Esclerosis múltiple en adultos mayores: vivir bien con el paso del tiempo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central. El sistema inmunitario ataca por error la capa que protege los nervios (llamada mielina). Esto hace que los mensajes entre el cerebro y el cuerpo se interrumpan. En adultos mayores, la EM puede haber estado presente por muchos años o diagnosticarse más tarde.
Datos clave
- La EM no es contagiosa.
- No tiene cura, pero se puede tratar para mejorar la calidad de vida.
- En adultos mayores, los síntomas pueden cambiar y requerir ajustes en el cuidado.
- El apoyo de la familia y los profesionales de la salud es fundamental.
No es una enfermedad muy frecuente, pero se estima que alrededor de 2.8 millones de personas en el mundo tienen EM. La mayoría son diagnosticadas entre los 20 y 40 años, pero muchas personas viven hasta edades avanzadas con la enfermedad.
Afecta más a mujeres que a hombres, y se presenta con mayor frecuencia en personas de ascendencia europea. En adultos mayores, puede ser un diagnóstico nuevo o una EM de larga evolución que requiere manejo adaptado a la edad.
Síntomas
- Dificultad repentina para respirar
- Pérdida súbita de la visión en un ojo
- Debilidad intensa que impide moverse
- Confusión repentina o dificultad para hablar
- ⚠Síntomas nuevos o que empeoran rápidamente (brotes activos)
- ⚠Fiebre alta sin causa clara (puede empeorar los síntomas de EM)
- ⚠Problemas urinarios con dolor o infección
Síntomas comunes
- Fatiga intensa
- Problemas de equilibrio y coordinación
- Entumecimiento u hormigueo en brazos o piernas
- Problemas de visión (visión borrosa, doble)
- Dificultad para caminar
- Problemas de memoria y concentración
Síntomas en adultos mayores
- Fatiga que empeora con la edad
- Mayor riesgo de caídas debido a problemas de equilibrio
- Deterioro cognitivo más notorio
- Problemas urinarios o de vejiga
- Dolor neuropático (dolor por daño en los nervios)
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa exacta. Se cree que es una combinación de factores genéticos y ambientales.
- El sistema inmunitario ataca la mielina, la cubierta protectora de las fibras nerviosas.
- Factores como infecciones virales (virus de Epstein-Barr) pueden desencadenar la respuesta inmune en personas predispuestas.
Factores de riesgo
- Edad: el riesgo aumenta entre los 20 y 40 años, pero se puede vivir muchos años con EM.
- Sexo: las mujeres tienen dos o tres veces más probabilidades que los hombres.
- Antecedentes familiares de EM
- Clima: es más común en regiones alejadas del ecuador.
- Fumar puede aumentar el riesgo y empeorar la progresión.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota pérdida repentina de la visión
- Debilidad que empeora rápidamente
- Dificultad para respirar
- Confusión severa o cambios en el estado mental
Programe una cita de rutina si:
- Para chequeos regulares con su neurólogo
- Para hablar sobre cambios en los síntomas
- Para revisar medicamentos y ajustar dosis
- Para evaluar problemas de memoria o estado de ánimo
Diagnóstico
El diagnóstico de EM se basa en los síntomas, un examen neurológico detallado y pruebas complementarias. No hay una sola prueba que confirme la EM, sino que se descartan otras condiciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Resonancia magnética (RM) del cerebro y médula espinal
- Punción lumbar (extracción de líquido cefalorraquídeo)
- Potenciales evocados (pruebas de velocidad de señales nerviosas)
- Análisis de sangre para descartar otras enfermedades
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico puede tomar tiempo y requiere visitas a un neurólogo. Es posible que necesite varias pruebas y consultas. Su médico le explicará cada paso y responderá sus preguntas.
Tratamiento
El tratamiento de la EM se enfoca en controlar los brotes, retrasar la progresión de la enfermedad y aliviar los síntomas. No existe una cura, pero hay muchas opciones para mejorar la calidad de vida. En adultos mayores, el tratamiento debe adaptarse a otras condiciones de salud y a los medicamentos que ya toma.
Autocuidado en el hogar
- Mantener una rutina de descanso y actividad para manejar la fatiga
- Evitar el sobrecalentamiento (el calor puede empeorar los síntomas)
- Realizar ejercicios suaves como caminar, nadar o estiramientos
- Usar ayudas para la movilidad si es necesario (bastón, andador)
- Mantener una alimentación equilibrada y rica en nutrientes
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen medicamentos modificadores de la enfermedad que ayudan a reducir los brotes y desacelerar el daño neurológico. También hay medicamentos para aliviar síntomas específicos como espasmos, dolor, fatiga o problemas de vejiga. Es muy importante hablar con su neurólogo sobre el plan de tratamiento adecuado para su edad y condiciones de salud. No suspenda ni cambie ningún medicamento sin consultar a su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la EM. En casos raros, se puede considerar cirugía para ciertos dispositivos de estimulación nerviosa o para tratar complicaciones, pero siempre debe evaluarlo un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Vivir con EM en la edad adulta mayor implica adaptarse a los cambios. Es importante establecer una rutina que incluya descanso, actividad moderada y momentos para el ocio. No tenga miedo de pedir ayuda para tareas del hogar o movilizarse. Escuchar a su cuerpo es clave.
Consejos de estilo de vida
- Planificar actividades en momentos del día con más energía
- Mantener conexiones sociales para evitar el aislamiento
- Hacer ejercicios de equilibrio y fuerza con supervisión
- Usar dispositivos de apoyo como agarraderas en el baño
Dieta y ejercicio
Una alimentación balanceada, similar a la dieta mediterránea (rica en frutas, verduras, pescado y grasas saludables), puede ser beneficiosa. El ejercicio suave como caminar, yoga o taichí ayuda a mantener la movilidad, el equilibrio y el estado de ánimo. Consulte con su médico antes de comenzar una nueva rutina.
Salud mental y bienestar emocional
La EM puede afectar el estado de ánimo, causar ansiedad o depresión. Es normal sentirse preocupado o triste. Hablar con un profesional de salud mental o un grupo de apoyo puede ayudar. Si tiene pensamientos de hacerse daño o siente que no puede seguir, busque ayuda de inmediato. En España, puede llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida). En otros países, llame a su línea local de crisis.
Prevención
No se conoce una forma de prevenir la EM. Sin embargo, un estilo de vida saludable, no fumar y controlar otros factores de riesgo pueden ayudar a tener una mejor evolución. Si ya tiene EM, seguir el tratamiento y el cuidado recomendado es la mejor manera de retrasar la progresión.
Vacunas
Las vacunas seguras (como la de la gripe o la neumonía) son importantes para prevenir infecciones que podrían empeorar la EM. Consulte con su médico sobre las vacunas recomendadas para su edad y condición.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para la EM. El diagnóstico se basa en los síntomas y la evaluación médica.
Complicaciones
Si no se trata
- Progresión más rápida de la discapacidad
- Aumento de caídas y fracturas
- Problemas urinarios y renales
- Deterioro cognitivo significativo
- Depresión y aislamiento social
Pronóstico a largo plazo
Aunque la EM no tiene cura, muchas personas viven décadas con buena calidad de vida. Los tratamientos actuales ayudan a controlar la enfermedad. En la edad adulta mayor, el manejo integral con apoyo médico, ejercicio y soporte emocional puede hacer una gran diferencia. Cada persona es única, y es posible adaptarse a los cambios y encontrar bienestar.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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