Ictericia en los bebés: todo lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La ictericia es una coloración amarillenta de la piel y de los ojos del bebé. Se produce porque el bebé tiene una sustancia llamada bilirrubina que se acumula en la sangre cuando el hígado aún no es lo bastante maduro para eliminarla.
Datos clave
- Es una afección muy frecuente y, en la mayoría de los casos, desaparece sola.
- Llamamos ictericia fisiológica a la que aparece a partir del segundo o tercer día de vida y suele ser normal.
- Aunque sea común, el bebé debe ser valorado por un profesional sanitario para asegurarse de que la bilirrubina no sube demasiado.
Sí. Cerca del 60% de los recién nacidos a término presentan ictericia leve, y en los bebés prematuros la proporción es aún mayor, llegando a más del 80%.
Afecta principalmente a los recién nacidos durante las dos primeras semanas de vida. También puede aparecer en bebés mayores de un mes, aunque en esos casos es menos frecuente y siempre requiere una evaluación especial.
Síntomas
- Fiebre de 38 °C o más (tomada en el recto).
- El bebé está muy apagado y no responde cuando se le intenta despertar.
- Llanto agudo y continuo que no se calma.
- Arquea el cuerpo hacia atrás o tiene rigidez en el cuello.
- El color amarillo ha llegado a los brazos o a las piernas.
- ⚠La ictericia aparece en las primeras 24 horas de vida.
- ⚠El bebé no se alimenta bien o moja menos pañales de lo habitual.
- ⚠El color amarillo avanza rápidamente.
- ⚠El bebé está muy irritable o muy dormido.
Síntomas comunes
- Color amarillento en la piel, que empieza en la cara y puede ir bajando hasta el pecho, la barriga y las piernas.
- Color amarillento en la parte blanca de los ojos.
- Somnolencia o dificultad para despertarse.
- Poca gana de comer o dificultad para alimentarse.
Síntomas en niños
- En niños mayores de un mes, la ictericia puede indicar infecciones u otros problemas de salud. En ese caso, se debe consultar al pediatra lo antes posible.
Síntomas en adultos mayores
- La ictericia en personas adultas no está relacionada con la del recién nacido y siempre necesita atención médica.
Causas
Causas principales
- El hígado del recién nacido todavía no está maduro y necesita unos días para eliminar la bilirrubina con eficacia.
- El cuerpo del bebé descompone los glóbulos rojos más rápido que el de un niño mayor, lo que aumenta la cantidad de bilirrubina.
- En la ictericia asociada a la leche materna, algunas sustancias presentes en la leche pueden hacer que la bilirrubina tarde más en eliminarse. Es una situación benigna y no requiere suspender la lactancia.
Factores de riesgo
- Nacer antes de la semana 37 (prematuridad).
- Tener moretones o hematomas en el parto.
- Haber tenido un hermano con ictericia.
- Dificultades para alimentarse y pérdida de peso superior a la esperada.
- Incompatibilidad del grupo sanguíneo entre la madre y el bebé.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude de urgencia si tu bebé tiene ictericia en las primeras 24 horas de vida.
- Acude de urgencia si la coloración amarilla es muy intensa, baja a las piernas o se acompaña de fiebre, letargo o llanto agudo.
Programe una cita de rutina si:
- Pide una revisión con el pediatra en las primeras 48 horas después del alta si tu bebé tiene ictericia leve y nació a término.
- Si la ictericia dura más de dos semanas en un bebé a término, o más de tres semanas en un prematuro, solicita cita.
Diagnóstico
El médico examinará al bebé, observará el color de su piel y de sus ojos y preguntará sobre las tomas y los pañales. También puede usar un aparato especial que mide la bilirrubina a través de la piel, sin pinchazos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir la bilirrubina total y la bilirrubina directa.
- Prueba de Coombs, si se sospecha incompatibilidad de grupo sanguíneo.
- Hemograma para revisar la cantidad y el estado de los glóbulos rojos.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y no molesta al bebé. Si hace falta extraer sangre, es un pinchazo pequeño y muy breve. Si los niveles están altos, se indicará el tratamiento y se repetirán las pruebas hasta comprobar que la bilirrubina va bajando.
Tratamiento
El objetivo es impedir que la bilirrubina suba demasiado. El tratamiento depende de la edad del bebé, del nivel de bilirrubina y de si tiene otros síntomas. En la mayoría de los casos basta con darle de comer con frecuencia y revisar su evolución.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer el pecho o el biberón con frecuencia, al menos 8 a 12 veces al día, para que el bebé haga más pis y más caca y elimine la bilirrubina.
- Observar cada día el color de la piel y el nivel de actividad del bebé.
- No poner al bebé al sol directo ni darle agua o suero casero, ya que no se recomienda y puede ser perjudicial.
Tratamientos médicos
Cuando los niveles de bilirrubina son altos, el tratamiento principal es la fototerapia. Consiste en colocar al bebé bajo una luz especial, casi siempre sin ropa y con los ojos protegidos, para ayudar a descomponer la bilirrubina en la piel. Si el bebé se deshidrata o no come bien, se le puede administrar suero por vía intravenosa. En casos graves y poco frecuentes, se realiza una exanguinotransfusión, un procedimiento en el que la sangre del bebé se va reemplazando lentamente para retirar la bilirrubina. La indicación de cada tratamiento y su duración siempre la decide el equipo médico pediátrico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele ser necesaria ninguna cirugía. La mayoría de los casos se resuelven con observación, alimentación frecuente y, en algunos casos, fototerapia.
Vivir con esta afección
Mientras dure la ictericia, lleva un registro sencillo de cuántas veces come tu bebé al día y de cuántos pañales moja y mancha. Eso ayuda a saber si está bien hidratado y a tranquilizar a los padres.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un ritmo de tomas a demanda, sin esperar demasiado entre una y otra.
- Asiste a todas las revisiones del pediatra que te indiquen.
- Lávate las manos antes de tocar al bebé para reducir el riesgo de infecciones.
Dieta y ejercicio
La mejor alimentación para un bebé con ictericia es la leche materna o la fórmula adecuada a su edad. Lo importante es la frecuencia de las tomas. No se necesita ningún ejercicio especial; basta con que el bebé esté despierto y se mueva de manera natural.
Salud mental y bienestar emocional
Ver a tu bebé con un color amarillento puede generar miedo y preocupación. Es normal sentirse así, pero conviene recordar que la mayoría de las veces es un problema temporal y que los profesionales sanitarios te acompañarán en todo el proceso.
Prevención
La ictericia fisiológica del recién nacido no se puede prevenir, porque es parte del desarrollo normal del hígado. Sin embargo, detectarla pronto sí permite evitar que llegue a niveles peligrosos.
Vacunas
Las vacunas no previenen la ictericia, pero seguir el calendario vacunal protege al bebé de infecciones que podrían afectar al hígado.
Programas de detección
La mayoría de los recién nacidos son revisados para detectar ictericia antes de salir del hospital. En España y Latinoamérica, la observación clínica y, si hace falta, la medición de bilirrubina forman parte del cuidado rutinario del bebé.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la bilirrubina sube demasiado y no se trata, puede depositarse en el cerebro y provocar daño neurológico, lo que se conoce como kernicterus.
- Un bebé con ictericia intensa puede tener dificultades para alimentarse y deshidratarse.
Pronóstico a largo plazo
La ictericia del recién nacido suele desaparecer en una o dos semanas cuando se maneja adecuadamente. Si se detecta a tiempo, el tratamiento es muy eficaz y la gran mayoría de los bebés se recuperan por completo, sin secuelas. Cuando se trata a tiempo, las complicaciones graves son muy poco frecuentes.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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