Cetoacidosis diabética: ¿se dan primero los líquidos o el tratamiento para el azúcar?
Resumen
La cetoacidosis diabética (muchas veces llamada DKA por sus siglas en inglés) es una complicación grave de la diabetes. Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente de la hormona que ayuda a que el azúcar de la sangre entre en las células y les dé energía. Entonces el azúcar se acumula en la sangre y el cuerpo empieza a quemar grasa para obtener energía. Al quemar grasa se producen unas sustancias llamadas cetonas, que son ácidas. Cuando hay muchas cetonas, la sangre se vuelve demasiado ácida y el cuerpo deja de funcionar bien. Es una urgencia médica y necesita atención en un hospital lo antes posible. La buena noticia es que, tratada a tiempo, la mayoría de las personas se recupera por completo.
Datos clave
- Es una urgencia médica: se trata en el hospital, no en casa.
- En el tratamiento, lo primero suele ser reponer líquidos por vía intravenosa y revisar los niveles de potasio y otras sales del cuerpo.
- El medicamento que baja el azúcar se administra después, cuando la persona ya ha empezado a recibir líquidos y sus niveles de potasio se están vigilando.
- Puede aparecer sobre todo en personas con diabetes tipo 1, y con menos frecuencia en personas con diabetes tipo 2.
- Detectarla pronto y tratarla a tiempo permite una recuperación completa en la gran mayoría de los casos.
No es rara. Es una de las complicaciones graves más frecuentes de la diabetes, especialmente en personas con diabetes tipo 1. Aun así, muchas personas con diabetes nunca la tienen, y en gran medida se puede prevenir.
Afecta principalmente a personas con diabetes tipo 1, aunque también puede aparecer en personas con diabetes tipo 2, sobre todo si están enfermas, deshidratadas o bajo mucho estrés físico. Puede ocurrir a cualquier edad. En niños pequeños y en personas mayores los síntomas pueden ser distintos y pasar más desapercibidos.
Síntomas
- Respiración rápida y profunda, o sensación de que le falta el aire
- Aliento con olor dulce o afrutado junto con mucho malestar
- Confusión, somnolencia intensa, desmayo o dificultad para despertar
- Convulsiones
- Vómitos que no paran y no puede beber nada
- Dolor de barriga muy fuerte
- Azúcar muy alta en sangre junto con cetonas en la orina o en la sangre, y malestar general
- Llama al número de emergencias de tu país en cuanto aparezca cualquiera de estos signos. En España es el 112; en otros países el número cambia, así que conviene tenerlo anotado.
- ⚠Azúcar alta en sangre que no baja a pesar del plan habitual
- ⚠Cetonas en la orina o en la sangre, sin síntomas graves todavía
- ⚠Fiebre o sospecha de infección en una persona con diabetes
- ⚠Vómitos o diarrea que le impiden comer y beber con normalidad
- ⚠Malestar general con mucha sed y muchas ganas de orinar, sin llegar a los signos de alarma anteriores
Síntomas comunes
- Mucha sed y boca muy seca
- Orinar mucho más de lo habitual
- Cansancio extremo y debilidad
- Visión borrosa
- Dolor de barriga, náuseas y vómitos
- Aliento con un olor dulce o afrutado
- Respiración rápida y profunda
- Piel seca y caliente
- Somnolencia, desorientación o confusión
Síntomas en niños
- Dolor de barriga fuerte y vómitos, que a veces se confunden con una gastroenteritis
- Respiración rápida y profunda
- Mucha sed y muchas ganas de orinar, incluso por la noche
- Somnolencia inusual o difícil de despertar
- Olor dulce en el aliento
- Pérdida de peso rápida en pocos días
- Pañales muy mojados o vuelta a mojar la cama en un niño que ya no lo hacía
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia que la familia puede confundir con el despiste normal de la edad
- Deshidratación marcada, con piel y boca muy secas
- Menos sensación de sed, así que beben poco sin darse cuenta
- Caídas o debilidad repentina
- Síntomas que empeoran rápido por una infección, como una neumonía o una infección de orina
- Puede aparecer sin que el azúcar en sangre esté altísima
Causas
Causas principales
- Falta de la hormona que regula el azúcar: olvidar dosis, un problema con la bomba de administración o un tratamiento insuficiente
- Infecciones y otras enfermedades, como una neumonía, una infección de orina o una gastroenteritis
- Un infarto o una inflamación del páncreas
- Deshidratación importante, por ejemplo por calor, vómitos o diarrea
- Algunos medicamentos, como los que se usan para la inflamación o para otras enfermedades, siempre bajo control médico
- Consumo elevado de alcohol u otras sustancias
- El embarazo, sobre todo en personas con diabetes
- En algunas personas, la cetoacidosis es el primer signo de que tienen diabetes
Factores de riesgo
- Tener diabetes tipo 1
- Ser adolescente o adulto joven con diabetes tipo 1
- No medir el azúcar en sangre con regularidad o no tener acceso al tratamiento
- Estar enfermo, con fiebre, vómitos o diarrea
- Una cirugía reciente o una lesión grave
- Vivir solo o con poco apoyo para manejar la diabetes
- Saltarse el tratamiento de forma repetida, a veces por el cansancio que produce la enfermedad o por problemas de ánimo
- Embarazo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Tienes diabetes y llevas horas con vómitos o no puedes beber
- Aparecen cetonas en la orina o en la sangre y no bajan con las indicaciones de tu equipo de salud
- El azúcar en sangre sigue muy alta a pesar de tu plan habitual
- Tienes fiebre o sospechas una infección y te encuentras claramente peor
- Sientes mucha sed, orinas mucho y estás muy cansado o mareado
- Aparece dolor de barriga fuerte sin una causa clara
Programe una cita de rutina si:
- Quieres repasar tu plan para los días de enfermedad con tu equipo de salud
- Tienes dudas sobre cómo medir las cetonas o cuándo hacerlo
- Has tenido una cetoacidosis en el pasado y quieres prevenir otra
- Notas que te cuesta seguir el tratamiento o que estás cansado de manejarlo
- Necesitas revisar con tu profesional cómo guardar y usar tus materiales de control
Diagnóstico
El diagnóstico se hace en urgencias o en el hospital. El equipo de salud te pregunta cómo te encuentras, revisa tu historia de diabetes y mide varios valores en la sangre y en la orina. Lo que buscan es tres cosas a la vez: azúcar alta en sangre, presencia de cetonas y sangre demasiado ácida. También revisan los niveles de potasio y de otras sales, porque cambian mucho en esta situación y hay que corregirlos con cuidado.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición del azúcar en sangre, a veces con una muestra de sangre del brazo
- Análisis de sangre para ver el nivel de acidez de la sangre
- Medición de cetonas en sangre y en orina
- Revisión del potasio, el sodio y otros minerales importantes del cuerpo
- Análisis para ver cómo están funcionando los riñones
- Electrocardiograma, porque el potasio afecta al ritmo del corazón
- Pruebas para buscar la causa: una infección, un infarto u otro problema
- En algunos casos, otras pruebas según los síntomas
Qué esperar en su cita
Lo más probable es que te atiendan rápido en urgencias. Te pondrán una vía por la que recibirás líquidos, te controlarán con frecuencia el azúcar y las cetonas, y te harán análisis repetidos para ver si el tratamiento funciona. Muchas personas necesitan quedarse ingresadas uno o varios días. Es normal sentir miedo o agotamiento; pregunta lo que necesites y pide a un familiar o amigo que te acompañe si es posible.
Tratamiento
A la pregunta de si primero se ponen líquidos o tratamiento para el azúcar, la respuesta es clara: primero los líquidos. Una persona con cetoacidosis suele estar bastante deshidratada, y el cuerpo necesita agua y sales antes de recibir el medicamento que reduce el azúcar. Si se baja el azúcar demasiado rápido y sin reponer líquidos y potasio, se pueden producir problemas serios, sobre todo en el corazón. Por eso el orden habitual es: reponer líquidos, revisar y ajustar el potasio y otras sales, y después administrar el tratamiento que baja el azúcar, siempre con controles frecuentes.
Autocuidado en el hogar
- No intentes tratar una cetoacidosis en casa: es una urgencia que necesita hospital.
- Si notas los síntomas, pide ayuda a alguien que te acompañe o llame a emergencias; no conduzcas tú mismo si te sientes mal.
- Mientras esperas ayuda, avisa a una persona cercana y ten a mano tu información médica y la lista de tus medicamentos.
- Si estás vomitando, no bebas grandes cantidades de golpe; pequeños sorbos pueden ser más tolerables, pero si no aguantas nada, es motivo para ir a urgencias.
- Después del alta, sigue el plan que te dé tu equipo de salud y pregunta cómo actuar en los días de enfermedad.
- Revisa con tu profesional cómo medir las cetonas y cuándo hacerlo, y ten los materiales a mano en casa.
Tratamientos médicos
El tratamiento se hace en el hospital y se ajusta a cada persona. Lo primero son líquidos por vía intravenosa para rehidratar. A la vez, el equipo revisa y corrige los niveles de potasio y otras sales, porque pueden bajar peligrosamente durante el tratamiento. Después se administra el tratamiento que reduce el azúcar, con controles frecuentes para que baje de forma segura. También se busca y se trata la causa, como una infección. En los casos más graves se puede necesitar una unidad de cuidados intensivos. Todo esto lo decide el equipo médico y se va adaptando con análisis repetidos; no es algo que se pueda hacer en casa ni por cuenta propia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cetoacidosis no se trata con cirugía. Solo en casos poco frecuentes, cuando la causa es un problema abdominal grave, como una infección con pus o una inflamación importante, el equipo médico puede valorar una intervención quirúrgica para tratar ese problema de fondo.
Vivir con esta afección
Vivir con diabetes implica un trabajo diario que muchas veces no se ve. Después de una cetoacidosis, es habitual sentir miedo a que vuelva a pasar. Con un buen plan y algo de práctica, la mayoría de las personas recupera la confianza. Ayuda mucho tener claro qué hacer cuando aparece fiebre, vómitos o diarrea, medir el azúcar con cierta regularidad y saber cuándo llamar al equipo de salud.
Consejos de estilo de vida
- Aprende a reconocer tus primeros signos de alarma y anótalos en un lugar visible
- Ten en casa un plan escrito para los días de enfermedad y los materiales para medir cetonas
- Mantén una botella de agua a mano y bebe a lo largo del día, sobre todo con calor o si estás enfermo
- Revisa con tu equipo de salud cómo guardar y transportar tus materiales de control
- Duerme lo suficiente y avisa a tu entorno de que tienes diabetes, para que sepan cómo ayudarte
- Pide cita si notas que el cansancio o el desánimo te están haciendo descuidar el tratamiento
Dieta y ejercicio
No hay una dieta única para todas las personas con diabetes. En general se trata de comer de forma variada y regular, con verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas, y de evitar las bebidas muy azucaradas. El movimiento también ayuda: caminar, bailar o hacer deporte de forma habitual mejora el control del azúcar. Pero cuando estás enfermo, con fiebre o con cetonas, el ejercicio puede empeorar las cosas: en esos días es mejor descansar y consultar con tu equipo de salud. Un profesional puede ayudarte a adaptar la alimentación y el ejercicio a tu vida y a tus gustos.
Salud mental y bienestar emocional
Una complicación grave como esta puede dejar preocupación, culpa o ansiedad, y eso es comprensible. También es frecuente el cansancio emocional por tener que controlar la diabetes todos los días. No tienes que cargar con eso solo: habla con tu equipo de salud y, si lo necesitas, pide apoyo psicológico. Si en algún momento sientes que no puedes más o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda urgente: llama al número de emergencias de tu país (en España, el 112) o acude al servicio de urgencias más cercano.
Prevención
En gran medida, sí. No siempre se puede evitar, pero muchos casos se previenen siguiendo el tratamiento de forma constante, midiendo el azúcar con regularidad y actuando rápido cuando aparece una enfermedad. Un plan para los días de enfermedad es una de las herramientas más útiles: indica cuándo medir cetonas, cuándo beber más líquidos y cuándo pedir ayuda. También ayuda revisar el material y los dispositivos, como la bomba o el medidor, para asegurarte de que funcionan bien.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para la cetoacidosis en sí, pero sí es importante revisar el control de la diabetes de forma periódica con tu equipo de salud. Si tienes diabetes y notas que el azúcar se descontrola a menudo, o si has tenido una cetoacidosis, coméntalo en tu próxima revisión para ajustar el plan y prevenir otra.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación grave, que puede afectar al funcionamiento de los riñones
- Acidez peligrosa en la sangre que altera el funcionamiento del corazón y del cerebro
- Niveles muy bajos o muy altos de potasio, con riesgo para el ritmo del corazón
- Inflamación del cerebro, poco frecuente pero grave, sobre todo en niños
- Coágulos de sangre en piernas o pulmones
- Problemas respiratorios o pérdida de consciencia
- En los casos más graves, riesgo para la vida si no se trata a tiempo
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento oportuno, la mayoría de las personas se recupera por completo y vuelve a su vida normal en pocos días. Haber tenido una cetoacidosis no significa que vaya a repetirse: con un buen plan, revisiones periódicas y apoyo, se puede reducir mucho el riesgo. Si tienes dudas o miedo, habla con tu equipo de salud; están para ayudarte a sentirte más seguro.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las recomendaciones de salud difieren según el país y la región. Esta página es educación general y puede no coincidir con las guías, los medicamentos o la práctica del lugar donde vive. Comente sus dudas con su médico o profesional de salud y siga las recomendaciones locales cuando existan.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Ninguna guía nombra este tema
Aquí no se cita ninguna guía de salud ni capítulo clínico que nombre exactamente este tema. Esta página es solo para educación e información general. No es un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un consejo médico personal. Consulte a su médico y siga su consejo. Si los síntomas son graves, repentinos o preocupantes, busque atención médica pronto y, en una emergencia, llame al número local de emergencias. Ruqelo LLC no es responsable de las consecuencias médicas o legales de las decisiones basadas en esta información.
Última actualización: 24 de octubre de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.