Pruebas de audición
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una prueba de audición es un examen que revisa qué tan bien escucha los sonidos. Sirve para saber si tiene pérdida de audición y cuánta es la pérdida. Estas pruebas ayudan a encontrar si el problema está en el oído o en la parte del cerebro que procesa el sonido.
Datos clave
- Las pruebas de audición son indoloras y no necesitan preparación especial.
- Existen diferentes tipos de pruebas, desde preguntas simples hasta escuchar sonidos con auriculares en una cabina silenciosa.
- Detectar problemas de audición a tiempo permite mejorar mucho la calidad de vida.
Sí, es muy común. Se calcula que alrededor de 1 de cada 6 personas tiene algún grado de pérdida de audición, y es más frecuente a medida que se envejece.
Afecta a personas de todas las edades: bebés, niños, adultos y personas mayores. Cualquier persona puede necesitar una prueba de audición en algún momento de su vida.
Síntomas
- Pérdida de audición repentina acompañada de debilidad en la cara, entumecimiento o dificultad para hablar.
- Mareo o vértigo intenso que no cede.
- Dolor de cabeza súbito y muy fuerte.
- ⚠Pérdida de audición que aparece de forma repentina en unas pocas horas o días.
- ⚠Dolor de oído intenso con fiebre o secreción.
- ⚠Salida de sangre o líquido del oído sin causa clara.
Síntomas comunes
- Dificultad para seguir conversaciones, especialmente cuando hay ruido de fondo.
- Pedir con frecuencia que le repitan las palabras.
- Subir el volumen de la televisión o la radio.
- Sentir que escucha, pero no logra entender lo que dicen.
Síntomas en niños
- No responde cuando se le llama por su nombre.
- No se sobresalta ante sonidos fuertes.
- Retraso en el desarrollo del habla y del lenguaje.
Síntomas en adultos mayores
- Creer que las demás personas hablan en voz baja o mascullan.
- Evitar reuniones sociales por miedo a no entender.
- Tener zumbido o pitido en los oídos, llamado tinnitus.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento natural del oído.
- Exposición prolongada a ruidos fuertes.
- Infecciones del oído.
- Acumulación de cerumen que bloquea el conducto auditivo.
- Lesiones en la cabeza o en el oído.
Factores de riesgo
- Tener más de 50 años.
- Trabajar o vivir en ambientes ruidosos.
- Usar audífonos o reproductores a volumen muy alto.
- Tener familiares con pérdida de audición.
- Padecer enfermedades como diabetes o presión arterial alta.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Pérdida de audición repentina en uno o ambos oídos.
- Dolor fuerte de oído con fiebre o secreción.
- Sensación de tener algo atascado en el oído que no sale.
Programe una cita de rutina si:
- Dificultad para oír que interfiere con sus actividades diarias.
- Zumbido o pitido constante en los oídos.
- Necesita subir mucho el volumen de la televisión o del teléfono.
Diagnóstico
El diagnóstico comienza con una conversación con su médico o profesional de la salud sobre sus síntomas y su historia. Luego se realizan pruebas sencillas para revisar cómo responde su oído a diferentes sonidos.
Pruebas que se pueden realizar
- Audimetría: se colocan auriculares y debe avisar cuando escuche tonos de distinta intensidad.
- Prueba de diapasón: se golpea un instrumento metálico que vibra y se coloca cerca o sobre el cráneo para comprobar la conducción del sonido.
- Timpanometría: mide la movilidad del tímpano y la presión del oído medio.
- Prueba de palabras o logoaudiometría: evalúa qué tan bien entiende el lenguaje hablado.
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen durar entre 30 y 60 minutos. Son indoloras. Es posible que le pidan estar en una cabina silenciosa o responder con un botón cuando escuche sonidos. Después, el profesional explicará los resultados y las opciones.
Tratamiento
El tratamiento adecuado depende de la causa y del grado de pérdida de audición que muestren las pruebas. Su médico o especialista comentará con usted las opciones más convenientes.
Autocuidado en el hogar
- Evite introducir objetos como hisopos o palillos en el oído.
- Use protectores auditivos en ambientes ruidosos.
- Reduzca el volumen de los dispositivos personales.
Tratamientos médicos
Las opciones de tratamiento pueden incluir la extracción de cerumen por un profesional, medicamentos para tratar infecciones u otros problemas del oído, audífonos para amplificar los sonidos o implantes auditivos para casos más complejos. Solamente un profesional de la salud puede indicar cuál es la mejor alternativa. No se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunas afecciones específicas, como la otosclerosis o infecciones crónicas del oído, la cirugía puede ser una opción. Su médico le explicará si este tratamiento es adecuado para su caso.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida de audición puede presentar desafíos, pero existen muchas maneras de facilitar la comunicación. Cuéntele a su familia y amigos qué necesita y pídales que le hablen de frente y con claridad.
Consejos de estilo de vida
- Comunica con confianza que tiene dificultad para oír y pide que le repitan si hace falta.
- Practique la lectura de labios como apoyo en las conversaciones.
- Pruebe dispositivos de amplificación de sonido aprobados por profesionales.
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio con regularidad favorece una buena circulación en los oídos. Evitar el consumo excesivo de alcohol y no fumar también contribuyen a la salud auditiva.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida de audición no tratada puede provocar aislamiento, ansiedad y tristeza. Si se siente solo o deprimido, hable con su médico o con un profesional de salud mental. Buscar ayuda no es una debilidad, es un paso valiente y necesario.
Prevención
No todos los tipos de pérdida de audición se pueden prevenir, pero muchas causas evitables están relacionadas con el ruido. Proteger sus oídos y usar un volumen moderado son las mejores medidas.
Vacunas
Algunas infecciones que pueden afectar la audición se pueden prevenir con vacunas. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas para usted y su familia.
Programas de detección
En muchos lugares, los recién nacidos reciben una prueba de audición al nacer. También es recomendable hacerse una evaluación auditiva periódica a partir de los 50 años o si tiene factores de riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Problemas para comunicarse y relacionarse con otras personas.
- Mayor riesgo de aislamiento social y depresión.
- En personas mayores, la pérdida de audición no tratada puede estar relacionada con deterioro de la memoria.
Pronóstico a largo plazo
Con la ayuda adecuada, la mayoría de las personas con pérdida de audición pueden mantener una vida activa y plena. Cuanto antes se detecte, más opciones de tratamiento y de apoyo existen. Tener esperanza y buscar ayuda es siempre positivo.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.