Hiatus hernia living in infants
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una hernia de hiato es una abertura en el músculo que separa el pecho del abdomen (el diafragma). En los bebés, esta abertura permite que parte del estómago se desplace hacia arriba, hacia el pecho. Esto puede causar reflujo (cuando la comida y el ácido del estómago suben hacia la garganta) y otros síntomas.
Datos clave
- La hernia de hiato en bebés suele ser congénita, es decir, está presente desde el nacimiento.
- No siempre causa síntomas; muchos bebés no tienen problemas graves.
- En la mayoría de los casos, el bebé mejora por sí solo a medida que crece y los músculos se fortalecen.
- El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas, no en corregir la hernia directamente.
No es muy común, pero puede presentarse en algunos bebés, especialmente en aquellos con otros problemas de desarrollo muscular.
Afecta principalmente a bebés recién nacidos y lactantes. Puede ser más frecuente en bebés prematuros o con ciertas condiciones genéticas.
Síntomas
- El bebé vomita sangre o tiene deposiciones con sangre (como alquitrán negro o rojo oscuro).
- El bebé tiene dificultad para respirar o se pone de color azulado (cianosis).
- El bebé deja de comer por completo y muestra signos de deshidratación (poca orina, boca seca, ojos hundidos).
- ⚠Vómitos frecuentes que no mejoran con cambios en la alimentación.
- ⚠El bebé no aumenta de peso o pierde peso.
- ⚠Irritabilidad extrema que empeora después de comer.
Síntomas comunes
- Regurgitación frecuente (devolver la leche) después de comer.
- Vómitos, a veces con fuerza (como si el bebé estuviera lanzando la leche).
- Irritabilidad o llanto después de las comidas.
- Arqueamiento de la espalda o del cuello (signo de dolor o ardor).
- Problemas para ganar peso o pérdida de peso.
Síntomas en niños
- Los síntomas son similares a los de los bebés, pero los niños mayores pueden quejarse de dolor en el pecho o ardor (acidez).
- Dificultad para tragar o sensación de comida atascada.
Síntomas en adultos mayores
- No aplica directamente, ya que este artículo se centra en bebés. En adultos, la hernia de hiato suele estar relacionada con el envejecimiento y el sobrepeso.
Causas
Causas principales
- Debilidad en el músculo del diafragma que rodea la abertura por donde pasa el esófago.
- Desarrollo incompleto de los tejidos durante el embarazo (hernia congénita).
- Aumento de la presión dentro del abdomen, que puede empujar el estómago hacia arriba.
Factores de riesgo
- Nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas).
- Antecedentes familiares de hernia de hiato u otros problemas del diafragma.
- Ciertas condiciones genéticas, como el síndrome de Down u otras que afectan el tejido conectivo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé vomita sangre o tiene deposiciones con sangre.
- Si tiene dificultad para respirar o se pone azul.
- Si deja de comer y muestra signos de deshidratación.
Programe una cita de rutina si:
- Si el bebé regurgita con frecuencia y parece incómodo después de comer.
- Si no aumenta de peso adecuadamente.
- Si sospecha que su bebé tiene una hernia de hiato (aunque los síntomas sean leves).
Diagnóstico
El médico generalmente sospecha una hernia de hiato basándose en los síntomas y el examen físico. Para confirmarlo, puede solicitar pruebas de imagen que muestren la posición del estómago.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía con contraste de bario: el bebé toma un líquido (bario) que se ve en las radiografías para observar el recorrido del esófago y el estómago.
- Ecografía abdominal: utiliza ondas sonoras para ver imágenes del interior del abdomen.
- pH-metría esofágica: un tubo delgado mide el ácido en el esófago, aunque se usa menos en bebés.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son seguras y no duelen. Su bebé estará acompañado por el equipo médico. Los resultados ayudarán al médico a decidir el mejor tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. En la mayoría de los bebés, los síntomas mejoran con el tiempo y con medidas simples en casa.
Autocuidado en el hogar
- Alimentar al bebé en posición vertical (sentado o semisentado) y mantenerlo así durante 20-30 minutos después de comer.
- Hacer eructar al bebé con frecuencia durante y después de las comidas.
- Ofrecer comidas más pequeñas y más frecuentes (por ejemplo, cada 2-3 horas).
- Evitar movimientos bruscos o agitar al bebé justo después de comer.
Tratamientos médicos
Si los síntomas son graves o no mejoran con medidas caseras, el médico puede recomendar medicamentos para reducir el ácido del estómago. Estos medicamentos no curan la hernia, pero alivian el ardor y el reflujo. En algunos casos, se usan fórmulas especiales para la leche (que el médico indicará).
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria en bebés. Se considera solo si el bebé no puede alimentarse, no gana peso o tiene complicaciones graves, como que el estómago se retuerza (vólvulo gástrico). En esos casos, el cirujano repara la abertura del diafragma.
Vivir con esta afección
Cuidar a un bebé con hernia de hiato requiere paciencia. Es importante seguir las recomendaciones del pediatra para las comidas y la posición del bebé. Lleve un registro de los síntomas y el peso para compartir con el médico.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga al bebé en posición vertical (sentado en sus brazos o en una silla para bebés) después de las comidas.
- Eleve la cabecera de la cuna o moisés colocando toallas dobladas debajo del colchón (nunca almohadas sueltas por riesgo de asfixia).
- Evite ropa apretada alrededor del abdomen del bebé.
Dieta y ejercicio
Siga las indicaciones del pediatra sobre el tipo de leche (materna o fórmula) y la frecuencia. No es necesario hacer ejercicio especial para el bebé; el movimiento normal del día es suficiente. Si ya come sólidos, evite alimentos muy ácidos o grasos (consulte con el médico).
Salud mental y bienestar emocional
Cuidar a un bebé que llora mucho o tiene problemas para alimentarse puede ser agotador y estresante. Es normal sentirse preocupado o frustrado. Busque apoyo en su pareja, familia o amigos. Si se siente abrumado, hable con su médico o un profesional de la salud mental. Recuerde que su bienestar también es importante para cuidar a su bebé.
Prevención
En la mayoría de los casos, la hernia de hiato congénita no se puede prevenir porque se debe al desarrollo del bebé durante el embarazo. Sin embargo, mantener un embarazo saludable y evitar el consumo de alcohol y tabaco puede reducir el riesgo de ciertos problemas de desarrollo.
Vacunas
No hay una vacuna contra la hernia de hiato. Sin embargo, es importante que el bebé reciba todas las vacunas recomendadas para protegerlo de otras enfermedades.
Programas de detección
No se realiza un cribado (examen) de rutina para la hernia de hiato en bebés. El médico la diagnostica si hay síntomas. Si hay antecedentes familiares o factores de riesgo, el pediatra puede estar más atento durante las revisiones.
Complicaciones
Si no se trata
- Problemas para alimentarse y falta de aumento de peso (desnutrición).
- Reflujo grave que puede causar daño al esófago (esofagitis) o estrechamiento.
- Dificultad para respirar si el estómago presiona los pulmones (muy raro).
- Vólvulo gástrico (estiramiento del estómago) que requiere cirugía urgente.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico para los bebés con hernia de hiato es generalmente excelente. La mayoría de los casos mejoran sin necesidad de cirugía a medida que el bebé crece y los músculos se desarrollan. Con el cuidado adecuado y el seguimiento médico, los bebés pueden alimentarse bien, crecer sanos y llevar una vida normal. Si se requiere tratamiento, los resultados suelen ser muy buenos.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP)
Organizaciones locales
- Consulte con su pediatra o centro de salud local · España y América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 20 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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