La leucemia: guía completa del proceso de tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La leucemia es un tipo de cáncer que comienza en la médula ósea, que es el tejido esponjoso dentro de los huesos donde se forman las células sanguíneas. En la leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales que no funcionan bien y crecen sin control. Estos glóbulos anormales llenan la médula ósea y no dejan espacio para que se formen glóbulos rojos, glóbulos blancos sanos y plaquetas que el cuerpo necesita.
Datos clave
- La leucemia es el cáncer más común en niños, aunque también afecta a adultos.
- Existen varios tipos de leucemia; algunos crecen muy rápido (agudos) y otros muy lento (crónicos).
- El tratamiento ha mejorado mucho y muchas personas logran la remisión, es decir, desaparición de la enfermedad por largos períodos.
- No se puede contagiar de persona a persona.
La leucemia es uno de los cánceres más frecuentes. En España y América Latina, se diagnostican miles de casos cada año. Es el cáncer más habitual en la infancia, pero la mayoría de los casos ocurre en adultos mayores.
La leucemia puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o tipo de vida. Algunos tipos son más comunes en niños, como la leucemia linfoblástica aguda, mientras que otros, como la leucemia mieloide crónica o la leucemia linfocítica crónica, aparecen con más frecuencia en adultos mayores de 60 años.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire grave
- Dolor intenso en el pecho que no se alivia
- Sangrado que no se detiene después de aplicar presión
- Fiebre muy alta con escalofríos y temblores
- Confusión, mareo o desmayo
- Dolor de cabeza súbito y muy fuerte
- ⚠Fiebre persistente o recurrente
- ⚠Moretones nuevos e inexplicables que crecen
- ⚠Sangrado de encías o nariz que reaparece
- ⚠Dolor de huesos que empeora
- ⚠Cansancio extremo que impide levantarse de la cama
- ⚠Pérdida de apetito y de peso en pocas semanas
Síntomas comunes
- Cansancio y debilidad que no desaparece con el descanso
- Palidez de la piel
- Infecciones frecuentes o que no se curan
- Fiebre sin causa clara
- Moretones o sangrado fácil, por ejemplo de encías o nariz
- Pérdida de peso sin hacer dieta
- Dolor en huesos o articulaciones
- Bultos sin dolor en el cuello, las axilas o la ingle (ganglios inflamados)
Síntomas en niños
- Parece que el niño se cansa rápido al jugar
- Fiebre que aparece y desaparece
- Palidez y falta de vitalidad
- Hematomas o manchas rojas en la piel sin causa conocida
- Dolor en piernas o espalda que hace que el niño cojee o no quiera caminar
- Infecciones repetidas como anginas o resfriados que se complican
Síntomas en adultos mayores
- Cansancio extremo que interfiere con las actividades diarias
- Infecciones frecuentes o que no se curan con los antibióticos habituales
- Anemia, es decir, bajos niveles de glóbulos rojos
- Moretones que aparecen sin golpe
- Sangrado de encías al cepillarse los dientes
- Molestias en el lado izquierdo del abdomen por aumento del bazo
- Sudores nocturnos que empapan la ropa
Causas
Causas principales
- Se produce por cambios (mutaciones) en el ADN de las células que forman la sangre
- Estos cambios hacen que las células crezcan sin control y no maduren correctamente
- No se conoce una causa única; suele ser una combinación de factores
- La leucemia no es hereditaria en la mayoría de los casos, aunque alguna predisposición genética puede influir
Factores de riesgo
- Radiación en dosis altas, como radioterapia previa para otro cáncer
- Exposición al benceno, un químico que se usa en la industria
- Tabaquismo
- Ciertos tratamientos de quimioterapia para otros cánceres
- Síndromes genéticos como el síndrome de Down
- Antecedentes familiares de leucemia, aunque es poco frecuente
- Infección por el virus de la leucemia de células T humanas (HTLV-1), muy rara en Occidente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Tiene fiebre que no baja después de 48 horas
- Nota moretones grandes que aparecen sin golpe
- Sangra por la nariz o las encías sin motivo claro
- Se siente débil y sin aliento al hacer esfuerzos mínimos
- Tiene dolor en los huesos que no se alivia con descanso
Programe una cita de rutina si:
- Programe una cita con su médico de cabecera si tiene cansancio persistente por más de dos semanas
- Consulte si pierde peso sin intentarlo o tiene sudores nocturnos
- Hable con su médico en su chequeo anual sobre cualquier síntoma nuevo
Diagnóstico
Para diagnosticar la leucemia, el médico comienza con la historia clínica y un examen físico. Luego realiza análisis de sangre. Si los resultados sugieren leucemia, se hace una biopsia de médula ósea, que es la prueba que confirma el diagnóstico. Consiste en tomar una pequeña cantidad de médula ósea con una aguja, normalmente de la cadera, y examinarla al microscopio.
Pruebas que se pueden realizar
- Hemograma completo: recuento de glóbulos rojos, blancos y plaquetas
- Frotis de sangre periférica: observación de la sangre al microscopio
- Aspirado y biopsia de médula ósea
- Citometría de flujo: análisis de las características de las células cancerosas
- Estudios genéticos y moleculares: buscan cambios específicos en los cromosomas
- Pruebas de imagen como radiografía de tórax, tomografía computarizada o resonancia magnética para ver si la leucemia se ha extendido
Qué esperar en su cita
Los análisis de sangre son rápidos y se hacen en una consulta o laboratorio. La biopsia de médula ósea puede causar molestias, pero se realiza con anestesia local para que duela lo menos posible. Tras la prueba podrá irse a casa y retomar su actividad en uno o dos días. Los resultados de los estudios genéticos pueden tardar unas semanas. Un equipo de médicos le explicará los resultados con calma y le propondrá el mejor tratamiento para su tipo de leucemia y su situación personal.
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia depende del tipo exacto, de la edad, de la salud general y de las características genéticas de la enfermedad. El objetivo es eliminar las células cancerosas y lograr que la médula ósea vuelva a producir células sanas. El tratamiento suele incluir varias fases: una fase inicial para lograr la remisión, una fase de consolidación para eliminar las células restantes, y a veces un tratamiento de mantenimiento. Los equipos médicos diseñan un plan individualizado y ofrecen apoyo para manejar los efectos secundarios.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente y permita que su cuerpo se recupere entre tratamientos
- Lávese las manos con frecuencia para evitar infecciones
- Evite las multitudes y personas enfermas cuando las defensas estén bajas
- Cuide su boca: cepíllese suavemente y avise si sangra
- Mantenga una buena hidratación tomando agua a lo largo del día
- Acepte la ayuda de familiares y amigos para las tareas cotidianas
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos para la leucemia incluyen: quimioterapia, que usa medicamentos para destruir las células cancerosas; radioterapia, que emplea rayos de alta energía dirigidos a zonas concretas; inmunoterapia o terapia biológica, que ayuda al propio sistema inmunitario a combatir el cáncer; terapia dirigida, que ataca alteraciones específicas de las células cancerosas; y el trasplante de células madre (también llamado trasplante de médula ósea), que consiste en reponer la médula enferma con células madre sanas de un donante. La elección de uno u otro tratamiento depende del tipo de leucemia y de la respuesta del paciente. Su equipo médico le explicará todas las opciones en detalle.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no se utiliza para extirpar la leucemia, porque la enfermedad está en la sangre y la médula ósea. Sin embargo, en algunos pacientes se puede colocar quirúrgicamente un catéter central (un pequeño tubo en el pecho) para administrar los tratamientos y extraer sangre con menos molestias.
Vivir con esta afección
Convivir con la leucemia es un proceso que implica visitas frecuentes al hospital, análisis y tratamientos. Es normal sentirse cansado y tener altibajos. Intente mantener una rutina flexible: descanse cuando lo necesite, pero también levántese, camine un poco y haga actividades placenteras si se siente con ánimo. Pida ayuda con la limpieza, la compra o el cuidado de los niños. Lleve un cuaderno con las citas y haga una lista de preguntas para el médico.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar y evite el humo de tabaco
- Evite el alcohol, especialmente durante el tratamiento
- Proteja su piel del sol, ya que algunos tratamientos la vuelven más sensible
- Mantenga una buena higiene del sueño: acuéstese y levántese a horas regulares
- Evite ejercicios muy intensos, pero camine o haga estiramientos suaves si el médico lo permite
Dieta y ejercicio
Coma alimentos variados: frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Si tiene náuseas o falta de apetito, pruebe comidas pequeñas y frecuentes. Pida consejo a un nutricionista, porque algunos tratamientos cambian el apetito o el sabor de la comida. En cuanto al ejercicio, comience con actividad suave y aumente poco a poco según lo que le indique su médico. El movimiento ayuda a mantener la fuerza y el ánimo, pero deberá adaptarlo a su energía del día.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de leucemia y pasar por un tratamiento largo puede causar miedo, tristeza, ansiedad e irritabilidad. Es completamente normal. Hable con su pareja, familia o amigos sobre lo que siente. Pida a su equipo médico información sobre apoyo psicológico. Muchos hospitales cuentan con psicólogos especializados en cáncer que pueden ayudarle a manejar las emociones.
Prevención
En la mayoría de los casos, la leucemia no se puede prevenir, porque se desconoce la causa exacta y la mayoría de las personas con leucemia no tienen factores de riesgo evitables. Evitar la exposición al benceno, no fumar y evitar radiaciones innecesarias son medidas sensatas que pueden reducir el riesgo de otros tipos de cáncer, pero no garantizan prevenir la leucemia.
Vacunas
No existe ninguna vacuna que prevenga la leucemia. Sin embargo, durante el tratamiento es importante estar al día con las vacunas recomendadas, especialmente la de la gripe y la de la neumonía, siempre que su médico lo indique. Hable con su equipo sanitario antes de recibir cualquier vacuna, porque algunas contienen virus vivos y no son seguras en personas con las defensas bajas.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado o detección precoz recomendadas para la población general en el caso de la leucemia. La detección se da cuando aparecen síntomas y se realizan análisis de sangre. Si tiene antecedentes familiares importantes de leucemia, consulte con su médico sobre la conveniencia de realizar seguimientos periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- La leucemia puede progresar y reducir la producción de células sanas, causando anemia grave (falta de glóbulos rojos)
- Infecciones graves por falta de glóbulos blancos sanos
- Sangrados internos que pueden afectar al cerebro o al intestino
- Insuficiencia de otros órganos si las células leucémicas invaden los tejidos
- La muerte prematura en los tipos agudos si no se tratan
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la leucemia ha mejorado enormemente en las últimas décadas. Muchos pacientes, especialmente niños y jóvenes con leucemia linfoblástica aguda, logran curarse. Incluso en los tipos más difíciles de tratar, existen tratamientos que consiguen la remisión y años de vida de calidad. Cada persona responde de manera diferente, y el equipo médico está ahí para acompañarle en cada paso, adaptando el plan según sus resultados. Mantener la esperanza y apoyarse en los seres queridos es parte importante del camino.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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