Leucemia en adultos: guía del tratamiento y el camino a seguir
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La leucemia es un cáncer de la sangre y de la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso que está dentro de los huesos y que fabrica las células de la sangre. En la leucemia, la médula produce células sanguíneas anormales que crecen sin control y no funcionan bien.
Datos clave
- La leucemia se llama 'aguda' cuando avanza rápido y 'crónica' cuando avanza lento.
- Existen varios tipos de leucemia y el tratamiento depende del tipo y de la salud de cada persona.
- El tratamiento suele durar meses o años, y muchas personas logran la remisión (desaparición de los signos de la enfermedad).
- El equipo médico que atiende la leucemia está formado por especialistas en cáncer, enfermeras y otros profesionales de apoyo.
La leucemia no es uno de los cánceres más frecuentes en adultos, pero sí es uno de los más conocidos. Cada año se diagnostican miles de casos nuevos en España y América Latina.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero algunos tipos son más comunes en adultos mayores de 60 años y otros se presentan con más frecuencia en niños y adultos jóvenes. En los adultos, los dos tipos más frecuentes son la leucemia linfocítica crónica y la leucemia mieloide aguda.
Síntomas
- Sangrado que no se detiene o sangrado abundante
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Fiebre muy alta (por encima de 38,5 °C) si el tratamiento está en curso
- Confusión repentina, mareo intenso o convulsiones
- Dolor abdominal intenso o rigidez en el cuello
- ⚠Fiebre o escalofríos (puede ser señal de infección)
- ⚠Sangrado de encías o nariz que se repite
- ⚠Moretones nuevos sin causa
- ⚠Dolor de cabeza fuerte y constante
- ⚠Debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar
Síntomas comunes
- Cansancio intenso o debilidad que no mejora con el descanso
- Fiebre o sudoraciones nocturnas sin causa clara
- Pérdida de peso sin proponértelo
- Infecciones frecuentes o que no se curan
- Moretones o sangrados fáciles (sangrado de encías, nariz o puntos rojos en la piel)
- Dolor en los huesos o en las articulaciones
- Hinchazón en el abdomen por agrandamiento del bazo o del hígado
- Ganglios inflamados en el cuello, las axilas o la ingle
Síntomas en niños
- Palidez y cansancio extremo
- Fiebre sin signos de infección
- Moretones o puntos rojos en la piel sin golpes
- Dolor en los huesos o al caminar
- Bultos en el cuello, las axilas o la ingle
- Abdomen inflamado
- Sangrado de encías o nariz
Síntomas en adultos mayores
- Cansancio y debilidad que se confunden con la edad
- Falta de aire al hacer esfuerzos pequeños
- Palidez
- Infecciones repetidas
- Sangrados o moretones fáciles
- Dolor en los huesos
- Pérdida de apetito y de peso
Causas
Causas principales
- En la mayoría de los casos no se encuentra una causa clara. La leucemia ocurre cuando hay cambios (mutaciones) en el ADN de las células de la médula ósea.
- Se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales puede influir, pero no hay una única causa conocida.
Factores de riesgo
- Edad mayor (especialmente después de los 60 años)
- Tabaquismo
- Exposición a ciertos productos químicos, como el benceno
- Radioterapia o quimioterapia previa por otros cánceres
- Síndromes genéticos raros, como el síndrome de Down
- Antecedentes familiares de leucemia (aunque es poco común)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cansancio extremo que no mejora con el descanso y que afecta tu día a día
- Fiebre persistente sin signos de gripe o resfriado
- Moretones o sangrados sin causa clara y que aparecen de repente
- Manchas rojas o moradas en la piel (petequias)
- Dolor óseo intenso o continuo
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes síntomas que no desaparecen en dos semanas, pide cita con tu médico de cabecera.
- Si te han dicho que tienes algún factor de riesgo y quieres hablar de ello, consulta con tu equipo de atención primaria.
Diagnóstico
Para diagnosticar la leucemia, el médico pregunta sobre tus síntomas, te examina y pide análisis de sangre. Si los resultados son sospechosos, se necesita una biopsia de médula ósea para confirmar el diagnóstico y saber el tipo exacto de leucemia.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre completo (hemograma) para contar glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas
- Examen de la sangre al microscopio para ver células anormales
- Biopsia y aspirado de médula ósea: se toma una pequeña muestra de líquido y tejido del interior de un hueso con una aguja
- Citometría de flujo para identificar los tipos de células
- Análisis genético y molecular de las células de la médula para encontrar cambios cromosómicos
- Pruebas de imagen, como radiografía de tórax, tomografía o ecografía, si se sospecha afectación de órganos
Qué esperar en su cita
El diagnóstico de leucemia puede tomar algunos días o semanas. Te harán varias pruebas y quizá tengas que acudir a un hospital especializado. Algunas pruebas son molestas pero no suelen durar mucho. No estarás solo: un equipo de profesionales te acompañará y te explicará cada paso antes de hacerlo.
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia en adultos depende del tipo de leucemia, de la velocidad a la que avanza, de tu edad y de tu estado general de salud. En las leucemias agudas, el tratamiento suele empezar rápido y en el hospital. En las leucemias crónicas, a veces se espera para iniciar el tratamiento si la enfermedad avanza lentamente. El objetivo puede ser curar la enfermedad, controlarla durante mucho tiempo o aliviar los síntomas.
Autocuidado en el hogar
- Descansa cuando lo necesites y no te exijas más de lo que tu cuerpo permite.
- Pide ayuda a familiares y amigos para las tareas diarias.
- Lleva un cuaderno o diario para apuntar síntomas, dudas y preguntas para el médico.
- Mantén una buena higiene de manos para evitar infecciones.
- Evita el contacto con personas enfermas mientras estés en tratamiento.
- Habla con tu médico antes de tomar cualquier remedio natural o suplemento.
Tratamientos médicos
Las opciones de tratamiento incluyen la quimioterapia (medicamentos que destruyen las células cancerosas), terapias dirigidas (medicamentos que atacan cambios concretos de las células), inmunoterapia (ayuda a tu sistema inmunitario a combatir el cáncer), radioterapia (uso de radiación de alta energía) y el trasplante de células madre, que permite sustituir la médula ósea enferma por células sanas. Los medicamentos exactos y las combinaciones dependen de cada caso y el médico los explicará con detalle.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la leucemia, porque las células cancerosas circulan por la sangre y no forman un tumor sólido que se pueda extirpar. En algunos casos, podría colocarse un catéter venoso central para administrar los medicamentos, pero eso es un procedimiento menor, no una cirugía para quitar la enfermedad.
Vivir con esta afección
Vivir con leucemia implica adaptarse a un nuevo ritmo. Habrá días con más energía y otros con menos. Es importante acudir a todas las citas médicas, tomar los medicamentos recetados (nunca por cuenta propia) y comunicar cualquier síntoma nuevo a tu equipo de salud. Establece una rutina flexible que incluya descanso, actividad suave y momentos de disfrute.
Consejos de estilo de vida
- No fumes ni consumas alcohol sin consultar antes a tu médico, porque pueden interferir con el tratamiento.
- Protege tu piel del sol, especialmente si recibes radioterapia o ciertos medicamentos.
- Mantén las vacunas al día, pero siempre preguntando a tu oncólogo cuáles son seguras durante el tratamiento.
- Evita multitudes y lugares cerrados con mucha gente si tus defensas están bajas.
- Practica técnicas de relajación o respiración para reducir el estrés.
Dieta y ejercicio
Lleva una alimentación equilibrada con muchas frutas, verduras, cereales integrales y proteínas. Es importante mantener un peso saludable. Consulta con tu médico o un nutricionista si tienes náuseas, falta de apetito o pérdida de peso. En cuanto al ejercicio, intenta moverte suavemente cada día, como caminar o estirarte, siempre que el equipo médico lo permita. La actividad física moderada ayuda a mantener la fuerza y el ánimo.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de leucemia puede generar miedo, tristeza, ansiedad o rabia. Es normal tener altibajos emocionales. No tienes que enfrentarlo solo: habla con tu equipo de salud, pide ayuda psicológica si la necesitas y comparte lo que sientes con personas de confianza. Si tus pensamientos incluyen hacerte daño o no quieres seguir viviendo, busca ayuda de inmediato: un profesional de salud mental o la línea de crisis de tu país.
Prevención
No se conocen formas seguras de prevenir la mayoría de los casos de leucemia, porque a menudo no hay una causa evitable. Sin embargo, se puede reducir el riesgo evitando el tabaco, la exposición a químicos tóxicos y la radiación innecesaria. Mantener un estilo de vida saludable también ayuda a estar en mejores condiciones si apareciera la enfermedad.
Vacunas
Las vacunas no previenen la leucemia. Pero durante el tratamiento, las defensas del cuerpo bajan, por lo que es importante tener al día las vacunas recomendadas, siempre consultando antes con el médico para saber cuáles son seguras y en qué momento darlas.
Programas de detección
No hay una prueba de detección (screening) recomendada para la leucemia en la población general. Se diagnostica cuando una persona consulta por síntomas o cuando un análisis de sangre realizado por otro motivo muestra alteraciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones graves que pueden poner en riesgo la vida, debido a la falta de glóbulos blancos sanos
- Anemia severa que cause palidez, cansancio extremo o dificultad para respirar
- Sangrados peligrosos por falta de plaquetas
- Daño en los órganos cuando las células cancerosas se acumulan en el hígado, el bazo, los ganglios o el cerebro
- Un avance rápido de la enfermedad que impide el control de los síntomas
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la leucemia en adultos ha mejorado mucho en las últimas décadas gracias a los nuevos tratamientos. Muchos pacientes logran la remisión completa, que significa que no se encuentran células cancerosas en análisis. Otros viven durante años con la enfermedad controlada. El resultado depende del tipo de leucemia, de las características genéticas, de la edad y de la salud general. Aunque el camino puede ser difícil, hay esperanza y cada vez hay más opciones. Tu equipo médico te dará una visión realista según tu caso concreto.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.