Leucemia en adolescentes: el camino del tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La leucemia es un cáncer de la sangre y de la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso dentro de los huesos donde se fabrican las células de la sangre. En la leucemia, el cuerpo produce glóbulos blancos anormales que no combaten bien las infecciones y desplazan a las células sanas. En los adolescentes, el tratamiento es un proceso que puede durar meses o años, pero en muchos casos tiene éxito.
Datos clave
- El tratamiento de la leucemia en adolescentes se planifica de forma individualizada según el tipo y las características de la enfermedad.
- La quimioterapia es uno de los pilares del tratamiento, y también se pueden usar otros enfoques como radioterapia o trasplante de médula ósea.
- El acompañamiento psicológico y el apoyo de la familia son parte fundamental del proceso, no solo los medicamentos.
La leucemia es el tipo de cáncer más común en niños y adolescentes, aunque en números absolutos es una enfermedad poco frecuente. Representa aproximadamente uno de cada tres cánceres en personas menores de 20 años.
Afecta a personas de todas las edades, pero su incidencia tiene dos picos: en la infancia (incluidos los adolescentes) y en adultos mayores de 60 años. En adolescentes, los dos tipos más frecuentes son la leucemia linfoblástica aguda y la leucemia mieloide aguda.
Síntomas
- Convulsiones
- Fiebre muy alta con mal estado general, por encima de 39 °C o que no baja
- Sangrado intenso que no se detiene
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Dolor abdominal muy fuerte o incapacidad para orinar
- ⚠Fiebre o escalofríos aunque sean moderados
- ⚠Moretones o petequias nuevas (pequeños puntos rojos en la piel)
- ⚠Sangrado de encías o nariz que aparece con facilidad
- ⚠Debilidad intensa o mareos al levantarse
- ⚠Dolor de cabeza intenso o cambios en la visión
Síntomas comunes
- Cansancio o debilidad que no se quita con descanso
- Infecciones frecuentes o que no se curan
- Fiebre sin causa clara
- Moretones o sangrados sin motivo, como sangrado de encías o nariz
- Dolor en los huesos o las articulaciones
- Pérdida de peso sin hacer dieta
- Inflamación de los ganglios, el hígado o el bazo
Síntomas en niños
- Palidez y menor actividad
- Irritabilidad sin causa evidente
- Rechazo a caminar o cojera por dolor en las piernas
- Pérdida de apetito y vómitos sin explicación
Síntomas en adultos mayores
- Fatiga persistente que limita las actividades diarias
- Infecciones repetidas, como neumonías o infecciones de orina
- Sangrado leve o moretones que aparecen con facilidad
- Falta de aire al hacer esfuerzos pequeños
Causas
Causas principales
- La leucemia se origina por cambios (mutaciones) en el ADN de una célula de la médula ósea, que hace que se multiplique sin control.
- En la mayoría de los casos, no se identifica una causa concreta; suele aparecer sin un motivo claro.
- El desarrollo de la leucemia es un proceso complejo en el que intervienen factores genéticos y ambientales que aún se estudian.
Factores de riesgo
- Exposición a altas dosis de radiación (por ejemplo, accidentes nucleares o radioterapia previa)
- Contacto con ciertas sustancias químicas como el benceno (presente en la gasolina o algunos disolventes)
- Tabaquismo
- Algunas enfermedades genéticas como el síndrome de Down
- Antecedentes de tratamiento con quimioterapia por otro cáncer
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el adolescente tiene fiebre alta, sangrados inexplicables, moretones grandes o dolor de huesos muy intenso, debe valorarlo un médico el mismo día.
- Si aparecen síntomas neurológicos como convulsiones o pérdida de consciencia, llame a emergencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si hay cansancio constante, palidez, infecciones que se repiten o pérdida de peso sin causa, pida cita con el médico de cabecera o pediatra.
- También si se palpan ganglios inflamados que no duelen y no desaparecen.
Diagnóstico
Para diagnosticar la leucemia, el médico revisa el historial clínico, hace un examen físico y pide análisis de sangre. Si los resultados indican una posible leucemia, se realiza una prueba de médula ósea para confirmarlo y conocer el tipo exacto.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre completo (hemograma) para medir glóbulos rojos, leucocitos y plaquetas
- Examen del frotis de sangre para ver las células al microscopio
- Biopsia de médula ósea: se extrae una pequeña muestra del hueso de la cadera con una aguja fina
- Citometría de flujo para identificar las características de las células cancerosas
- Estudios genéticos y moleculares de las células de la médula
- Pruebas de imagen como radiografía de tórax o ecografía para ver si hay afectación de órganos
Qué esperar en su cita
Estas pruebas suelen hacerse en el hospital. La biopsia puede causar molestias, pero se hace con anestesia local o sedación. Los resultados tardan unos días. Durante la espera, el equipo médico estará en contacto para explicar los pasos y resolver dudas.
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia en adolescentes se diseña en equipo, con especialistas en cáncer infantil y de adultos según la edad. Se basa en el tipo de leucemia, la biología de las células y la salud general. Por lo general, combina varias fases: inducción para eliminar las células cancerosas, consolidación y mantenimiento para prevenir recaídas. Todo el plan se explica a la familia antes de comenzar.
Autocuidado en el hogar
- Descansar cuando el cuerpo lo pida y mantener un ritmo de vida tranquilo
- Lavar las manos con frecuencia y evitar el contacto con personas enfermas
- Seguir al pie de la letra las indicaciones del equipo médico sobre medicamentos y cuidados
- Comunicar siempre cualquier síntoma nuevo, como fiebre, dolor o sangrado
- Hablar con la familia, amigos o un psicólogo sobre las emociones durante el tratamiento
Tratamientos médicos
Los tratamientos para la leucemia incluyen: quimioterapia, que usa medicamentos que se administran por vía oral, en vena o en la espalda para destruir las células cancerosas; radioterapia, que aplica radiación de alta energía; terapias dirigidas, que actúan sobre cambios concretos de las células de la leucemia; inmunoterapia, que estimula el sistema inmunitario para que ataque a las células enfermas; y trasplante de células madre (médula ósea), que reemplaza la médula enferma por células sanas de un donante. El médico puede combinar varios de estos tratamientos según el caso. La duración y los efectos secundarios varían, y el equipo médico ayuda a manejarlos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no se usa para curar la leucemia, pero a veces se coloca un catéter venoso central (un tubo delgado debajo de la piel) para administrar los medicamentos sin punciones frecuentes. Es un procedimiento pequeño y reversible.
Vivir con esta afección
La vida durante el tratamiento tiene altibajos. El adolescente puede asistir a la escuela si se encuentra bien, o estudiar desde casa. Es importante mantener contacto con los amigos y conservar sus aficiones adaptadas a su energía. El equipo médico y los maestros pueden organizar un plan individual.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una rutina de sueño regular y descansar cuando se necesite
- Realizar actividades de baja intensidad, como leer, dibujar o escuchar música
- Evitar exposiciones a multitudes si el médico lo recomienda
- Usar protección solar y evitar golpes porque la piel es más sensible
- No fumar ni consumir alcohol, que pueden interferir con el tratamiento
Dieta y ejercicio
La alimentación debe ser equilibrada, con alimentos bien cocinados y frutas lavadas. Si las defensas están bajas, se evitarán carnes y pescados crudos y lácteos sin pasteurizar. El ejercicio, como caminar o estiramientos suaves, ayuda a mantener la fuerza muscular y el ánimo, siempre que el médico lo autorice.
Salud mental y bienestar emocional
El diagnóstico de leucemia y el tratamiento son una experiencia que afecta emocionalmente. Es normal sentir miedo, tristeza, ira o frustración. Hablar de lo que se siente con un psicólogo o con personas de confianza ayuda mucho. Si en algún momento aparecen pensamientos de hacerse daño o de no querer continuar, es urgente pedir ayuda a un profesional o llamar a una línea de crisis.
Prevención
En la mayoría de los casos, la leucemia no se puede prevenir. No hay una vacuna ni una alimentación especial que la evite. Evitar exposiciones innecesarias a radiación y sustancias químicas tóxicas puede reducir el riesgo, pero no garantiza la prevención. Lo más importante es el diagnóstico temprano.
Vacunas
Durante el tratamiento de la leucemia, el sistema inmunitario está debilitado. Por eso, las vacunas deben seguir el calendario habitual solo con el visto bueno del oncólogo. Algunas vacunas con virus vivos están contraindicadas en estos pacientes. Consulte siempre al equipo médico.
Programas de detección
No existe una prueba de detección preventiva para la leucemia en personas sanas. El diagnóstico suele aparecer a partir de los síntomas, y por eso es importante acudir a consulta si hay señales de alerta.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia grave con cansancio extremo y palidez
- Infecciones graves por falta de glóbulos blancos sanos
- Hemorragias que pueden afectar al cerebro u otros órganos
- Dolor óseo intenso y fracturas
- Daño en riñones, hígado o bazo
Pronóstico a largo plazo
La leucemia es una enfermedad grave, pero también es una de las que más avances ha logrado en las últimas décadas. Hoy en día, la mayoría de los adolescentes con leucemia consiguen curarse o vivir muchos años con buena calidad de vida. El camino requiere paciencia y un equipo médico cercano, pero hay muchas razones para la esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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