Mastitis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La mastitis es una inflamación del tejido del seno (mama) que a menudo ocurre durante la lactancia. Puede causar dolor, hinchazón, enrojecimiento y calor en el seno. A veces también hay infección, pero no siempre. Es una condición tratable y no es cáncer.
Datos clave
- La mastitis es más común en mujeres que están dando el pecho, pero también puede ocurrir en otras etapas de la vida.
- La mayoría de los casos mejoran con reposo, buena hidratación y, si hay infección, con antibióticos recetados por un médico.
- No es contagiosa para el bebé ni para otras personas.
Sí, la mastitis es bastante común, especialmente entre mujeres que amamantan. Se estima que entre el 10% y el 20% de las madres lactantes la padecen en algún momento.
Afecta principalmente a mujeres que están amamantando, pero también puede presentarse en mujeres que no están en período de lactancia, e incluso en hombres, aunque es poco frecuente.
Síntomas
- Si tiene fiebre muy alta (más de 39.5°C) que no baja con medidas generales.
- Si la zona del seno se vuelve muy hinchada, dura y caliente al tacto, y el dolor es intenso y repentino.
- Si presenta dificultad para respirar, confusión o desmayo.
- Si nota que la infección se extiende rápidamente (por ejemplo, la piel se pone muy roja y caliente en un área grande).
- ⚠Si tiene fiebre y escalofríos que duran más de 24 horas a pesar de los cuidados en casa.
- ⚠Si el dolor en el seno es intenso y no mejora con reposo o analgésicos de venta libre (como ibuprofeno o paracetamol, siguiendo las dosis del envase).
- ⚠Si aparece una zona de pus o un absceso (bulto lleno de líquido).
- ⚠Si nota que el seno está cada vez más rojo e hinchado a pesar de seguir las recomendaciones de su médico.
Síntomas comunes
- Dolor en el seno, a menudo en un área localizada.
- Enrojecimiento de la piel del seno.
- Hinchazón y sensación de calor en la zona afectada.
- A veces aparece un bulto duro o una zona endurecida.
- Fiebre (temperatura mayor a 38°C) y escalofríos.
- Sensación general de malestar, como si tuviera gripe.
Síntomas en niños
- En niños y niñas, la mastitis es rara, pero puede ocurrir por una infección o irritación en la zona del pecho. Suelen tener enrojecimiento e hinchazón localizada, y a veces fiebre.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la mastitis puede estar relacionada con cambios hormonales, uso de ciertos medicamentos o una infección crónica. Los síntomas son similares: enrojecimiento, dolor y calor en el seno.
Causas
Causas principales
- La causa más común es la obstrucción de un conducto de leche durante la lactancia, lo que permite que la leche se acumule y se inflame.
- Una infección bacteriana, generalmente por bacterias que viven en la piel o en la boca del bebé, que entran al seno a través de una grieta en el pezón.
- En mujeres que no están lactando, puede deberse a cambios hormonales, infecciones, o a una enfermedad inflamatoria como la mastitis periductal (inflamación de los conductos cerca del pezón).
Factores de riesgo
- Amamantar con problemas de agarre o con pezones agrietados.
- Tener un sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por enfermedades como la diabetes o el VIH).
- Fumar, lo que puede dañar los conductos mamarios.
- Usar un sostén muy ajustado o que no da buen soporte.
- Tener antecedentes de mastitis o cirugías en el seno.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre alta o escalofríos que no mejoran en 24 horas.
- Si nota que el seno está muy hinchado, rojo y caliente, y el dolor es intenso.
- Si aparece un absceso (un bulto blando y lleno de pus).
- Si tiene signos de infección grave: confusión, frecuencia cardíaca acelerada, respiración rápida.
Programe una cita de rutina si:
- Si lleva más de 24 horas con dolor localizado en el seno y enrojecimiento, y no ha mejorado con medidas caseras como vaciar bien el seno y aplicar frío.
- Si sospecha que tiene mastitis y quiere confirmar el diagnóstico y recibir tratamiento.
- Si tiene episodios repetidos de mastitis o si la mastitis no se cura con el tratamiento inicial.
Diagnóstico
El médico o la médica generalmente diagnostica la mastitis revisando los síntomas y examinando el seno. Preguntará sobre el historial de salud, la lactancia (si aplica) y otros factores de riesgo. No suelen ser necesarias pruebas adicionales, pero a veces se realizan para descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Cultivo de la leche materna: se toma una muestra de leche del seno afectado para identificar la bacteria causante, solo si la infección es grave o no responde al tratamiento habitual.
- Ecografía del seno: se usa si hay sospecha de absceso (un bulto lleno de pus) para ver su tamaño y ubicación.
- Mamografía o resonancia magnética: rara vez se necesitan, solo si la mastitis no mejora o si hay dudas sobre otras condiciones.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, cuándo empezaron y si está amamantando. Le examinará el seno para ver la zona afectada. Si hay fiebre, es probable que le recete antibióticos orales (según el tipo de bacteria). En algunos casos, le pedirá que se haga una ecografía. Usted podrá seguir amamantando o extrayéndose leche, ya que esto ayuda a aliviar la inflamación.
Tratamiento
El tratamiento de la mastitis tiene como objetivo aliviar la inflamación, eliminar la infección y prevenir complicaciones. La mayoría de los casos se tratan con medidas caseras y, si hay infección bacteriana, con antibióticos recetados por un médico. Es importante continuar amamantando o extrayendo leche del seno afectado, a menos que el médico indique lo contrario.
Autocuidado en el hogar
- Vaciar bien el seno afectado: amamante con frecuencia, empezando por el lado dolorido, o extraiga leche manualmente o con un sacaleches.
- Aplicar compresas frías (como una bolsa de guisantes congelados envuelta en un paño) entre tomas para reducir la hinchazón y el dolor.
- Aplicar compresas tibias o duchas calientes antes de amamantar para ayudar a que la leche fluya.
- Descansar lo suficiente y beber abundante agua.
- Usar un sostén cómodo y que no apriete.
- Evitar el uso de jabones fuertes o cremas en el pezón a menos que lo recomiende un médico.
- Tomar analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, siguiendo las instrucciones del envase, para aliviar el dolor y la fiebre.
Tratamientos médicos
Si hay infección bacteriana, el médico recetará antibióticos orales, generalmente por 10 a 14 días. Es importante tomar todo el tratamiento aunque se sienta mejor. Si se forma un absceso, puede ser necesario drenarlo mediante una punción con aguja guiada por ecografía o, en casos más grandes, con una pequeña incisión quirúrgica. No use medicamentos sin receta que contengan antibióticos, ya que no son adecuados para la mastitis.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, si el absceso es muy grande o no se drena bien con aguja, puede ser necesaria una cirugía menor para abrir y drenar el absceso. Esto se hace con anestesia local y suele ser un procedimiento ambulatorio.
Vivir con esta afección
Vivir con mastitis puede ser incómodo, pero la mayoría de las personas se recuperan en una o dos semanas. Es importante seguir las indicaciones del médico, descansar y mantener una buena higiene. Si está amamantando, continúe haciéndolo o extrayéndose leche con regularidad, ya que esto ayuda a resolver la inflamación.
Consejos de estilo de vida
- Priorice el descanso y disminuya el ritmo de actividades diarias mientras duren los síntomas.
- Mantenga una buena técnica de lactancia: asegúrese de que el bebé se prenda bien al seno.
- Evite fumar, ya que empeora la inflamación y retrasa la curación.
- Use ropa holgada y sostén de algodón que no comprima el seno.
Dieta y ejercicio
No es necesario cambiar la alimentación de forma especial, pero una dieta equilibrada con frutas, verduras y proteínas magras ayuda al sistema inmunológico. Beba mucha agua. Respecto al ejercicio, es mejor evitar actividades que impliquen movimientos bruscos del pecho hasta que mejore el dolor. Caminar suavemente está bien si no causa molestias.
Salud mental y bienestar emocional
La mastitis puede ser dolorosa y frustrante, especialmente si interfiere con la lactancia o las actividades diarias. Es normal sentirse cansada, irritable o preocupada. Hable con su pareja, familia o un profesional de la salud si siente que le afecta emocionalmente. Recuerde que es una condición temporal y tratable.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo, especialmente durante la lactancia. Estas incluyen una buena técnica de amamantamiento, vaciar bien el seno en cada toma, evitar la acumulación de leche y cuidar los pezones agrietados. En mujeres no lactantes, dejar de fumar y tratar a tiempo cualquier infección o irritación en el pecho puede ayudar.
Vacunas
No existe una vacuna específica para la mastitis.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso mamario: una acumulación de pus que requiere drenaje.
- Infección recurrente o crónica que puede dañar el tejido mamario.
- Sepsis: una infección grave que se extiende por todo el cuerpo, aunque es muy rara si se trata a tiempo.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento adecuado, la mastitis suele resolverse por completo en unas dos semanas. La mayoría de las personas se recuperan sin problemas a largo plazo. Incluso si se forma un absceso, el drenaje y los antibióticos suelen ser suficientes. La mastitis no aumenta el riesgo de cáncer de mama. El pronóstico es excelente si se busca atención temprana.
Encontrar apoyo
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Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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