Enfermedad de las encías (enfermedad periodontal)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad de las encías, también llamada enfermedad periodontal, es una infección de las encías y de los tejidos que sostienen los dientes. Empieza con una película pegajosa de bacterias llamada placa dental. Si no se quita con el cepillado, la placa se endurece y se convierte en sarro, lo que inflama y daña las encías.
Datos clave
- La mayoría de los adultos tienen algún grado de enfermedad de las encías, aunque muchas veces no lo saben.
- El sangrado al cepillarse los dientes es una señal temprana de que las encías están inflamadas.
- Si se trata a tiempo, la enfermedad de las encías se puede controlar y se pueden evitar daños graves.
- La diabetes y el tabaquismo aumentan el riesgo de tener enfermedad de las encías.
Sí, es una afección muy común. De hecho, es una de las enfermedades más frecuentes en la boca. La mayoría de las personas la padecen al menos una vez en la vida en algún grado.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos y en personas mayores. Los fumadores, las personas con diabetes, las mujeres con cambios hormonales y quienes tienen familiares con enfermedad de las encías tienen más riesgo.
Síntomas
- Hinchazón del rostro o del cuello que crece rápidamente.
- Dificultad para respirar o tragar.
- Fiebre alta acompañada de dolor intenso en la boca.
- Sangrado de la boca que no se detiene.
- ⚠Dolor fuerte en un diente o en las encías que no cede.
- ⚠Una zona con inflamación que parece un grano o bolsita llena de pus.
- ⚠Traumatismo reciente en la boca con dientes que se mueven o encías dañadas.
Síntomas comunes
- Encías rojas, inflamadas o sensibles al tacto.
- Sangrado de las encías al cepillarse o usar hilo dental.
- Mal aliento que no desaparece o mal sabor en la boca.
- Encías que se retraen o se separan de los dientes.
- Dientes que se sienten flojos o cambian de posición.
- Dolor al masticar.
Síntomas en niños
- También pueden tener sangrado de encías al cepillarse.
- Las encías pueden verse rojas o irritadas.
- A veces el mal aliento es el único signo visible.
- Es más frecuente durante la adolescencia por los cambios hormonales.
Síntomas en adultos mayores
- Es común que las encías se retraigan y las raíces de los dientes queden expuestas.
- El sarro suele estar más acumulado y las encías pueden sangrar con facilidad.
- Puede haber pérdida de hueso alrededor de los dientes y, si no se trata, los dientes se aflojan.
- La boca seca, por medicamentos u otras causas, empeora con frecuencia la enfermedad de las encías.
Causas
Causas principales
- La placa dental, que es una película pegajosa llena de bacterias que se forma todo el tiempo sobre los dientes.
- No cepillarse bien los dientes ni usar hilo dental, lo que permite que la placa se acumule y se convierta en sarro.
- El sarro debajo de la encía daña los tejidos y provoca inflamación y pérdida de hueso.
- La respuesta del cuerpo a las bacterias, que a veces es demasiado fuerte y causa más daño del necesario.
Factores de riesgo
- Fumar o consumir tabaco.
- Tener diabetes mal controlada.
- Cambios hormonales, como el embarazo o la menopausia.
- Tomar ciertos medicamentos que reducen la saliva (siempre coméntale a tu profesional de salud tus medicamentos).
- Tener antecedentes familiares de enfermedad de las encías.
- Deficiencia de vitamina C u otros nutrientes.
- Mala higiene dental.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas una hinchazón que crece en la cara o el cuello.
- Si tienes dolor muy intenso en la boca o en un diente.
- Si se te sale un diente o un empaste y te duele.
- Si tienes pus en las encías o fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si tus encías sangran al cepillarte, aunque sea poco.
- Si tienes mal aliento persistente o mal sabor de boca.
- Si ves que tus encías están retraídas o si tienes dientes que se mueven.
- Aunque no tengas molestias, es importante hacerte una revisión dental al menos una vez al año.
Diagnóstico
El dentista (o un periodoncista, que es el especialista en encías) examinará tu boca, observará tus encías y revisará si hay sangrado, inflamación o sarro. También te preguntará sobre tus hábitos de higiene, si fumas y si tienes otras enfermedades.
Pruebas que se pueden realizar
- Sondaje periodontal: se usa una sonda pequeña para medir la profundidad de los espacios entre las encías y los dientes. Cuanto más profundo, más avanzada está la enfermedad.
- Radiografías dentales: muestran si hay pérdida de hueso alrededor de los dientes.
- Revisión visual de la boca para ver la cantidad de placa y sarro.
- En algunos casos, se toman muestras de bacterias, aunque no es lo más habitual.
Qué esperar en su cita
La revisión es sencilla y normalmente no duele. La sonda dental puede causar una pequeña molestia, pero es breve. Si tus encías están muy sensibles, el dentista te lo dirá y hará todo lo posible para que estés cómodo. Después del examen, te explicará con calma qué encontró y qué opciones de tratamiento tienes.
Tratamiento
El tratamiento de la enfermedad de las encías tiene como objetivo quitar la placa y el sarro, frenar la inflamación y evitar que la enfermedad avance. En sus etapas iniciales, basta con una limpieza dental profesional y mejorar la higiene en casa. En fases más avanzadas, se necesita un tratamiento más profundo y, a veces, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Cepillarse los dientes dos veces al día con pasta dental con flúor, de preferencia con cepillo suave.
- Usar hilo dental a diario para limpiar entre los dientes donde no llega el cepillo.
- Usar cepillos interdentales o palillos especiales si el dentista lo recomienda.
- Enjuagarse la boca con agua después de las comidas si no puedes cepillarte.
- No usar tabaco ni fumar.
- Seguir las indicaciones del dentista sobre cómo cepillar mejor las zonas afectadas.
Tratamientos médicos
El tratamiento profesional consiste en una limpieza profunda que puede incluir raspar y alisar la raíz del diente para eliminar la placa y el sarro debajo de las encías. El dentista o higienista puede usar anestesia local para que no sientas dolor. A veces se recetan enjuagues antibacterianos o medicamentos orales (antibióticos) para controlar la infección, siempre indicados por un profesional. Si la enfermedad está avanzada, se puede derivar a un periodoncista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la enfermedad ha dañado el hueso que sostiene los dientes, puede ser necesaria una cirugía para limpiar a fondo las raíces y reducir las bolsas de tejido inflamado. Hay procedimientos como la cirugía de colgajo o los injertos de tejido y hueso para reparar lo dañado. Tu dentista te explicará si es tu caso y qué implica.
Vivir con esta afección
Tener enfermedad de las encías significa que debes prestar más atención a tu boca todos los días. Esto no es difícil, pero requiere constancia. Cepíllate bien, usa hilo dental y acude a todas tus citas de revisión. Aprenderás a notar si tus encías sangran, se hinchan o cambian de color, y así podrás actuar rápido.
Consejos de estilo de vida
- Deja de fumar si fumas: el tabaquismo empeora la enfermedad y dificulta la recuperación.
- Reduce el estrés, ya que puede debilitar las defensas del cuerpo y empeorar la inflamación.
- Mantén tus otras enfermedades controladas, especialmente la diabetes.
- Establece una rutina de cepillado y uso de hilo dental a la misma hora cada día.
Dieta y ejercicio
Comer alimentos saludables ayuda a fortalecer las encías. Incluye frutas y verduras ricas en vitamina C, como naranjas o kiwis, y alimentos con calcio, como leche o yogur. Evita los dulces pegajosos y las bebidas azucaradas. El ejercicio regular también ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte, lo que favorece la salud de las encías.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado o avergonzado por el estado de las encías. Muchas personas evitan sonreír por el mal aliento o la apariencia de sus dientes. Pero recuerda que la enfermedad de las encías no te hace menos valioso. Con el tratamiento adecuado, se puede frenar y mejorar tu sonrisa. Si la ansiedad por ir al dentista te impide buscar ayuda, habla con tu profesional de salud; puede darte opciones para sentirte más tranquilo.
Prevención
Sí, en gran medida se puede prevenir o reducir el riesgo con una buena higiene dental diaria, revisiones periódicas al dentista y evitando el tabaco. La limpieza profesional regular (limpia el sarro y la placa que no puedes quitar tú solo) es clave.
Vacunas
No existe vacuna contra la enfermedad de las encías.
Programas de detección
La detección temprana se logra con revisiones dentales rutinarias. El dentista puede detectar los primeros signos de la enfermedad antes de que notes síntomas. No hace falta esperar a tener molestias para revisar tus encías.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de dientes al debilitarse el hueso que los sostiene.
- Destrucción del hueso de la mandíbula.
- Infecciones en el área de la boca, como abscesos.
- Mayor dificultad para controlar la glucosa en sangre si tienes diabetes.
- Aumento del riesgo de enfermedades del corazón y de otras afecciones, porque la inflamación de las encías puede afectar todo el cuerpo.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la enfermedad de las encías se puede tratar y controlar. Con un diagnóstico temprano, cuidados en casa y seguimiento dental, la mayoría de las personas conservan sus dientes y disfrutan de una boca sana. Incluso en casos avanzados, los tratamientos modernos dan muy buenos resultados. No es tarde para buscar ayuda; cada día que empiezas a cuidarte cuenta.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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