Prevención de la migraña en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso que puede venir acompañado de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido. En los niños, las crisis de migraña pueden durar entre 1 y 72 horas y afectar su día a día. La prevención consiste en reducir la frecuencia y la intensidad de estos episodios mediante cambios en el estilo de vida y, si es necesario, tratamientos médicos.
Datos clave
- La migraña en niños es una enfermedad neurológica real, no solo un 'dolor de cabeza común'.
- Más de la mitad de los niños con migraña tienen antecedentes familiares de migraña.
- Con el manejo adecuado, la mayoría de los niños pueden reducir la frecuencia de las crisis y llevar una vida normal.
Sí, la migraña es bastante común en la infancia. Afecta aproximadamente al 5-10% de los niños en edad escolar, y es más frecuente en niñas después de la pubertad.
Afecta tanto a niños como a niñas, pero antes de la pubertad es más común en los niños. Después de la pubertad, las niñas tienen mayor riesgo. Puede presentarse desde los primeros años de vida, pero suele diagnosticarse a partir de los 5-6 años.
Síntomas
- Dolor de cabeza repentino y muy intenso (como un 'trueno').
- Dolor de cabeza acompañado de rigidez en el cuello, fiebre alta, convulsiones o pérdida del conocimiento.
- Debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o visión doble.
- Vómitos repetidos o signos de deshidratación severa.
- ⚠Dolor de cabeza que se vuelve más frecuente o más intenso de lo habitual.
- ⚠Niño que se despierta por la noche por el dolor de cabeza o que vomita por la mañana.
- ⚠Crisis de migraña que no mejoran con el tratamiento habitual o que duran más de 72 horas.
- ⚠Cambios en el comportamiento, como confusión o somnolencia excesiva.
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza pulsátil (como latidos) en un lado o en ambos lados.
- Náuseas y vómitos.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia) y al sonido (fonofobia).
- Dolor que empeora con la actividad física.
- Mareos o sensación de vértigo.
Síntomas en niños
- En niños pequeños, el dolor de cabeza puede ser menos específico; pueden tener dolor abdominal, palidez, mareos o cambios de humor.
- A menudo los niños no pueden describir bien el dolor; pueden estar irritables, llorar o querer estar en un lugar tranquilo y oscuro.
- Las crisis suelen durar menos que en adultos (de 1 a 48 horas).
- Es común que los niños tengan 'aura' (trastornos visuales como ver luces o puntos) antes del dolor de cabeza.
Causas
Causas principales
- Factores genéticos: la migraña suele ser hereditaria.
- Desequilibrios en sustancias químicas del cerebro, como la serotonina.
- Activación de nervios y vasos sanguíneos en el cerebro que generan dolor.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de migraña.
- Exposición a desencadenantes como falta de sueño, hambre, estrés, cambios climáticos o ciertos alimentos (quesos curados, chocolate, cafeína).
- Cambios hormonales durante la pubertad (especialmente en niñas).
- Ansiedad, depresión o problemas emocionales.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño presenta alguno de los síntomas de emergencia (ver arriba), busque atención médica de inmediato.
- Si el dolor de cabeza aparece después de un golpe en la cabeza o una caída.
Programe una cita de rutina si:
- Si su hijo tiene migrañas frecuentes (más de una vez por semana) que interfieren con la escuela, el juego o el sueño.
- Si nota que los medicamentos de venta libre no ayudan o tienen que usarse con mucha frecuencia.
- Para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de prevención personalizado.
Diagnóstico
El médico hará una historia clínica detallada y un examen físico. Preguntará sobre los síntomas, la frecuencia, los desencadenantes y el historial familiar. Es muy útil llevar un diario de las crisis (qué las provoca, cuánto duran, qué alivia el dolor).
Pruebas que se pueden realizar
- En general, no se necesitan pruebas adicionales. Solo si los síntomas son atípicos o hay sospecha de otra enfermedad, se pueden realizar análisis de sangre, resonancia magnética o tomografía computarizada del cerebro.
Qué esperar en su cita
El médico explicará el diagnóstico y propondrá un plan de manejo. Puede derivar al niño a un neurólogo pediátrico si es necesario. También recomendará cambios en el estilo de vida y, si procede, tratamientos preventivos.
Tratamiento
El tratamiento de la migraña en niños se divide en dos partes: tratar las crisis agudas una vez que comienzan y prevenir futuras crisis. La prevención se basa en identificar y evitar los desencadenantes, mantener hábitos saludables y, en algunos casos, usar medicamentos preventivos recetados por el médico.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un horario regular de sueño: acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
- Comer a horas fijas y no saltarse comidas; evitar alimentos que se sabe que desencadenan migrañas.
- Beber suficiente agua durante el día para evitar la deshidratación.
- Fomentar actividades físicas moderadas y al aire libre, siempre que el niño se sienta bien.
- Crear un ambiente tranquilo y oscuro durante una crisis, con compresas frías en la frente.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para aliviar el dolor de la crisis (como analgésicos específicos) o medicamentos preventivos que se toman a diario para reducir la frecuencia de las migrañas. Estos últimos se usan solo cuando las crisis son muy frecuentes o afectan gravemente la vida del niño. Todos los medicamentos deben ser indicados por un médico, nunca automedicarse. También se pueden recomendar terapias como la relajación, el biofeedback (aprender a controlar funciones del cuerpo) o la terapia cognitivo-conductual.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se requiere cirugía para la migraña en niños.
Vivir con esta afección
Vivir con migraña implica aprender a reconocer las señales de una crisis inminente (como cambios de humor, bostezos o antojos) y actuar rápido para reducir el impacto. Es importante que el niño y su familia entiendan que la migraña es una enfermedad real y que no es culpa del niño.
Consejos de estilo de vida
- Llevar un diario de migrañas para identificar patrones y desencadenantes.
- Establecer una rutina diaria consistente (comidas, sueño, ejercicio).
- Limitar el uso de pantallas, sobre todo antes de dormir.
- Evitar saltarse comidas o pasar largos períodos sin comer.
- Gestionar el estrés con técnicas de relajación, yoga o mindfulness apropiadas para la edad.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para todos, pero se recomienda evitar los alimentos que se identifiquen como desencadenantes (chocolate, queso curado, embutidos, cafeína, bebidas azucaradas). El ejercicio moderado (como caminar, nadar o montar en bicicleta) puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el sueño, siempre que no se realice durante una crisis.
Salud mental y bienestar emocional
La migraña puede causar ansiedad, tristeza o frustración en los niños, especialmente si se pierden actividades escolares o sociales. Es importante hablar con el niño sobre sus sentimientos y buscar apoyo psicológico si es necesario. Las técnicas de manejo del estrés y la terapia cognitivo-conductual pueden ser muy útiles.
Prevención
No se puede evitar por completo la migraña, pero sí se puede reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis. La prevención se basa en evitar los desencadenantes, mantener un estilo de vida saludable y, si lo recomienda el médico, tomar medicamentos preventivos.
Vacunas
No existen vacunas para prevenir la migraña.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias. El diagnóstico se basa en los síntomas y la historia clínica.
Complicaciones
Si no se trata
- Las migrañas frecuentes pueden afectar el rendimiento escolar y la participación en actividades.
- Riesgo de abuso de medicamentos (usar analgésicos con demasiada frecuencia, lo que puede empeorar los dolores de cabeza).
- Problemas emocionales como ansiedad o depresión.
- En raras ocasiones, migraña prolongada con síntomas neurológicos que requieren hospitalización.
Pronóstico a largo plazo
Con un manejo adecuado, la mayoría de los niños con migraña mejoran con el tiempo. Muchos dejan de tener crisis al llegar a la edad adulta o las tienen con mucha menos frecuencia. Identificar los desencadenantes y adoptar hábitos saludables puede marcar una gran diferencia. Si su hijo recibe apoyo y tratamiento, puede llevar una vida plena y activa.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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