Haemorrhoids external
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides externas son venas hinchadas y abultadas que se forman alrededor del ano, justo debajo de la piel. Son similares a las várices (venas hinchadas) que a veces aparecen en las piernas, pero en esta zona. Estas venas pueden inflamarse, doler y sangrar.
Datos clave
- Las hemorroides externas pueden causar dolor, picazón y sangrado, pero por lo general no son peligrosas.
- A menudo mejoran con cuidados sencillos en casa, como baños de asiento (sentarse en agua tibia) y aumentar la fibra en la dieta.
- Si no mejoran o empeoran, es importante consultar a un médico para recibir el tratamiento adecuado.
Sí, las hemorroides son muy comunes. Se estima que tres de cada cuatro adultos tendrán hemorroides en algún momento de su vida. Las hemorroides externas son uno de los tipos más frecuentes.
Pueden afectar a personas de cualquier edad, pero son más comunes en adultos de 45 a 65 años. También son frecuentes durante el embarazo y en personas con estreñimiento crónico.
Síntomas
- Si sangra en gran cantidad (más de unas gotas) y el sangrado no se detiene en unos minutos.
- Si siente un dolor muy fuerte y repentino en el ano que no mejora con reposo.
- Si nota que la zona se pone azulada o muy oscura, lo que puede indicar una complicación llamada trombosis hemorroidal (un coágulo de sangre).
- ⚠Si tiene fiebre, escalofríos o enrojecimiento que se extiende alrededor del ano (puede ser infección).
- ⚠Si el dolor le impide realizar sus actividades diarias o ir al baño.
- ⚠Si tiene dificultad para orinar o vaciar completamente la vejiga.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia alrededor del ano, especialmente al sentarse.
- Picazón intensa en la zona anal.
- Hinchazón o un bulto duro y sensible cerca del ano.
- Sangrado de color rojo brillante en el papel higiénico o en las heces (al defecar).
- Irritación o sensación de tener algo en el ano.
Síntomas en niños
- En niños, las hemorroides externas son poco comunes, pero pueden aparecer por estreñimiento severo. Los síntomas incluyen dolor al defecar, sangrado leve y que el niño se queje de picazón o molestia en el área del pañal o en el inodoro.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el estreñimiento crónico y el uso frecuente de laxantes pueden aumentar el riesgo. Los síntomas pueden ser similares, pero a veces se confunden con otros problemas anales, como fisuras (pequeñas grietas en la piel). Es importante consultar al médico para descartar otras causas.
Causas
Causas principales
- Estreñimiento y esfuerzo al defecar (pujar fuerte).
- Estar sentado por largos períodos, especialmente en el inodoro.
- Embarazo: el aumento de presión en el abdomen y los cambios hormonales pueden hinchar las venas.
- Obesidad: el exceso de peso pone presión adicional en las venas del recto.
Factores de riesgo
- Dieta baja en fibra (pocas frutas, verduras y cereales integrales).
- No beber suficiente agua.
- Levantar objetos pesados de forma habitual.
- Antecedentes familiares de hemorroides.
- Enfermedades del hígado que aumentan la presión en las venas del abdomen.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene sangrado abundante o que no se detiene.
- Si el dolor es muy intenso y repentino.
- Si nota un bulto grande y duro que no desaparece después de 48 horas de cuidados en casa.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene sangrado leve que aparece al defecar y no mejora en una semana.
- Si la picazón o molestia le dura más de una semana y afecta su calidad de vida.
- Si ya ha tenido hemorroides antes pero ahora los síntomas son diferentes.
Diagnóstico
Por lo general, el médico puede diagnosticar las hemorroides externas con solo preguntarle sobre sus síntomas y examinar la zona del ano. El examen es rápido y no duele mucho. Es posible que le pida que se ponga de lado o que se acueste boca abajo mientras él/ella observa con cuidado.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual: el médico mira el área del ano para ver si hay hinchazón, bultos o enrojecimiento.
- Examen digital rectal: el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto para sentir si hay hemorroides internas o bultos anormales. No es doloroso, solo un poco molesto.
- Anoscopia: en algunos casos, el médico usa un tubo pequeño y flexible con luz para ver el interior del recto. Esto permite descartar otros problemas.
Qué esperar en su cita
La visita al médico suele ser breve. Le preguntarán sobre sus hábitos intestinales, su dieta y si ha tenido sangrados. El examen no requiere preparación especial. Si el médico sospecha otra enfermedad, puede pedir exámenes adicionales como una colonoscopia (exploración del intestino grueso). Pero esto solo es necesario si hay señales de advertencia, como sangrado persistente o pérdida de peso.
Tratamiento
El tratamiento para las hemorroides externas depende de la gravedad. La mayoría de los casos leves a moderados mejoran con cuidados en casa y cambios en el estilo de vida. Si no es suficiente, existen tratamientos médicos que se realizan en la consulta del médico. En casos raros, se necesita cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento (siéntese en agua tibia durante 10 a 15 minutos) varias veces al día, especialmente después de defecar. No use jabón o productos perfumados.
- Aplique hielo envuelto en un paño fino sobre la zona inflamada durante 10 minutos para reducir la hinchazón.
- Aumente el consumo de fibra: coma frutas, verduras, legumbres y cereales integrales como avena o pan integral.
- Beba abundante agua (al menos 6 a 8 vasos al día) para ablandar las heces.
- Evite el esfuerzo al ir al baño: no puje, no se siente mucho tiempo en el inodoro.
- Mantenga la zona limpia y seca. Use papel higiénico suave o toallitas húmedas sin alcohol.
Tratamientos médicos
Si los cuidados en casa no son suficientes, el médico puede recomendar el uso de cremas o supositorios que alivian el dolor, la picazón y la inflamación. Estos productos contienen sustancias como anestésicos locales o antiinflamatorios. También existen procedimientos sencillos como la fotocoagulación con láser (aplicar calor para reducir las hemorroides) o la crioterapia (congelarlas). En algunos casos, el médico puede realizar una ligadura con bandas elásticas para cortar el flujo sanguíneo a la hemorroide, lo que hace que se seque y se caiga. Todos estos tratamientos deben ser indicados y supervisados por un profesional de la salud. No use medicamentos sin consultar primero.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente para las hemorroides externas. Solo se considera si hay una hemorroide trombosada muy grande y dolorosa que no mejora, o si hay complicaciones como sangrado persistente. El procedimiento se llama hemorroidectomía y consiste en extirpar la hemorroide. Se realiza con anestesia y la recuperación puede tomar varias semanas. Su médico le explicará si es necesario su caso.
Vivir con esta afección
Con hemorroides externas, puede hacer su vida normal con algunos cuidados. Evite estar sentado por largos periodos; levántese cada 30 minutos. Use una almohadilla de gel o un cojín con forma de dona para sentarse si le duele. Trate de no rascarse, ya que puede empeorar la irritación.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un horario regular para ir al baño: intente a la misma hora todos los días.
- Evite el alcohol y las comidas muy picantes, que pueden empeorar la picazón.
- Si hace ejercicio, evite levantar pesas muy pesadas. Prefiera caminar, nadar o andar en bicicleta.
- Use ropa interior de algodón y holgada para que la zona respire.
Dieta y ejercicio
Una dieta alta en fibra es clave. Incluya frutas como papaya, mango, ciruelas; verduras como brócoli y espinacas; legumbres como frijoles y lentejas; y cereales integrales como avena y arroz integral. Beba mucha agua para que la fibra funcione. El ejercicio suave, como caminar 20 minutos al día, ayuda a mover los intestinos y reduce el estreñimiento.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden ser incómodas y a veces causar vergüenza. Puede que evite hablar del tema o que se sienta ansioso. Es normal. Recuerde que es una condición muy común y que los médicos están acostumbrados a tratarla. Si la molestia le afecta el ánimo o el sueño, hable con su médico. El estrés puede empeorar el estreñimiento, así que encontrar formas de relajarse (como meditar o escuchar música) puede ayudar.
Prevención
Sí, en muchos casos se pueden prevenir o reducir las hemorroides externas. La clave es evitar el estreñimiento y el esfuerzo al defecar. Comer fibra, beber agua y hacer ejercicio son las mejores medidas. También es útil no pasar mucho tiempo sentado en el inodoro y no reprimir las ganas de ir al baño.
Complicaciones
Si no se trata
- Trombosis hemorroidal: se forma un coágulo de sangre dentro de la hemorroide, causando dolor intenso y un bulto duro. Generalmente se resuelve solo en unos días, pero puede necesitar tratamiento médico.
- Infección o absceso: si la piel se irrita mucho y se forman pequeñas grietas, pueden infectarse. Los signos son enrojecimiento, calor y pus.
- Anemia: si las hemorroides sangran de manera crónica (poco a poco pero por mucho tiempo), pueden causar una disminución de los glóbulos rojos. Esto es raro con hemorroides externas.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente. La mayoría de las personas mejoran con cuidados sencillos en casa. Incluso las hemorroides trombosadas suelen sanar solas en una o dos semanas. Con cambios en la dieta y el estilo de vida, es posible evitar que vuelvan a aparecer. Si necesita tratamiento médico, los procedimientos son seguros y efectivos. No tema buscar ayuda: es un problema muy común y tratable.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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