Vivir con COVID prolongado durante el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El COVID prolongado (o 'long COVID') es cuando los síntomas de una infección por COVID-19 duran semanas o meses después de haberse recuperado. En el embarazo, esto puede ser más difícil porque el cuerpo ya está pasando por muchos cambios. Es importante saber que no estás sola y que hay formas de manejar los síntomas.
Datos clave
- Los síntomas pueden aparecer después de una infección leve o grave de COVID-19.
- El cansancio extremo es el síntoma más común del COVID prolongado.
- El COVID prolongado puede afectar tu salud física y emocional durante el embarazo.
- Muchas personas mejoran con el tiempo, aunque los síntomas pueden durar varios meses.
No se sabe exactamente cuántas personas embarazadas tienen COVID prolongado, pero los estudios sugieren que es más probable si tuviste síntomas graves de COVID-19 durante el embarazo. Aunque no es raro, la mayoría de las personas mejoran gradualmente.
El COVID prolongado puede afectar a cualquier persona que haya tenido COVID-19, incluidas las personas embarazadas. Es más común en quienes tuvieron una infección grave, tenían problemas de salud previos (como diabetes o presión alta) o están en el segundo o tercer trimestre del embarazo.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar (no puedes hablar seguido o te falta el aire en reposo)
- Dolor en el pecho que no se quita
- Confusión repentina o no poder despertarte
- Labios o cara de color azulado
- Desmayo o sensación de que te vas a desmayar
- ⚠Fiebre alta (más de 38.5 °C) que no baja con cuidados en casa
- ⚠Falta de aire que empeora con el esfuerzo leve
- ⚠Sangrado vaginal o contracciones antes de tiempo
- ⚠Dolor de cabeza muy fuerte que no mejora
- ⚠Hinchazón repentina en las piernas o los pies
Síntomas comunes
- Cansancio extremo que no mejora con el descanso
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Niebla mental (dificultad para concentrarse, recordar cosas o pensar con claridad)
- Dolor de cabeza frecuente
- Dolor muscular o en las articulaciones
- Latidos del corazón rápidos o irregulares (palpitaciones)
- Problemas para dormir
- Cambios en el olfato o el gusto
- Tos persistente
- Ansiedad o depresión
Causas
Causas principales
- Se cree que el COVID prolongado ocurre porque el sistema de defensas del cuerpo (sistema inmunitario) sigue reaccionando incluso después de que el virus ya no está.
- Puede haber inflamación persistente en diferentes partes del cuerpo, como los pulmones, el corazón o el cerebro.
- En algunos casos, pequeñas partículas del virus pueden quedarse en el cuerpo y seguir causando molestias.
Factores de riesgo
- Haber tenido COVID-19 grave durante el embarazo
- Tener sobrepeso u obesidad
- Tener enfermedades previas como diabetes, presión alta o asma
- Estar en el segundo o tercer trimestre del embarazo (cambios inmunológicos propios del embarazo)
- No haber recibido la vacuna contra el COVID-19 (reduce el riesgo de infección grave)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes falta de aire que empeora o no mejora
- Si sientes dolor en el pecho o palpitaciones fuertes
- Si notas confusión o mareos intensos
- Si tienes fiebre alta o sangrado vaginal
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas de COVID prolongado (cansancio, niebla mental, dolores) te duran más de 4 semanas y no sabes cómo manejarlos
- Si te preocupa cómo los síntomas afectan tu embarazo o tu vida diaria
- Si quieres orientación sobre ejercicios seguros o alimentación durante el embarazo
Diagnóstico
El diagnóstico se hace principalmente por los síntomas que tienes después de haber tenido COVID-19, y después de descartar otras causas. No hay una prueba única para el COVID prolongado. Tu médico te preguntará sobre tu historia de salud y te hará un examen físico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir inflamación, función de órganos y descartar anemia
- Prueba de esfuerzo o evaluación de la función pulmonar (si hay falta de aire)
- Electrocardiograma (ECG) para revisar el ritmo del corazón
- Evaluación de la salud mental (para detectar ansiedad o depresión)
Qué esperar en su cita
El proceso puede llevar varias consultas. Los médicos suelen trabajar en equipo: tu obstetra, un médico de cabecera, y tal vez especialistas como neumólogo o cardiólogo, según tus síntomas. Es importante ser paciente contigo misma.
Tratamiento
En la actualidad no hay un tratamiento único para el COVID prolongado. El enfoque es aliviar los síntomas y ayudarte a recuperar tu energía poco a poco, siempre cuidando tu embarazo. Tu médico te recomendará un plan personalizado.
Autocuidado en el hogar
- Descansa cuando lo necesites, pero intenta moverte un poco cada día (por ejemplo, caminatas cortas) si te es posible.
- Establece una rutina de sueño: acuéstate y levántate a la misma hora, evita pantallas antes de dormir.
- Mantén una alimentación variada y nutritiva, con frutas, verduras, proteínas y suficiente agua.
- Practica técnicas de relajación como respiración profunda o meditación guiada.
- Organiza tus actividades: prioriza lo más importante y pide ayuda en casa cuando sea necesario.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos se enfocan en cada síntoma. Por ejemplo, para la falta de aire pueden recomendarse ejercicios de respiración supervisados; para el dolor, fisioterapia suave; para la ansiedad, apoyo psicológico. No se recomiendan medicamentos específicos sin receta médica, especialmente durante el embarazo. Consulta siempre con tu médico antes de tomar cualquier remedio, incluso los naturales.
Vivir con esta afección
Vivir con COVID prolongado durante el embarazo puede ser desafiante. Acepta que algunos días serán mejores que otros. Escucha a tu cuerpo y no te exijas más de lo que puedes. Habla con tu pareja, familia o amigos sobre cómo te sientes. No tengas miedo de pedir ayuda con las tareas diarias.
Consejos de estilo de vida
- Prioriza el descanso: siestas cortas y tiempo para ti.
- Evita el estrés innecesario: limita las noticias, redes sociales o discusiones.
- Mantén contacto con tu equipo médico para ajustar el plan según evoluciones.
- Usa calendarios o listas para no olvidar citas o medicamentos (si te recetaron alguno).
Dieta y ejercicio
Come alimentos variados que te den energía: frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras. Beber suficiente agua es clave, especialmente en el embarazo. En cuanto al ejercicio, lo más seguro es empezar con actividades suaves como caminar, estiramientos o yoga prenatal, siempre con la aprobación de tu médico. Evita el ejercicio intenso si te sientes muy cansada o con falta de aire.
Salud mental y bienestar emocional
El COVID prolongado puede afectar tu estado de ánimo. Puedes sentirte triste, ansiosa, frustrada o sola. Es normal tener estos sentimientos. Habla con tu médico sobre ellos. Si sientes que no puedes con las emociones, busca apoyo psicológico. También existen líneas de ayuda para salud mental: en España puedes llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida) o contactar con tu centro de salud. En muchos países de Latinoamérica hay líneas gratuitas de apoyo emocional.
Prevención
No hay una forma segura de prevenir el COVID prolongado, pero reducir el riesgo de infectarte con COVID-19 durante el embarazo ayuda mucho. Las medidas de prevención incluyen lavarse las manos, usar mascarilla en sitios concurridos, mantener distancia y ventilar espacios cerrados.
Vacunas
Las vacunas contra el COVID-19 son seguras durante el embarazo y reducen el riesgo de enfermarse gravemente. Si aún no te has vacunado, consulta con tu médico. La vacuna no causa COVID prolongado y puede protegerte de formas graves de la infección.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de parto prematuro (aunque no en todos los casos)
- Síntomas que duran más tiempo y afectan tu calidad de vida
- Aumento del riesgo de presión alta durante el embarazo (preeclampsia), sobre todo si tienes otros factores de riesgo
- Dificultad para cuidar de ti misma y de tu bebé recién nacido por el cansancio extremo
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las personas con COVID prolongado mejoran con el tiempo, aunque el proceso puede ser lento. Tu cuerpo tiene una gran capacidad de recuperación. Con el apoyo médico adecuado y cuidados en casa, muchas mujeres tienen embarazos saludables y bebés sanos. No pierdas la esperanza; cada pequeño paso cuenta.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.