Gout prevention living in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La gota es un tipo de artritis (inflamación de las articulaciones) que ocurre cuando se acumulan cristales de ácido úrico en una articulación, causando dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento. En los niños, es poco común, pero puede presentarse debido a problemas genéticos o metabólicos.
Datos clave
- La gota infantil es muy rara; la mayoría de los casos se deben a enfermedades hereditarias o trastornos del metabolismo.
- El ácido úrico alto puede controlarse con cambios en la alimentación y en el estilo de vida.
- Si no se trata, la gota puede dañar las articulaciones de forma permanente, pero con el cuidado adecuado los niños pueden llevar una vida activa y sin dolor.
No, la gota en niños es poco frecuente. Afecta aproximadamente a 1 de cada 100,000 niños. Es mucho más común en adultos.
Afecta principalmente a niños con antecedentes familiares de gota, ciertas enfermedades renales, trastornos metabólicos (como la deficiencia de la enzima HGPRT) o que toman medicamentos que elevan el ácido úrico. También puede presentarse en niños con obesidad o que consumen dietas muy ricas en purinas (carnes rojas, mariscos, bebidas azucaradas).
Síntomas
- Dolor articular tan intenso que el niño no puede moverse o se queja sin parar.
- Fiebre muy alta (más de 38.5°C) junto con dolor articular.
- Signos de infección: enrojecimiento que se extiende, pus o escalofríos.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo o medidas caseras después de 12 horas.
- ⚠Inflamación en una articulación que impide caminar o usar la mano.
- ⚠Ataques de gota repetidos (más de dos en un mes).
Síntomas comunes
- Dolor articular intenso y repentino, a menudo en el dedo gordo del pie.
- Hinchazón, enrojecimiento y calor en la articulación afectada.
- Dificultad para mover la articulación.
Síntomas en niños
- Los síntomas pueden ser similares a los de los adultos, pero a veces aparecen en varias articulaciones al mismo tiempo.
- Fiebre leve y malestar general.
- Ataques que duran menos tiempo o que se repiten con frecuencia.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas suelen ser más intensos y duraderos.
- Pueden formarse nódulos de ácido úrico debajo de la piel (tofos).
- Mayor riesgo de daño articular crónico.
Causas
Causas principales
- La gota se produce cuando hay demasiado ácido úrico en la sangre (hiperuricemia).
- En los niños, la causa más frecuente es un trastorno genético que afecta la eliminación del ácido úrico por los riñones.
- También puede deberse a enfermedades metabólicas hereditarias (como el síndrome de Lesch-Nyhan) o a problemas renales.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de gota o cálculos renales de ácido úrico.
- Obesidad o sobrepeso en la infancia.
- Dieta rica en purinas: carnes rojas, vísceras, mariscos, bebidas azucaradas con fructosa.
- Ciertos medicamentos (como diuréticos o quimioterapia) que elevan el ácido úrico.
- Deshidratación crónica o enfermedades renales.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene dolor articular intenso y repentino que no cesa.
- Si hay fiebre alta junto con hinchazón articular.
- Si el niño no puede apoyar el pie o usar la mano afectada.
Programe una cita de rutina si:
- Si el niño ha tenido más de un ataque de gota.
- Si hay antecedentes familiares de gota o enfermedades metabólicas.
- Para un control regular del ácido úrico en sangre si el niño está en tratamiento.
Diagnóstico
El médico sospechará gota si el niño tiene dolor articular típico y niveles altos de ácido úrico en sangre. Para confirmarlo, se puede tomar una muestra del líquido articular (artrocentesis) y analizarla al microscopio en busca de cristales de ácido úrico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el ácido úrico (aunque a veces puede estar normal durante un ataque).
- Análisis de líquido articular (artrocentesis) para buscar cristales.
- Ecografía o radiografía de la articulación afectada para descartar otras causas.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele implicar una visita al pediatra o reumatólogo infantil. Se realizará una historia clínica detallada y exámenes de sangre. Si es necesario, se hará una punción articular, que aunque suena molesta, se realiza con anestesia local y proporciona información clave. Los resultados suelen estar listos en pocos días.
Tratamiento
El tratamiento de la gota en niños se centra en aliviar el dolor durante los ataques y prevenir futuros episodios. Incluye cambios en la alimentación, medicamentos (bajo prescripción médica) y, en algunos casos, tratar la enfermedad de base.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar hielo en la articulación inflamada durante 15-20 minutos varias veces al día.
- Elevar la extremidad afectada y mantener el reposo durante el ataque.
- Ofrecer abundante agua para ayudar a eliminar el ácido úrico.
- Evitar alimentos ricos en purinas (carnes rojas, mariscos, vísceras) y bebidas azucaradas.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos antiinflamatorios para controlar el dolor y la inflamación durante los ataques. Para reducir el ácido úrico a largo plazo, existen fármacos que ayudan a eliminar el ácido úrico por la orina o a disminuir su producción. Todos estos medicamentos deben ser recetados y supervisados por un especialista, ya que las dosis en niños son diferentes a las de los adultos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria en la gota infantil. Solo se considera si se forman tofos (depósitos de ácido úrico) que causen deformidad o compriman nervios. En esos casos, un cirujano ortopédico puede extirparlos.
Vivir con esta afección
Vivir con gota implica seguir una rutina saludable: mantener una hidratación adecuada, evitar alimentos desencadenantes y tomar los medicamentos según lo indicado. Los niños pueden ir a la escuela y hacer deporte, pero durante los ataques deben descansar. Con el tiempo, los brotes se vuelven menos frecuentes.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar una dieta equilibrada, baja en purinas: frutas, verduras, lácteos desnatados, cereales integrales.
- Evitar el consumo de refrescos y jugos con azúcar añadida (fructosa).
- Mantener un peso saludable; si hay obesidad, el médico puede recomendar un plan de adelgazamiento supervisado.
- Asegurar que el niño beba suficiente agua (al menos 1-1.5 litros al día, según la edad).
Dieta y ejercicio
Una alimentación baja en purinas ayuda a controlar el ácido úrico. Ejemplos de carnes permitidas: pollo, pavo (con moderación). Buenas opciones: arroz, pasta, pan, frutas (excepto las muy dulces como uvas o mangos), verduras. El ejercicio moderado (caminar, nadar, bicicleta) es beneficioso, pero evite actividades que sobrecarguen la articulación durante un brote.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una enfermedad crónica desde pequeño puede generar frustración, ansiedad o tristeza, especialmente durante los ataques dolorosos. Es importante hablar con el niño sobre sus emociones y buscar apoyo psicológico si es necesario. Los padres también deben cuidar su propia salud mental.
Prevención
En muchos casos, la gota en niños se puede prevenir o controlar con cambios en la dieta y el estilo de vida. Si la causa es genética o metabólica, el tratamiento temprano puede reducir la frecuencia y gravedad de los ataques.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño articular permanente (artritis crónica) y deformidad de las articulaciones.
- Formación de tofos (bultos de ácido úrico bajo la piel) que pueden infectarse o ulcerarse.
- Cálculos renales de ácido úrico que pueden obstruir el flujo de orina y dañar los riñones.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños con gota llevan una vida normal, sin dolor crónico ni limitaciones importantes. El pronóstico es bueno cuando se controlan los niveles de ácido úrico y se evitan los desencadenantes. Aunque la gota infantil es una condición crónica, no tiene por qué impedir que el niño disfrute de su infancia.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Asociación Internacional de Reumatología Pediátrica (PRES)
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Reumatología Pediátrica · España
- Asociación de Reumatología Pediátrica de América Latina (ARPEL) · América Latina
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 26 de julio de 2026
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