Riñones, diálisis y trasplante
Resumen
Los riñones son dos órganos con forma de frijol que filtran la sangre. Sacan los desechos y el exceso de líquido en forma de orina, equilibran las sales y ayudan a controlar la presión arterial y las hormonas. Cuando los riñones fallan poco a poco, los desechos se acumulan. La diálisis es un tratamiento que limpia la sangre con una máquina o con un líquido especial en el abdomen cuando los riñones ya no pueden hacerlo. El trasplante de riñón es una cirugía en la que una persona recibe un riñón sano de un donante.
Datos clave
- Los riñones filtran la sangre, producen orina y mantienen el equilibrio de líquidos y sales.
- Cuando la función de los riñones baja mucho, se puede necesitar diálisis o un trasplante.
- Con tratamiento, apoyo y controles regulares, muchas personas siguen teniendo una vida activa y con sentido.
La enfermedad renal es común, sobre todo en personas con diabetes o presión arterial alta. La falla renal que necesita diálisis o trasplante es menos frecuente, pero afecta a muchas personas en todo el mundo.
Puede afectar a personas de cualquier edad. Es más frecuente en adultos mayores, en quienes tienen diabetes, presión alta, enfermedad del corazón o antecedentes familiares de enfermedad renal. También puede presentarse en niños por problemas de nacimiento, infecciones o enfermedades hereditarias.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar.
- Dolor en el pecho.
- Confusión intensa o somnolencia que no despierta bien.
- Convulsiones.
- Muy poca o ninguna orina junto con hinchazón y vómitos.
- Debilidad extrema o desmayo.
- Fiebre con enrojecimiento, dolor o pus en el lugar de acceso para diálisis.
- Sangrado que no se detiene en el acceso de diálisis.
- Dolor de cabeza muy fuerte o cambios de visión.
- ⚠Hinchazón que empeora rápido.
- ⚠Vómitos que no permiten tomar líquidos.
- ⚠Picazón muy intensa.
- ⚠Cansancio repentino o falta de aire al hacer esfuerzos.
- ⚠Fiebre.
- ⚠Problema con el catéter o acceso de diálisis, como dolor, enrojecimiento o salida de líquido.
- ⚠Presión arterial muy alta o muy baja con síntomas.
Síntomas comunes
- Al principio puede no haber síntomas.
- Cansancio o debilidad que no mejora con el descanso.
- Hinchazón en pies, tobillos, piernas o cara.
- Menos cantidad de orina o cambios en la orina, como espuma o color distinto.
- Picazón en la piel.
- Náuseas, vómitos o falta de apetito.
- Dificultad para respirar o falta de aire.
- Calambres musculares.
- Dificultad para dormir.
- Confusión o dificultad para concentrarse.
- Sabor metálico en la boca.
Síntomas en niños
- Poco crecimiento o aumento de peso lento.
- Cansancio o falta de energía para jugar.
- Hinchazón en párpados, pies o piernas.
- Orinar menos de lo habitual.
- Infecciones urinarias frecuentes.
- Mojar la cama después de haber dejado el pañal.
- Sed intensa o deseos frecuentes de orinar.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia.
- Caídas o debilidad general.
- Pérdida de apetito.
- Hinchazón en piernas o pies.
- Deshidratación.
- Síntomas menos claros; a veces solo se nota cansancio o falta de energía.
- Necesidad de revisar los medicamentos con el equipo de salud.
Causas
Causas principales
- Diabetes.
- Presión arterial alta.
- Inflamación de los filtros del riñón, llamada glomerulonefritis.
- Enfermedad poliquística, que causa quistes en los riñones.
- Obstrucción o reflujo de orina.
- Infecciones repetidas.
- Algunos medicamentos o sustancias que dañan los riñones.
- Enfermedad del corazón o del hígado.
Factores de riesgo
- Tener diabetes.
- Tener presión arterial alta.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Edad mayor.
- Fumar.
- Obesidad.
- Enfermedad del corazón.
- Cálculos o infecciones urinarias repetidas.
- Uso prolongado de medicamentos que pueden dañar los riñones sin control médico.
- Haber tenido bajo peso al nacer.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas de emergencia como dificultad grave para respirar, dolor en el pecho, confusión o convulsiones, llame a los servicios de emergencia de su país de inmediato. En España el número es 112; el número varía según el país.
- Orina muy poca o ninguna.
- Hinchazón nueva o que empeora.
- Dificultad para respirar.
- Vómitos persistentes.
- Fiebre.
- Confusión.
- Dolor en el pecho.
Programe una cita de rutina si:
- Cansancio constante.
- Hinchazón leve.
- Orina espumosa.
- Presión arterial alta.
- Diabetes.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Preguntar por pruebas de riñón si tiene factores de riesgo.
Diagnóstico
El médico revisa síntomas, antecedentes, presión arterial y medicamentos. Luego pide análisis de sangre y orina. Estos muestran qué tan bien filtran los riñones y si hay proteína en la orina. A veces se usan imágenes o una biopsia, que es una pequeña muestra del riñón.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir creatinina y la tasa de filtración estimada, una estimación de cuánto filtran los riñones.
- Análisis de orina para buscar proteína o albúmina.
- Medición de la presión arterial.
- Ecografía u otras imágenes de los riñones.
- Biopsia del riñón en algunos casos.
- Revisión de medicamentos y otras enfermedades.
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen ser sencillas y no duelen mucho; algunas requieren una muestra de sangre o de orina. Los resultados pueden repetirse para seguir la evolución. El equipo de salud le explicará lo que significan y si necesita más estudios. No todas las personas con resultados alterados necesitan diálisis o trasplante.
Tratamiento
El objetivo es proteger los riñones el mayor tiempo posible, tratar la causa y cuidar el corazón y los huesos. El plan puede incluir cambios en la alimentación, control de la presión y del azúcar, medicamentos para proteger los riñones y tratar complicaciones, y apoyo para dejar de fumar. Si la función renal baja mucho, se habla de diálisis o trasplante. La decisión se toma con el equipo de salud y la familia.
Autocuidado en el hogar
- Siga su plan de alimentación y las indicaciones sobre sal, líquidos y otros nutrientes.
- Tome sus medicamentos solo como se los indicaron; no empiece ni deje medicamentos sin consultar.
- Controle su presión arterial y su azúcar en sangre si tiene diabetes.
- Muévase todos los días según su capacidad.
- No fume y evite el humo de segunda mano.
- Duerma lo suficiente y pida ayuda si se siente triste o ansioso.
- Acuda a sus citas y vacunas según le recomiende su equipo.
- Evite productos de venta libre que puedan dañar los riñones sin preguntar primero a su farmacéutico o médico.
Tratamientos médicos
El tratamiento general incluye controlar la presión arterial y el azúcar, cuidar la alimentación y usar medicamentos que ayudan a proteger los riñones o a manejar problemas como anemia, huesos débiles o desequilibrios de sales. No se mencionan nombres ni dosis porque cada persona es distinta. Cuando los riñones ya no alcanzan, la diálisis puede hacerse en un centro, llamada hemodiálisis, o en casa, llamada diálisis peritoneal. El trasplante de riñón es otra opción para muchas personas; requiere evaluación, cirugía y medicamentos de por vida para evitar el rechazo. Su equipo le explicará ventajas y riesgos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser necesaria para el trasplante de riñón o para crear un acceso para diálisis, que es una conexión para limpiar la sangre. También puede ser necesaria para tratar obstrucciones o problemas estructurales. No todas las personas necesitan cirugía; se decide caso por caso con el equipo de salud.
Vivir con esta afección
La vida diaria puede cambiar, sobre todo si hay diálisis. Muchas personas organizan sus horarios de trabajo, escuela o viajes alrededor del tratamiento. El trasplante requiere citas y medicamentos diarios. Con planificación y apoyo, se puede mantener una rutina significativa.
Consejos de estilo de vida
- Siga las indicaciones sobre sal, potasio, fósforo y líquidos; no son iguales para todos.
- Mantenga actividad física adaptada a su energía.
- Duerma bien y maneje el estrés.
- Evite fumar y limite el alcohol.
- Lávese bien las manos y cuide el acceso de diálisis.
- Pida a su equipo que revise todos sus medicamentos, incluidos los de venta libre y las hierbas.
- Mantenga al día sus vacunas según su país.
Dieta y ejercicio
Un dietista o nutricionista puede ayudarle a armar un plan según sus análisis y su tratamiento. No copie dietas de otras personas: lo que sirve para una persona puede no servir para otra. El ejercicio regular y suave, como caminar, ayuda al corazón, al ánimo y a la fuerza; pregunte qué es seguro para usted.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo, tristeza, enojo o ansiedad. La diálisis y el trasplante pueden cansar y afectar la vida social y laboral. Hable de cómo se siente; pedir ayuda no es debilidad. Si tiene pensamientos de hacerse daño o de suicidio, busque ayuda de emergencia de inmediato en su país o llame a un servicio de crisis local.
Prevención
No todos los problemas de riñón se pueden prevenir, pero muchos se pueden retrasar o evitar. Controlar la presión arterial y el azúcar, llevar una alimentación saludable, moverse, no fumar y evitar medicamentos que dañan los riñones ayuda mucho. Tratar infecciones urinarias y obstrucciones a tiempo también es importante.
Vacunas
Hable con su equipo de salud sobre las vacunas recomendadas para su edad, su país y su tratamiento. Las personas con enfermedad renal o trasplante suelen necesitar protección extra contra algunas infecciones. Algunas vacunas no se recomiendan en personas con el sistema inmune debilitado; consulte siempre antes.
Programas de detección
Si tiene diabetes, presión alta, enfermedad del corazón o antecedentes familiares de enfermedad renal, pregunte si necesita análisis de sangre y orina para revisar sus riñones. La detección temprana permite actuar antes. También es importante revisar la presión arterial en cada consulta.
Complicaciones
Si no se trata
- Enfermedad renal avanzada que necesita diálisis o trasplante.
- Acumulación de líquido en pulmones y piernas.
- Niveles peligrosos de potasio, un mineral que afecta el corazón.
- Anemia, que es falta de glóbulos rojos y causa cansancio.
- Enfermedad de los huesos.
- Problemas del corazón.
- Infecciones.
- Complicaciones del embarazo.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento y controles, muchas personas viven años con buena calidad de vida. La diálisis y el trasplante han mejorado mucho. El trasplante puede ofrecer mejores resultados para algunas personas, pero no es para todos. Lo más importante es actuar a tiempo, preguntar y rodearse de apoyo. No está solo o sola.
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Fuentes y orientación
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Última actualización: 24 de octubre de 2026
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