Influenza vaccine annual
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La vacuna anual contra la influenza (gripe) es una inyección que se aplica cada año para proteger contra el virus de la influenza. La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa que puede causar fiebre, tos, dolor de cuerpo y cansancio. La vacuna ayuda a que el cuerpo cree defensas (anticuerpos) contra las cepas del virus que se espera circulen en la temporada.
Datos clave
- La vacuna contra la influenza se actualiza cada año para proteger contra las cepas más comunes del virus.
- Se recomienda para todas las personas mayores de 6 meses, especialmente para quienes tienen mayor riesgo de complicaciones.
- La vacuna no puede causar la influenza porque contiene virus inactivados (muertos) o partículas del virus.
- La vacuna reduce el riesgo de enfermarse gravemente o de necesitar hospitalización por la influenza.
Sí, la vacunación anual contra la influenza es muy común. Cada año, millones de personas en todo el mundo se vacunan para protegerse a sí mismas y a los demás.
Cualquier persona mayor de 6 meses puede y debe vacunarse. Sin embargo, es especialmente importante para niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas (como asma, diabetes o problemas cardíacos) y trabajadores de la salud.
Síntomas
- Dificultad para respirar o respiración rápida
- Dolor en el pecho o presión al respirar
- Confusión repentina o no despertarse
- Labios o cara de color azulado
- Convulsiones
- Deshidratación grave (boca seca, no orinar, mareo intenso)
- ⚠Fiebre muy alta que no baja con medidas generales
- ⚠Tos que empeora o produce sangre
- ⚠Dolor de oído intenso
- ⚠Vómitos o diarrea que impiden mantener líquidos
- ⚠Síntomas que mejoran y luego empeoran repentinamente
Síntomas comunes
- Fiebre alta (generalmente superior a 38°C)
- Tos seca y persistente
- Dolor de garganta
- Congestión nasal o moqueo
- Dolores musculares y corporales
- Dolor de cabeza
- Cansancio extremo y debilidad
- Escalofríos y sudoración
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener fiebre más alta que los adultos.
- Pueden presentar vómitos o diarrea (más comunes en niños que en adultos).
- Pueden estar muy irritables o decaer rápidamente.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la fiebre puede ser más baja o no presentarse.
- Puede empeorar enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca o la diabetes.
- El cansancio y la debilidad pueden durar más tiempo.
Causas
Causas principales
- La influenza es causada por el virus de la influenza, que se transmite a través de gotitas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
- El virus también puede sobrevivir en superficies (como picaportes o mesas) y contagiar al tocarse la boca, la nariz o los ojos.
Factores de riesgo
- Edad menor de 2 años o mayor de 65 años
- Embarazo o hasta dos semanas después del parto
- Enfermedades crónicas como asma, diabetes, enfermedades cardíacas, pulmonares o renales
- Sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por VIH/SIDA, quimioterapia o uso de esteroides)
- Obesidad severa (índice de masa corporal mayor de 40)
- Vivir o trabajar en lugares cerrados con muchas personas (por ejemplo, residencias de ancianos, guarderías, hospitales)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Si se siente confuso o tiene convulsiones
- Si no puede orinar o tiene signos de deshidratación grave
- Si los síntomas mejoran y luego empeoran de repente con fiebre y tos más fuerte
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene fiebre alta por más de tres días
- Si la tos es muy fuerte o dura más de dos semanas
- Si tiene dolor de oído o dolor de cabeza persistente
- Si tiene una enfermedad crónica y cree que puede tener influenza
- Si quiere evaluar si necesita la vacuna o algún tratamiento preventivo
Diagnóstico
El médico o la enfermera suelen diagnosticar la influenza con base en los síntomas y un examen físico. A veces se usan pruebas rápidas que toman una muestra de la nariz o la garganta para detectar el virus.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba rápida de influenza (muestra nasal o de garganta, resultados en 15-30 minutos)
- Prueba de PCR (más precisa, resultados en unas horas o un día)
- Cultivo viral (rara vez se usa, tarda varios días)
Qué esperar en su cita
El profesional le preguntará sobre sus síntomas, si ha estado cerca de personas enfermas y si se ha vacunado. Le tomará la temperatura y revisará su garganta y pulmones. Si se hace una prueba, puede sentir una leve molestia al tomar la muestra. Los resultados ayudan a decidir si necesita medicamentos antivirales, que son recetados por el médico y funcionan mejor si se toman temprano.
Tratamiento
El tratamiento para la influenza se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. En la mayoría de los casos, el reposo en casa y los cuidados personales son suficientes. Para personas con alto riesgo o enfermedad grave, el médico puede recetar medicamentos antivirales (no antibióticos) que ayudan a acortar la duración de la enfermedad si se toman en las primeras 48 horas.
Autocuidado en el hogar
- Descansar en casa y evitar el contacto con otras personas para no contagiar
- Tomar abundantes líquidos: agua, caldos, jugos naturales (sin azúcar añadida) o suero oral
- Usar un humidificador o vapor para aliviar la tos y la congestión
- Tomar medicamentos de venta libre para la fiebre y el dolor, como paracetamol o ibuprofeno, siempre según las instrucciones y sin exceder la dosis máxima diaria
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal para aliviar el dolor de garganta
- Usar pañuelos desechables y lavarse las manos frecuentemente
Tratamientos médicos
Si el médico lo considera necesario, puede recetar medicamentos antivirales. Estos son más eficaces cuando se inician dentro de los dos primeros días de los síntomas. No se deben tomar antibióticos a menos que haya una infección bacteriana adicional, lo cual es poco común. No se recomienda el uso de aspirina en niños o adolescentes con influenza por el riesgo de síndrome de Reye.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. La influenza no se trata con cirugía.
Vivir con esta afección
Si tiene influenza, lo más importante es quedarse en casa hasta que esté completamente recuperado (normalmente de 5 a 7 días, aunque la tos y el cansancio pueden durar más). Evite el contacto con otras personas, especialmente con quienes tienen mayor riesgo. Use cubrebocas si debe salir por necesidad. Lávese las manos con frecuencia y limpie las superficies que toca.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una rutina de sueño adecuada para ayudar a su sistema inmunológico.
- Evite el consumo de alcohol y tabaco, ya que debilitan las defensas.
- Realice actividades ligeras (como caminar dentro de casa) cuando se sienta mejor, pero sin forzarse.
- Si vive con otras personas, trate de usar una habitación y baño separados si es posible.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos ligeros y nutritivos: sopas, caldos, frutas, verduras cocidas, avena. No se salte las comidas, pero coma porciones pequeñas si no tiene apetito. Beba al menos 8 vasos de líquido al día. El ejercicio intenso no se recomienda mientras esté enfermo; el reposo es clave. Cuando se recupere, vuelva a hacer ejercicio de forma gradual.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse enfermo puede causar ansiedad, tristeza o frustración, especialmente si los síntomas duran más de lo esperado. Es normal sentir preocupación por contagiar a otros o por las complicaciones. Si se siente abrumado, hable con un ser querido o con un profesional de la salud mental. Recuerde que la mayoría de las personas se recuperan por completo.
Prevención
Sí, la influenza se puede prevenir en gran medida con la vacuna anual. Además, medidas como lavarse las manos, usar cubrebocas en lugares concurridos, evitar tocarse la cara y mantener distancia de personas enfermas reducen el riesgo de contagio.
Vacunas
La vacuna contra la influenza se actualiza cada año para proteger contra las cepas que se esperan en la temporada. Está disponible como inyección (virus inactivado) y, en algunos países, como aerosol nasal (virus vivo atenuado). Se recomienda para todas las personas a partir de los 6 meses de edad. La vacuna es segura y no causa la influenza. Los efectos secundarios más comunes son dolor en el lugar de la inyección, enrojecimiento o fiebre leve que dura uno o dos días.
Programas de detección
No existe una prueba de detección rutinaria para la influenza. La mejor prevención es la vacunación anual y las medidas de higiene.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumonía (infección en los pulmones)
- Infecciones de oído (especialmente en niños)
- Empeoramiento de enfermedades crónicas como asma, diabetes o insuficiencia cardíaca
- Sinusitis (inflamación de los senos paranasales)
- Deshidratación
- Miocarditis (inflamación del corazón) o encefalitis (inflamación del cerebro) – poco comunes pero graves
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con influenza se recuperan por completo en una o dos semanas con cuidados en casa. La vacunación anual reduce mucho el riesgo de enfermar gravemente o de tener complicaciones. Incluso si se contagia, estar vacunado suele hacer que la enfermedad sea más leve y más corta. Con atención médica oportuna, las complicaciones graves se pueden tratar de manera eficaz. Es importante vacunarse cada año para mantener la protección.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS)
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
Organizaciones locales
- Ministerio de Sanidad (España) · España
- Secretaría de Salud (México) · México
- Ministerio de Salud (Argentina) · Argentina
- Ministerio de Salud (Chile) · Chile
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 20 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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