Laparoscopia: qué es y qué esperar
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La laparoscopia es una técnica quirúrgica moderna que permite al médico mirar y operar dentro del abdomen sin hacer una incisión grande. Se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara en su extremo a través de una pequeña cortada en el ombligo o cerca de él. Así, el médico puede ver los órganos internos en una pantalla y, si es necesario, realizar pequeñas operaciones con instrumentos muy finos.
Datos clave
- Usa incisiones pequeñas, de menos de 1 centímetro, en lugar de una herida larga.
- La recuperación suele ser más rápida y menos dolorosa que la cirugía tradicional.
- Sirve tanto para diagnosticar problemas como para tratar algunos de ellos en la misma operación.
Sí, la laparoscopia es un procedimiento muy frecuente en los hospitales de España y América Latina. Se utiliza mucho para operaciones de la vesícula, el apéndice, los ovarios y otras partes del abdomen.
Puede realizarse en personas de distintas edades, desde adolescentes hasta adultos mayores. El médico decide si es adecuada según el problema de salud, el estado general de la persona y la experiencia del cirujano.
Síntomas
- Dolor abdominal muy intenso que no mejora con reposo y va en aumento.
- Fiebre alta (más de 38 °C) acompañada de escalofríos.
- Sangrado abundante por la herida o por la vagina (si aplica).
- Dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos con sangre.
- Desmayo o sensación de desmayo, mareo intenso o latidos muy rápidos.
- ⚠Enrojecimiento, hinchazón o salida de líquido amarillento por la herida.
- ⚠Náuseas o vómitos que no permiten beber líquidos.
- ⚠Dolor que empeora en lugar de mejorar después de la cirugía.
- ⚠Estreñimiento que no se alivia o imposibilidad de orinar.
Síntomas comunes
- Dolor abdominal que no se quita o que vuelve con frecuencia.
- Hinchazón o inflamación del vientre sin explicación clara.
- Sangrados anormales (por ejemplo, entre períodos o después de la menopausia).
- Masas o bultos que se sienten en el abdomen o la pelvis.
- Dolor pélvico profundo que afecta la vida diaria.
Síntomas en niños
- En niños, la laparoscopia se usa a veces para operar el apéndice o corregir problemas congénitos.
- Los signos que pueden llevar a esta cirugía incluyen dolor abdominal fuerte, vómitos o fiebre, siempre evaluados por un médico.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la laparoscopia puede ser una opción segura porque causa menos sangrado y permite una recuperación más corta.
- Es importante que el equipo médico revise el corazón, los pulmones y los riñones antes de la operación para evitar complicaciones.
Causas
Causas principales
- La laparoscopia se usa para diagnosticar problemas como inflamación del apéndice, quistes de ovario, endometriosis o enfermedad de la vesícula.
- También se utiliza para encontrar la causa de dolores abdominales o pélvicos sin diagnóstico claro.
- En algunos casos, se realiza para tomar una muestra de tejido (biopsia) y analizarla en el laboratorio.
Factores de riesgo
- Tener sobrepeso u obesidad puede aumentar la dificultad técnica, pero no impide la cirugía.
- Haber tenido operaciones previas en el abdomen puede crear tejido cicatricial y hacer la laparoscopia más complicada.
- Padecer enfermedades del corazón o de los pulmones aumenta el riesgo de la anestesia, por eso el médico evalúa cada caso.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor abdominal repentino y muy fuerte, fiebre alta o vómitos constantes, acuda a urgencias.
- Si después de una laparoscopia tiene signos de infección o sangrado abundante, busque atención médica de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene molestias abdominales que duran más de dos semanas y afectan su vida diaria, pida una cita con su médico de cabecera.
- Si le han recomendado una laparoscopia y tiene dudas o miedos, hable con su cirujano para que le explique el procedimiento en detalle.
Diagnóstico
Antes de sugerir una laparoscopia, el médico suele empezar con una conversación sobre sus síntomas, un examen físico y algunas pruebas de imagen como ecografías o tomografías. Solo si esas pruebas no dan una respuesta clara, o si se necesita tomar una muestra o tratar el problema, se plantea la laparoscopia.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar infecciones o inflamación.
- Ecografía abdominal o pélvica.
- Tomografía computarizada (también llamada TAC).
- Radiografía simple del abdomen.
Qué esperar en su cita
La laparoscopia se hace con anestesia general, es decir, usted estará dormido y no sentirá dolor. Se le harán dos o tres cortes pequeños. Se introducirá dióxido de carbono para inflar el abdomen y poder ver mejor. Después de la cirugía, es normal sentir dolor leve, hinchazón o cansancio durante unos días. El médico le explicará cómo cuidar las heridas y cuándo puede volver al trabajo o a hacer ejercicio.
Tratamiento
La laparoscopia puede ser tanto un método de diagnóstico como un tratamiento. Si el médico encuentra un problema durante la laparoscopia, en muchas ocasiones puede resolverlo en el mismo momento, por ejemplo, extirpar la vesícula o reparar una hernia.
Autocuidado en el hogar
- Descanse el primer día y aumente la actividad poco a poco.
- Mantenga limpias y secas las heridas; siga las instrucciones del equipo médico.
- Evite levantar objetos pesados durante al menos dos semanas.
- Use ropa holgada para no rozar las incisiones.
Tratamientos médicos
Después de la laparoscopia, el médico puede recetar analgésicos para controlar el dolor y, si es necesario, antibióticos para prevenir o tratar infecciones. Siempre siga las indicaciones del profesional y no tome medicamentos por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La laparoscopia se usa como técnica quirúrgica para muchas operaciones. En algunos casos, si el cirujano encuentra una situación más complicada de lo esperado, puede ser necesario abrir el abdomen con una incisión más grande para terminar la operación con seguridad. Esto no significa que algo haya salido mal; a veces es la opción más prudente.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, es normal sentirse cansado y tener molestias en el hombro o en la zona del ombligo debido al gas usado en la operación. Caminar un poco cada día ayuda a que el gas desaparezca y a que el intestino vuelva a funcionar bien. A los pocos días, muchas personas ya se sienten bastante mejor.
Consejos de estilo de vida
- No conduzca ni maneje maquinaria mientras tome analgésicos fuertes.
- Evite las bebidas alcohólicas durante la primera semana.
- Deje de fumar antes de la cirugía para acelerar la recuperación.
- Vuelva al trabajo solo cuando el médico lo indique.
Dieta y ejercicio
Comience con líquidos claros y alimentos suaves como caldos, papillas o frutas cocidas. Aumente la fibra poco a poco para evitar el estreñimiento. En cuanto al ejercicio, empiece con caminatas cortas y aumente la intensidad de forma progresiva según lo que le diga su cirujano.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad antes de una cirugía. También puede haber tristeza o impaciencia durante la recuperación, sobre todo si tarda más de lo esperado. Hable con su familia o amigos sobre cómo se siente. Si la angustia es muy fuerte o no le deja hacer su vida normal, consulte a un profesional de salud mental.
Prevención
No se puede prevenir la necesidad de una laparoscopia, porque depende del problema de salud que tenga la persona. Sin embargo, sí se puede prevenir que la cirugía se complique: siga las instrucciones del equipo médico, mantenga una buena higiene de las heridas y acuda a las revisiones programadas.
Vacunas
Antes de una cirugía, el médico puede recomendar vacunas como la de la gripe o la del COVID-19 para reforzar las defensas, pero no hay una vacuna específica para la laparoscopia.
Programas de detección
No existe una prueba de detección para la laparoscopia. Lo que se puede hacer es asistir a los chequeos médicos regulares y comentar cualquier síntoma abdominal persistente.
Complicaciones
Si no se trata
- Si una complicación como una infección o una hemorragia interna no se trata a tiempo, puede ser grave.
- Si el problema que motivó la laparoscopia no se aborda, el dolor o la afección pueden empeorar.
Pronóstico a largo plazo
En la mayoría de los casos, la laparoscopia es un procedimiento exitoso con muy bajo riesgo de complicaciones graves. La recuperación suele ser rápida y la mayoría de las personas retoma sus actividades habituales en una o dos semanas. Con una buena atención médica y siguiendo las recomendaciones, los resultados suelen ser muy positivos.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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