Hyperemesis gravidarum
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La hiperémesis gravídica es una forma muy grave de náuseas y vómitos durante el embarazo. No es lo mismo que las náuseas matutinas comunes. Puede causar deshidratación (pérdida excesiva de líquidos), pérdida de peso y desequilibrio de sales en el cuerpo. Necesita atención médica para proteger la salud de la madre y el bebé.
Datos clave
- Afecta aproximadamente al 1-2% de las embarazadas.
- Suele comenzar en las primeras semanas de embarazo, a menudo antes de la semana 9.
- Puede durar más allá del primer trimestre; algunas mujeres la tienen durante todo el embarazo.
- No es culpa de la madre ni está relacionada con lo que come o hace.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las madres y bebés tienen buenos resultados.
No es común. Afecta a aproximadamente 1 o 2 de cada 100 mujeres embarazadas. Las náuseas leves del embarazo son mucho más frecuentes.
Afecta a mujeres embarazadas, sobre todo en el primer trimestre. Es más frecuente en embarazos múltiples (gemelos, trillizos), en mujeres que ya lo han tenido antes, o en aquellas con antecedentes de mareo por movimiento o migrañas.
Síntomas
- No poder retener ningún líquido durante 24 horas.
- Desmayarse o sentir que se va a desmayar.
- Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
- Confusión o dificultad para pensar con claridad.
- ⚠Vómitos con sangre (puede verse como granos de café).
- ⚠Dolor abdominal intenso.
- ⚠Fiebre alta.
- ⚠Pérdida de peso rápida y grave.
- ⚠Orinar muy poco o nada en 8 horas.
Síntomas comunes
- Náuseas intensas que no desaparecen.
- Vómitos frecuentes (varias veces al día).
- Incapacidad para mantener alimentos o líquidos en el estómago.
- Pérdida de peso (más del 5% del peso corporal antes del embarazo).
- Deshidratación: orina oscura, boca seca, mareos, debilidad.
- Sensación de agotamiento extremo.
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa exacta. Se cree que está relacionada con los cambios hormonales del embarazo, especialmente el aumento de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG).
- También puede influir una mayor sensibilidad a los olores y sabores, o factores genéticos.
Factores de riesgo
- Antecedentes de hiperémesis gravídica en un embarazo anterior.
- Embarazo múltiple (gemelos, trillizos).
- Antecedentes de mareo por movimiento o migrañas.
- Embarazo molar (un crecimiento anormal en el útero).
- Historia familiar de hiperémesis.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si no puede retener líquidos por más de 24 horas.
- Si nota síntomas de deshidratación grave (mareos al levantarse, orina muy oscura, poca orina).
- Si pierde peso rápidamente.
- Si tiene vómitos con sangre o dolor abdominal intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Si las náuseas y vómitos le impiden comer o beber normalmente.
- Si se siente débil, muy cansada o no puede realizar sus actividades diarias.
- Si las náuseas matutinas normales empeoran o no mejoran después de la semana 12.
Diagnóstico
El médico o la matrona le preguntará sobre sus síntomas y le hará un examen físico. También puede pedir análisis para descartar otras causas y evaluar su estado de hidratación.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: para detectar acetona o cetonas (señal de deshidratación).
- Análisis de sangre: para medir electrolitos (sales), función del hígado y riñones.
- Ecografía: a veces para confirmar el embarazo y ver si es múltiple.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico se basa sobre todo en sus síntomas. Le pueden hacer preguntas sobre cuánto vomita, si ha perdido peso y cómo se siente. Luego, según los resultados, se decidirá el mejor tratamiento.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, prevenir la deshidratación y asegurar que usted y su bebé reciban los nutrientes necesarios. El tratamiento puede incluir cambios en la alimentación, medicamentos seguros para el embarazo y, en casos graves, hospitalización.
Autocuidado en el hogar
- Coma comidas pequeñas y frecuentes (cada 1-2 horas).
- Evite alimentos grasosos, picantes o con olores fuertes.
- Pruebe alimentos suaves como galletas saladas, pan tostado, arroz o plátano.
- Beba líquidos en pequeños sorbos a lo largo del día. Pruebe con bebidas frías o con hielo.
- El jengibre (en té, caramelos o galletas) puede ayudar a algunas mujeres.
- Descanse lo suficiente; el cansancio puede empeorar las náuseas.
- Evite olores que le den asco (perfumes, cocina, humo).
Tratamientos médicos
Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos antieméticos (para las náuseas y vómitos) que son seguros durante el embarazo. También puede necesitar líquidos por vía intravenosa (a través de una vena) en el hospital para corregir la deshidratación. En algunos casos, se usan suplementos de vitaminas, como tiamina (vitamina B1), para prevenir complicaciones. No tome ningún medicamento sin consultar a su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica.
Vivir con esta afección
Vivir con hiperémesis gravídica puede ser muy difícil. Es importante aceptar que necesita ayuda y no sentirse culpable. Escuche a su cuerpo, descanse cuando lo necesite y pida apoyo a su familia y amigos. Lleve un registro de lo que puede comer y beber para compartirlo con su médico.
Consejos de estilo de vida
- Priorice el descanso; acuéstese cuando esté muy mareada.
- Identifique y evite los desencadenantes de las náuseas (olores, ciertos alimentos).
- Use pulseras de acupresión (como las de mareo) si le funcionan.
- Mantenga una comunicación abierta con su pareja y seres queridos sobre cómo se siente.
Dieta y ejercicio
La dieta debe ser adaptada a lo que su cuerpo tolera. Coma pequeñas cantidades de alimentos suaves y beba líquidos entre comidas, no con ellas. El ejercicio intenso no es recomendable, pero caminar unos minutos al aire libre puede ayudar si se siente con fuerzas. Consulte a su médico antes de hacer cualquier actividad.
Salud mental y bienestar emocional
La hiperémesis puede causar ansiedad, tristeza, frustración y sensación de aislamiento. Es normal sentirse abrumada. Si estos sentimientos son intensos o persistentes, hable con su médico. Puede derivarla a un profesional de salud mental. Recuerde que no está sola y que pedir ayuda es un signo de fortaleza.
Prevención
No existe una forma segura de prevenir la hiperémesis gravídica. Sin embargo, mantener una buena salud general antes del embarazo y hablar con su médico sobre los riesgos si ha tenido hiperémesis antes puede ayudar a estar preparada. Algunas mujeres encuentran útil comenzar con cambios en la alimentación desde el inicio del embarazo, aunque esto no garantiza que no aparezcan los síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación severa que puede requerir hospitalización.
- Desequilibrio de electrolitos (sales minerales) en la sangre.
- Pérdida de peso y desnutrición.
- Deficiencia de vitaminas, especialmente tiamina (vitamina B1), que puede causar problemas neurológicos (encefalopatía de Wernicke).
- Mayor riesgo de coágulos sanguíneos (trombosis) por la deshidratación y el reposo prolongado.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento adecuado, la mayoría de las mujeres con hiperémesis gravídica mejoran y tienen un embarazo saludable. Los síntomas suelen disminuir después del primer trimestre, aunque algunas mujeres los tienen durante todo el embarazo. El seguimiento médico regular es clave para cuidar de usted y de su bebé. Hay esperanza y ayuda disponible.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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