Kidney stones prevention living in teenagers
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales son depósitos duros como piedras que se forman en los riñones a partir de minerales de la orina. En los adolescentes, suelen ser pequeños y pueden salir solos al orinar.
Datos clave
- La deshidratación es la causa más común en adolescentes.
- Beber suficiente agua ayuda a prevenirlos.
- Los cálculos renales pueden doler mucho pero rara vez causan daño permanente si se tratan a tiempo.
Sí, los cálculos renales son cada vez más frecuentes en adolescentes, especialmente en climas cálidos o si no beben suficiente líquido.
Afecta a adolescentes de ambos sexos, aunque es ligeramente más común en varones. También es más frecuente en quienes tienen antecedentes familiares o ciertas condiciones médicas.
Síntomas
- Dolor tan intenso que no permite estar quieto o sentado.
- Fiebre alta (más de 38.5°C) con escalofríos.
- Imposibilidad de orinar durante más de 8 horas.
- Vómitos que impiden beber líquidos.
- ⚠Sangre visible en la orina sin dolor intenso.
- ⚠Dolor que persiste después de 24 horas de cuidados en casa.
- ⚠Antecedentes de infección urinaria y dolor.
- ⚠Sensación de ardor al orinar que no mejora.
Síntomas comunes
- Dolor fuerte en la espalda baja o en el costado, que va y viene.
- Dolor al orinar.
- Orina de color rosado, rojo o marrón (sangre en la orina).
- Náuseas o vómitos.
- Necesidad de orinar con más frecuencia de lo normal.
Síntomas en niños
- Los niños pequeños pueden tener dolor en el vientre en lugar de la espalda.
- Pueden estar más irritables o llorosos sin una causa clara.
- A veces solo tienen orina turbia o con mal olor.
Causas
Causas principales
- No beber suficiente agua, especialmente en climas cálidos o al hacer deporte.
- Dieta muy alta en sal (comida rápida, snacks salados).
- Alimentos ricos en oxalatos (espinacas, remolacha, chocolate, nueces) si no se equilibran con suficiente calcio.
- Consumo excesivo de refrescos con ácido fosfórico (como las gaseosas oscuras).
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de cálculos renales.
- Obesidad o sobrepeso.
- Ciertas infecciones urinarias repetidas.
- Algunos medicamentos (sin nombrar: por ejemplo, para convulsiones o diuréticos).
- Problemas metabólicos como hiperparatiroidismo o acidosis tubular renal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es insoportable o viene acompañado de fiebre y escalofríos.
- Si no puede orinar o la orina tiene mucha sangre.
- Si tiene vómitos que impiden beber líquidos.
Programe una cita de rutina si:
- Si tuvo un dolor leve pero cree que pudo haber expulsado una piedra.
- Si quiere saber cómo prevenir futuros cálculos.
- Si nota sangre en la orina sin dolor intenso.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre los síntomas y sus antecedentes familiares. Luego ordenará pruebas para confirmar si hay un cálculo y descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (para buscar sangre o infección).
- Ecografía (ultrasonido) del abdomen: es una prueba sin radiación que muestra cálculos grandes.
- Tomografía computarizada (TAC) de baja dosis: es más precisa para encontrar cálculos pequeños.
- Análisis de sangre para revisar la función renal y los niveles de calcio o ácido úrico.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras. El ecógrafo pasa un dispositivo con gel sobre el vientre y la espalda. La tomografía es una máquina que toma imágenes mientras usted está acostado. Todo dura entre 15 y 30 minutos. Su médico explicará los resultados en la consulta.
Tratamiento
El objetivo es ayudar a que el cálculo salga del cuerpo con el menor dolor posible y prevenir nuevas piedras. La mayoría de los cálculos en adolescentes se tratan con medidas en casa y medicamentos para el dolor.
Autocuidado en el hogar
- Beber abundante agua (al menos 2 litros al día, o más si hace calor o hace ejercicio).
- Aplicar calor en la zona dolorida con una bolsa de agua caliente o compresa.
- Tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol siguiendo las indicaciones del médico o farmacéutico.
- Colar la orina con un colador de cocina o un recipiente para tratar de atrapar el cálculo y llevarlo al médico para su análisis.
Tratamientos médicos
Si el dolor es intenso, el médico puede recetar medicamentos para relajar el uréter (el conducto por donde sale la orina) y así facilitar la expulsión del cálculo. También pueden usarse analgésicos más fuertes si es necesario. Nunca automedicarse. En algunos casos, si hay infección, se recetan antibióticos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el cálculo es demasiado grande (más de unos 5-7 mm) o no logra salir solo, el médico puede recomendar un procedimiento llamado litotricia (ondas de choque para romper la piedra) o una ureteroscopia (un tubo delgado para extraerla). Esto se hace con anestesia y no deja cicatrices.
Vivir con esta afección
Si ya ha tenido un cálculo, es importante estar atento a los síntomas para detectar nuevas piedras a tiempo. Lleve un registro de cuánto bebe al día y trate de mantener la orina de color claro.
Consejos de estilo de vida
- Beba agua regularmente a lo largo del día, no solo cuando tenga sed.
- Reduzca el consumo de sal (evite papas fritas, sopas instantáneas, embutidos).
- No elimine el calcio de la dieta; el calcio de los lácteos ayuda a reducir los cálculos de oxalato.
- Limite los refrescos azucarados y las bebidas energéticas.
- Haga ejercicio moderado con regularidad, pero beba más agua si suda mucho.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada es clave. Incluya frutas y verduras variadas, productos lácteos bajos en grasa, y evite los excesos de proteína animal (carne roja, pollo, pescado en grandes cantidades). El ejercicio ayuda a mantener un peso saludable, lo que reduce el riesgo de cálculos.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor intenso y la preocupación de que los cálculos vuelvan pueden causar ansiedad o estrés. Hable con sus padres, un amigo de confianza o un consejero escolar. Si se siente abrumado, recuerde que puede pedir ayuda profesional. En caso de crisis emocional, llame a una línea de apoyo o acuda a su centro de salud más cercano.
Prevención
Sí, en muchos casos se pueden prevenir los cálculos renales mejorando la hidratación y la alimentación. Si usted ya ha tenido un cálculo, el análisis de su composición ayuda a dar recomendaciones específicas.
Programas de detección
Si tiene antecedentes familiares de cálculos renales, el médico puede recomendar análisis de orina y sangre periódicos para detectar desequilibrios minerales. No existe una prueba de detección de rutina para todos los adolescentes.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección urinaria grave (pielonefritis) que puede extenderse a la sangre (sepsis).
- Obstrucción completa del flujo de orina, que daña el riñón.
- Cicatrices en el riñón que afectan su función a largo plazo.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los adolescentes con cálculos renales se recuperan completamente sin daño permanente. Con los cuidados adecuados y cambios en el estilo de vida, es muy posible evitar que vuelvan a formarse. Su médico le ayudará a diseñar un plan personalizado.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Pregunte en su centro de salud o farmacia local · España y América Latina
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
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