Infección por estreptococo del grupo B
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El estreptococo del grupo B (también llamado GBS por sus siglas en inglés) es un tipo de bacteria que vive de forma natural en el cuerpo. Muchas personas lo tienen en el intestino, el recto o la vagina, sin causar problemas. Sin embargo, en recién nacidos, embarazadas o personas con el sistema inmune débil, esta bacteria puede provocar infecciones.
Datos clave
- Muchas personas tienen estreptococo del grupo B en el cuerpo y nunca se enferman.
- La mayoría de los bebés que se contagian de sus madres durante el parto se recuperan por completo si reciben tratamiento a tiempo.
- Las embarazadas pueden hacerse una prueba sencilla al final del embarazo para saber si portan la bacteria.
- El estreptococo del grupo B no es lo mismo que la faringitis estreptocócica (otra bacteria).
Sí, es bastante común. Alrededor de 1 de cada 4 personas puede tenerlo sin saberlo.
Puede afectar a cualquier persona, pero los más vulnerables son los recién nacidos, las embarazadas, los adultos mayores y las personas con enfermedades que debilitan las defensas (como diabetes o cáncer).
Síntomas
- En un recién nacido: fiebre muy alta (más de 38°C), dificultad para respirar, convulsiones o estar muy rígido.
- En cualquier persona: dificultad severa para respirar o desmayo.
- Signos de shock: piel fría y pegajosa, pulso débil, confusión.
- ⚠Recién nacido con fiebre, decaimiento o rechazo del alimento (debe ser visto el mismo día).
- ⚠Embarazada con fiebre o dolor al orinar.
- ⚠Herida que se pone roja, caliente o con secreción.
Síntomas comunes
- La mayoría de los adultos no tienen ningún síntoma.
- En embarazadas puede causar infecciones de orina, con dolor o ardor al orinar, ganas frecuentes de orinar o molestias abdominales.
- En adultos mayores puede oler la piel o las articulaciones inflamadas, fiebre o escalofríos.
Síntomas en niños
- Fiebre y piel muy pálida.
- Dificultad para despertar o mucha somnolencia.
- Llanto débil o poco llanto.
- Respiración rápida o dificultad para respirar.
- Rechazo del alimento o vómitos.
- Movimientos bruscos o convulsiones.
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre y escalofríos.
- Infecciones urinarias repetidas o dolorosas.
- Infecciones de la piel o heridas que se ponen rojas, calientes o con pus.
- Infecciones articulares con dolor e hinchazón.
- Neumonía, que puede causar tos, fiebre y dificultad para respirar.
Causas
Causas principales
- El estreptococo del grupo B vive en el intestino, la vagina o la vejiga de algunas personas.
- La infección ocurre cuando la bacteria pasa a la sangre, la orina o los pulmones.
- En el embarazo, la bacteria puede pasar al bebé durante el parto si la madre es portadora y no recibe tratamiento preventivo.
Factores de riesgo
- Estar embarazada (la bacteria puede estar presente en la vagina o el recto).
- Parto prematuro o que rompa la bolsa aguas con mucha anticipación.
- Fiebre durante el parto.
- Enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad renal o VIH.
- Edad avanzada.
- Sistema inmune debilitado por otros tratamientos o enfermedades.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tu recién nacido tiene fiebre, poco apetito, mucha somnolencia o le cuesta respirar.
- Si durante el embarazo tienes fiebre o síntomas de infección urinaria.
- Si notas signos de infección grave: piel fría, confusión, pulso muy rápido.
Programe una cita de rutina si:
- Si estás embarazada, pregunta a tu ginecólogo sobre la prueba de estreptococo del grupo B entre las semanas 36 y 37.
- Si tienes una herida que no cicatriza o signos de infección local que no mejora en unos días.
Diagnóstico
El médico toma una muestra con un bastoncito (cotonete) de la vagina y el recto durante el embarazo. Esta se envía al laboratorio para ver si crecen las bacterias. También se pueden tomar muestras de orina o sangre si se sospecha una infección.
Pruebas que se pueden realizar
- Cultivo estreptocócico con hisopo vaginal y rectal (prueba del cotonete).
- Cultivo de orina para detectar bacterias en la orina.
- Análisis de sangre o de líquido cefalorraquídeo en recién nacidos con síntomas.
Qué esperar en su cita
La prueba es sencilla y no duele. En el embarazo se hace en la consulta ginecológica. Los resultados tardan unos días. Si la prueba es positiva, tu médico hablará contigo sobre cómo proteger al bebé durante el parto.
Tratamiento
El tratamiento depende de quién necesita la atención: una embarazada, un bebé o un adulto con una infección. En todos los casos se usan antibióticos, pero el médico elegirá el más adecuado según la situación.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y bebe abundante líquido si tienes una infección leve con fiebre.
- Toma la temperatura de tu bebé y observa si cambia su comportamiento.
- Lávate las manos con frecuencia, especialmente alrededor de recién nacidos.
- Si tienes una herida, manténla limpia y seca.
Tratamientos médicos
En las embarazadas portadoras de GBS, el tratamiento estándar es recibir antibióticos por vía intravenosa (gotero) durante el parto. Esto reduce muchísimo el riesgo de pasar la bacteria al bebé. Si un recién nacido enferma, necesita antibióticos por vía venosa en el hospital y, a veces, respirador si tiene neumonía. Los adultos mayores con infecciones de orina, piel o articulaciones también reciben antibióticos según la gravedad.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele necesitarse cirugía por la infección en sí, aunque si una infección articular o de herida forma abscesos (bolsas de pus), el médico puede drenarlos.
Vivir con esta afección
Si sabes que eres portador o portadora del estreptococo del grupo B, no necesitas cambiar tu vida diaria. Solo es importante que tu equipo médico lo conozca, sobre todo si estás embarazada o planeas un embarazo.
Consejos de estilo de vida
- Cuida tu higiene general para evitar infecciones de orina o heridas.
- Sigue las indicaciones de tu médico sobre los cultivos de control.
- Informa a cada profesional de salud que te atiende si eres portador o portadora.
Dieta y ejercicio
Mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio moderado ayuda a conservar las defensas fuertes. No hay una dieta especial que elimine el GBS, pero una buena alimentación siempre favorece la recuperación de cualquier infección.
Salud mental y bienestar emocional
Descubrir que llevas una bacteria como el GBS puede generar miedo, especialmente durante el embarazo. Es normal sentirse preocupada, pero recuerda que se trata de algo muy común, que puede manejarse bien y que la mayoría de los profesionales de salud lo ven todos los días.
Prevención
No siempre se puede prevenir la colonización por GBS, pero sí se puede prevenir la infección en el recién nacido. Si la madre tiene la bacteria, recibir antibióticos en el parto es la medida más eficaz para proteger al bebé.
Vacunas
Hasta ahora no existe una vacuna aprobada contra el estreptococo del grupo B, aunque se está investigando.
Programas de detección
Se recomienda el cultivo de GBS entre las semanas 36 y 37 del embarazo a todas las mujeres embarazadas. Esta prueba es segura y sencilla.
Complicaciones
Si no se trata
- En un recién nacido, la infección puede complicarse con neumonía (infección en los pulmones), meningitis (inflamación del cerebro y sus membranas) o sepsis (infección que pasa a la sangre).
- En la embarazada, las infecciones urinarias no tratadas pueden aumentar el riesgo de parto prematuro.
- En adultos mayores o personas débiles, el GBS puede causar infecciones graves de huesos, articulaciones o tejidos blandos.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los bebés infectados se recuperan por completo. En las embarazadas, la atención prenatal con la prueba de GBS ha reducido muchísimo las complicaciones. Como adulto, las infecciones por GBS suelen curarse con antibióticos siempre que se traten a tiempo.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.