulta, con anestesia local y limpieza cuidadosa, y la frecuencia varía según la respuesta de cada persona. Los tratamientos más recientes permiten, en muchos casos, espaciar más las inyecciones y reducir las visitas. En algunas formas de la enfermedad seca con atrofia, se han aprobado en varios países tratamientos dirigidos a frenar su avance. Además, en ciertos casos de forma seca, el oftalmólogo puede recomendar suplementos con vitaminas y minerales en una fórmula concreta, siempre pautados por un profesional. La rehabilitación visual y las ayudas ópticas completan el abordaje. No todos los tratamientos sirven para todas las personas: su oftalmólogo valorará cuál es el más adecuado en su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser el tratamiento principal de la degeneración macular. Se plantea en situaciones concretas, como un sangrado abundante dentro del ojo que no se reabsorbe, y en algunos casos muy seleccionados se recurre a tratamientos con láser sobre vasos anómalos. Son decisiones que se toman en consulta especializada, valorando riesgos y beneficios con calma.
Vivir con esta afección
Con la degeneración macular se puede seguir haciendo mucho de lo que se hacía, aunque conviene adaptar algunas cosas: usar letras más grandes, mejor luz, el teléfono con números grandes, marcadores de colores en los mandos o en el microondas. La visión periférica permite moverse con bastante autonomía en la mayoría de los casos. Los especialistas en baja visión enseñan trucos muy útiles para leer, cocinar o reconocer caras.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar es la medida con más impacto para proteger la visión.
- Mantener una buena iluminación en casa y evitar los deslumbramientos.
- Usar gafas de sol con filtro ultravioleta.
- Organizar el hogar sin obstáculos para prevenir caídas.
- Pedir ayuda cuando haga falta: familia, amigos, servicios sociales y asociaciones de pacientes.
- Mantener las revisiones y el tratamiento aunque la visión parezca estable.
Dieta y ejercicio
Una alimentación de tipo mediterráneo, con abundantes verduras (sobre todo de hoja verde), frutas, legumbres, pescado y frutos secos, y con poca comida ultraprocesada, se asocia a un menor riesgo de que la enfermedad avance. El ejercicio regular, adaptado a cada persona, ayuda a controlar la presión arterial y el peso, y también cuida la circulación del ojo. Consulte con su equipo de salud antes de empezar una rutina nueva si tiene otras enfermedades.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo, tristeza o frustración cuando cambia la visión, sobre todo si afecta a la lectura o a la independencia. También puede aparecer ansiedad antes de las inyecciones o cansancio por las citas frecuentes. Hablar de lo que siente con su familia, su médico o un profesional de salud mental ayuda mucho. Si en algún momento piensa que no puede más o tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato: en España puede llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida) y en otros países existen líneas de crisis locales; si es una urgencia, llame al servicio de emergencias.
Prevención
No existe una forma segura de prevenirla al cien por cien, porque la edad y la genética no se pueden cambiar. Pero sí se puede reducir el riesgo y frenar su avance: no fumar, controlar la presión arterial y el colesterol, seguir una alimentación saludable, protegerse del sol con gafas adecuadas y acudir a las revisiones oftalmológicas. Estas medidas también cuidan el resto de la salud.
Vacunas
No hay ninguna vacuna contra la degeneración macular. Mantener al día las vacunas recomendadas para su edad y estado de salud es buena idea de forma general, especialmente si recibe tratamientos oculares de forma periódica; consulte a su equipo de salud qué vacunas le corresponden.
Programas de detección
El cribado consiste en revisiones oftalmológicas periódicas, sobre todo a partir de los 50 o 60 años o antes si hay antecedentes familiares. En casa, la rejilla de Amsler es una herramienta sencilla para detectar cambios tempranos en un ojo. Su oftalmólogo le indicará cada cuánto conviene revisarse.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida progresiva de la visión central, que dificulta leer, conducir, reconocer caras o ver la televisión.
- En la forma húmeda sin tratamiento, el daño puede avanzar en semanas o meses.
- Mayor riesgo de caídas y de accidentes por la pérdida de visión.
- Puede aparecer cansancio visual, aislamiento social o desánimo.
- En algunas personas surgen alucinaciones visuales benignas (ver formas o personas que no están), algo llamado síndrome de Charles Bonnet; se puede consultar y tratar.
Pronóstico a largo plazo
El mensaje es esperanzador: la mayoría de las personas con degeneración macular conserva la visión periférica y puede mantener una vida activa. Con detección temprana, revisiones y el tratamiento adecuado, muchos pacientes estabilizan su visión o incluso mejoran. Los avances de los últimos años han cambiado mucho el pronóstico, y la investigación sigue avanzando. Si nota cambios, consulte pronto: el tiempo es un aliado.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las recomendaciones de salud difieren según el país y la región. Esta página es educación general y puede no coincidir con las guías, los medicamentos o la práctica del lugar donde vive. Comente sus dudas con su médico o profesional de salud y siga las recomendaciones locales cuando existan.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Ninguna guía nombra este tema
Aquí no se cita ninguna guía de salud ni capítulo clínico que nombre exactamente este tema. Esta página es solo para educación e información general. No es un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un consejo médico personal. Consulte a su médico y siga su consejo. Si los síntomas son graves, repentinos o preocupantes, busque atención médica pronto y, en una emergencia, llame al número local de emergencias. Ruqelo LLC no es responsable de las consecuencias médicas o legales de las decisiones basadas en esta información.
Última actualización: 24 de octubre de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.