Gota: qué es y qué síntomas da
Resumen
La gota es un tipo de artritis que causa crisis repentinas de dolor, hinchazón, enrojecimiento y calor en una articulación. Ocurre cuando se acumulan cristales diminutos de ácido úrico dentro de una articulación. El ácido úrico es una sustancia que el cuerpo produce al descomponer ciertos alimentos y células. La articulación más afectada suele ser la del dedo gordo del pie, pero también puede aparecer en tobillo, rodilla, muñeca, dedos de la mano o codo.
Datos clave
- La gota es un tipo de artritis que aparece en crisis repentinas de dolor e hinchazón en una articulación.
- Se produce cuando se acumulan cristales de ácido úrico en una articulación y el cuerpo reacciona con inflamación.
- Con tratamiento y cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas puede controlar las crisis y proteger sus articulaciones.
Es una de las formas más comunes de artritis inflamatoria en adultos. Es más frecuente en hombres y en mujeres después de la menopausia.
Afecta sobre todo a adultos. Es más común en hombres hasta la mediana edad y en mujeres después de la menopausia. También es más frecuente en personas con obesidad, enfermedad renal, presión arterial alta o que toman algunos medicamentos.
Síntomas
- Fiebre alta, escalofríos o malestar general intenso junto con una articulación muy hinchada, roja y caliente.
- Una articulación que cambia de color, supura o parece infectada.
- Dolor tan intenso que no puedes moverte o apoyar la zona, acompañado de fiebre o desmayo.
- Confusión, dificultad para respirar o sensación de que algo va muy mal.
- Llama al número de emergencias de tu país (por ejemplo, 112 en España).
- ⚠Primera crisis de dolor intenso en una articulación.
- ⚠Una articulación hinchada y caliente sin fiebre.
- ⚠No puedes caminar o usar la articulación.
- ⚠Síntomas después de un golpe o lesión.
- ⚠Fiebre leve sin signos graves.
Síntomas comunes
- Dolor intenso y repentino en una articulación, a menudo el dedo gordo del pie.
- Hinchazón, enrojecimiento y calor en la zona afectada.
- La articulación se siente muy sensible; a veces no soporta ni el roce de una sábana.
- El dolor suele empezar de noche y llegar a su punto máximo en pocas horas.
- Puede afectar el tobillo, la rodilla, la muñeca, los dedos de la mano o el codo.
- La piel sobre la articulación puede verse brillante y tensa.
- Después de varios días, el dolor y la hinchazón suelen mejorar.
- Con el tiempo, algunas personas notan bultos duros bajo la piel llamados tofos, o crisis que vuelven.
Síntomas en niños
- La gota es poco frecuente en niños y adolescentes.
- Cuando aparece, puede estar relacionada con factores genéticos o problemas de riñón.
- Los síntomas son parecidos: dolor, hinchazón y enrojecimiento de una articulación.
- Si un niño tiene estos síntomas, debe valorarlo un profesional de salud.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la gota puede afectar varias articulaciones a la vez y confundirse con otros tipos de artritis.
- También puede coincidir con enfermedad renal o con medicamentos que aumentan el ácido úrico.
- Los síntomas pueden ser menos típicos, así que conviene consultar con el equipo de salud.
Causas
Causas principales
- La gota aparece cuando hay demasiado ácido úrico en la sangre y se forman cristales en una articulación.
- El cuerpo produce ácido úrico al descomponer sustancias llamadas purinas, que vienen de los alimentos y de las células del cuerpo.
- Los riñones no eliminan suficiente ácido úrico, o el cuerpo produce demasiado.
- Los cristales causan inflamación y dolor en la articulación.
Factores de riesgo
- Ser hombre, sobre todo entre los 30 y los 50 años.
- Ser mujer después de la menopausia.
- Antecedentes familiares de gota.
- Obesidad o aumento rápido de peso.
- Beber mucho alcohol, especialmente cerveza.
- Consumir muchas bebidas azucaradas o fructosa.
- Comer muchas carnes rojas, vísceras o mariscos.
- Enfermedad renal, presión arterial alta, diabetes o colesterol alto.
- Tomar algunos medicamentos recetados, como ciertos diuréticos; pregunta a tu médico o farmacéutico.
- Deshidratación, ayunos largos o dietas muy restrictivas.
- Cirugía, lesiones o infecciones recientes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Primera crisis de dolor intenso en una articulación.
- Una articulación muy hinchada, roja y caliente, sobre todo si hay fiebre.
- No puedes caminar o usar la articulación.
- Síntomas después de un golpe o lesión.
- Fiebre leve sin signos graves.
Programe una cita de rutina si:
- Crisis de gota que vuelven con frecuencia.
- Dolor o hinchazón que no mejora después de varios días.
- Bultos duros bajo la piel.
- Cólicos renales o sangre en la orina.
- Tienes gota y tomas medicamentos; revisa tu tratamiento.
- Antecedentes familiares o factores de riesgo.
Diagnóstico
El médico o médica te preguntará por tus síntomas, tu historia clínica y los medicamentos que tomas. Revisará la articulación afectada. Para confirmar la gota, puede extraer una pequeña muestra de líquido de la articulación y buscar cristales al microscopio. También puede pedir análisis de sangre y otras pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el ácido úrico y la función de los riñones.
- Análisis del líquido de la articulación para buscar cristales; es la prueba más fiable.
- Ecografía o radiografía para ver la articulación y descartar otras causas.
- Pruebas de imagen si hay sospecha de tofos o daño articular.
Qué esperar en su cita
Puede que te pregunten si el dolor empezó de repente, si tuviste fiebre o si tomas medicamentos. La extracción de líquido se hace con anestesia local y suele ser rápida. Los resultados pueden tardar unos días. Mientras tanto, el equipo de salud puede ayudarte a controlar el dolor.
Tratamiento
El tratamiento tiene tres objetivos: aliviar el dolor y la inflamación durante la crisis, prevenir nuevas crisis y mantener el ácido úrico en un nivel saludable para proteger las articulaciones y los riñones.
Autocuidado en el hogar
- Descansa la articulación y evítala hasta que mejore.
- Levántala sobre una almohada.
- Aplica frío envuelto en un paño durante 15-20 minutos varias veces al día.
- Bebe suficiente agua.
- Evita el alcohol y las bebidas azucaradas durante la crisis.
- No hagas ayunos largos ni dietas muy restrictivas.
- Sigue las indicaciones de tu equipo de salud.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación de la crisis. Para prevenir nuevas crisis, puede recomendar medicamentos que reducen el ácido úrico. Estos tratamientos se ajustan a cada persona y requieren seguimiento. No empieces ni cambies medicamentos por tu cuenta; pregunta a tu médico o farmacéutico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Puede considerarse si hay tofos grandes que limitan el movimiento, daño articular importante o una infección en la articulación. Tu equipo de salud valorará cada caso.
Vivir con esta afección
Aprende a reconocer las señales de una crisis y actúa pronto. Lleva un registro de lo que comes, bebes y haces para identificar posibles desencadenantes. Asiste a tus controles y toma los medicamentos según las indicaciones.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable; baja de peso de forma gradual si es necesario.
- Limita el alcohol, sobre todo la cerveza.
- Reduce las bebidas azucaradas y los alimentos muy ricos en purinas.
- Bebe agua a lo largo del día.
- Haz actividad física de forma regular y adaptada a ti.
- Duerme bien y controla el estrés.
- Revisa con tu médico los medicamentos que puedan subir el ácido úrico.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada, con verduras, frutas, cereales integrales, lácteos bajos en grasa y proteínas magras, puede ayudar. Evita las dietas rápidas o el ayuno prolongado, porque pueden subir el ácido úrico. El ejercicio moderado y constante ayuda a controlar el peso y la salud general. Si el ejercicio te causa dolor, habla con tu equipo de salud.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de la gota puede afectar el sueño, el trabajo y el estado de ánimo. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Habla con tu médico o busca apoyo psicológico si la ansiedad o el desánimo te superan. Si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de emergencia de inmediato.
Prevención
Sí, en gran parte. Mantener el ácido úrico en un nivel saludable, seguir un estilo de vida activo y tomar el tratamiento si te lo han recetado puede reducir las crisis y proteger las articulaciones y los riñones.
Vacunas
No hay vacuna contra la gota. Mantén al día tus vacunas habituales según tu edad y salud; pregunta a tu equipo de salud.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado universal para la gota. Si tienes factores de riesgo, antecedentes familiares o síntomas, consulta con tu equipo de salud para valorar si necesitas análisis.
Complicaciones
Si no se trata
- Crisis de gota repetidas y más dolorosas.
- Daño en la articulación con el tiempo.
- Tofos: bultos duros bajo la piel que pueden limitar el movimiento.
- Cálculos renales.
- Enfermedad renal.
- Mayor riesgo de otros problemas metabólicos y cardiovasculares.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento y cambios en el estilo de vida, muchas personas tienen menos crisis y pueden hacer vida normal. La gota se puede controlar; el seguimiento regular ayuda a proteger las articulaciones y los riñones. Si tienes dudas, habla con tu equipo de salud.
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Última actualización: 24 de octubre de 2026
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