Esclerosis múltiple y embarazo: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso en la que el sistema inmunológico ataca la capa protectora de los nervios. El embarazo es una etapa especial para las mujeres con EM, y muchas pueden tener un embarazo saludable con el cuidado adecuado. Es importante hablar con su médico antes y durante el embarazo para ajustar tratamientos y controlar los síntomas.
Datos clave
- Muchas mujeres con EM tienen embarazos saludables y bebés sanos.
- Durante el embarazo, los brotes (episodios de síntomas nuevos) suelen disminuir, especialmente en el segundo y tercer trimestre.
- Después del parto, puede haber un aumento temporal del riesgo de brotes.
- Algunos medicamentos para la EM deben suspenderse durante el embarazo; otros pueden ser seguros.
- La lactancia materna puede influir en la actividad de la EM; converse con su médico.
No es muy común, pero la EM afecta con frecuencia a mujeres en edad fértil. Aproximadamente una de cada tres mujeres con EM es diagnosticada antes de los 35 años, por lo que el embarazo es una preocupación real para muchas.
Afecta principalmente a mujeres con esclerosis múltiple que están embarazadas o planean estarlo. También puede afectar a sus parejas y familias, que necesitan apoyo e información.
Síntomas
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos.
- Debilidad o parálisis repentina en un lado del cuerpo.
- Dificultad repentina para hablar o entender el habla.
- Falta de aire o dolor en el pecho (podría ser un coágulo de sangre, que es más común en el embarazo).
- Convulsiones (ataques epilépticos).
- ⚠Síntomas nuevos o que empeoran rápidamente en menos de 24 horas, como entumecimiento, hormigueo o debilidad.
- ⚠Fiebre alta sin causa clara, que podría ser un signo de infección.
- ⚠Problemas graves de vejiga, como no poder orinar (retención urinaria).
- ⚠Caídas con golpe en la cabeza o sospecha de lesión.
- ⚠Síntomas de parto prematuro (contracciones regulares, pérdida de líquido, sangrado vaginal).
Síntomas comunes
- Fatiga: cansancio extremo que puede empeorar durante el embarazo por los cambios hormonales y el esfuerzo físico.
- Problemas de equilibrio y coordinación (dificultad para caminar) que pueden aumentar el riesgo de caídas.
- Entumecimiento u hormigueo en brazos, piernas o cara.
- Debilidad muscular, especialmente en las piernas.
- Problemas de visión, como visión borrosa o doble.
- Problemas de vejiga e intestinos (necesidad urgente de orinar, incontinencia).
- Cambios en el estado de ánimo, como ansiedad o depresión.
- Dolor neuropático (dolor por daño nervioso).
Síntomas en niños
- No aplica directamente; la EM generalmente no se diagnostica en niños. Si una niña tiene EM, debe consultar con un especialista sobre el embarazo cuando sea adulta.
Síntomas en adultos mayores
- En mujeres mayores con EM, el embarazo es menos común debido a la edad. Los síntomas pueden ser similares, pero la edad puede añadir otros riesgos. Se recomienda evaluación médica individualizada.
Causas
Causas principales
- La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune, lo que significa que el sistema inmunológico ataca por error la mielina (la capa que protege los nervios). No se conoce una causa única, pero se cree que intervienen factores genéticos y ambientales.
Factores de riesgo
- Tener un familiar cercano con EM (padre, madre, hermano/a).
- Vivir en regiones alejadas del ecuador (climas templados o fríos).
- Infección previa por el virus de Epstein-Barr (mononucleosis).
- Ser mujer (las mujeres tienen de 2 a 3 veces más riesgo que los hombres).
- Edad entre 20 y 40 años, que es el rango fértil.
- Tabaquismo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas nuevos o repentinos, como pérdida de visión, debilidad intensa o dificultad para caminar, consulte a su médico de inmediato o acuda a urgencias.
- Si tiene fiebre alta, signos de infección urinaria (dolor al orinar, fiebre, dolor lumbar) u otros síntomas preocupantes.
- Si nota signos de parto prematuro o cualquier complicación del embarazo.
Programe una cita de rutina si:
- Antes de quedar embarazada, hable con su neurólogo y su ginecólogo para planificar el embarazo de manera segura.
- Durante el embarazo, asista a todas las citas prenatales y a las citas con su neurólogo según lo recomendado.
- Si tiene EM y está embarazada, informe a su obstetra sobre su condición y los medicamentos que toma.
- Después del parto, siga las indicaciones de su médico para el control de la EM y el cuidado posparto.
Diagnóstico
La mayoría de las mujeres ya tienen un diagnóstico de EM antes del embarazo. Si aparecen síntomas durante el embarazo, el médico evaluará si son nuevos brotes o cambios propios del embarazo. Se basa en la historia clínica, el examen neurológico y, si es necesario, una resonancia magnética (con contraste seguro para el feto si está indicado).
Pruebas que se pueden realizar
- Resonancia magnética (RM) del cerebro y la médula espinal para buscar lesiones (placas) características de la EM.
- Análisis de sangre para descartar otras enfermedades que imitan la EM.
- Punción lumbar (extracción de líquido cefalorraquídeo) solo si es necesario y seguro durante el embarazo.
- Potenciales evocados (estudios de la velocidad de conducción nerviosa) en algunos casos.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico durante el embarazo es poco frecuente. Si se sospecha un brote, su médico evaluará los riesgos y beneficios de las pruebas. La resonancia magnética se considera segura en el embarazo, pero se evita el contraste a menos que sea indispensable. Su médico le explicará cada paso.
Tratamiento
El tratamiento de la EM durante el embarazo se enfoca en controlar los síntomas y prevenir brotes, minimizando riesgos para el bebé. Muchos medicamentos modificadores de la enfermedad se suspenden durante el embarazo, pero algunos pueden continuarse si los beneficios superan los riesgos. Su médico ajustará el plan según su caso.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente y escuchar a su cuerpo; la fatiga es común.
- Mantener una rutina suave de ejercicio, como caminar o yoga prenatal, con autorización médica.
- Usar calzado antideslizante y evitar superficies resbaladizas para prevenir caídas.
- Beber abundante agua y tener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y fibra.
- Evitar el estrés con técnicas de relajación, respiración o meditación.
- Comunicar sus necesidades a su pareja, familia y amigos.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recomendar suspender algunos medicamentos para la EM durante el primer trimestre o durante todo el embarazo. Otros fármacos pueden continuarse bajo supervisión. Si ocurre un brote, se pueden usar corticosteroides en dosis controladas para reducir la inflamación. También se pueden recetar medicamentos para controlar síntomas como dolor, espasmos musculares o problemas de vejiga, siempre evaluando la seguridad para el feto. Nunca tome ni deje de tomar un medicamento sin consultar a su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No es común necesitar cirugía por la EM durante el embarazo. En casos muy raros, si hay complicaciones graves como una lesión medular, podría considerarse, pero siempre con un equipo multidisciplinario.
Vivir con esta afección
Vivir con EM y estar embarazada requiere organización y apoyo. Planifique sus actividades, pida ayuda cuando la necesite y escuche a su cuerpo. Muchas mujeres llevan una vida normal durante el embarazo, con adaptaciones según los síntomas.
Consejos de estilo de vida
- Evite el tabaco, el alcohol y las drogas recreativas.
- Mantenga un peso saludable: el exceso de peso puede empeorar la fatiga y la movilidad.
- Duerma lo suficiente; use almohadas para apoyar el cuerpo y encontrar una posición cómoda.
- Hidrátese bien y evite el estreñimiento con fibra y agua.
- Use calzado cómodo y seguro.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en ácidos grasos omega-3 (pescado, nueces), frutas, verduras y granos enteros, puede ayudar a controlar la inflamación. El ejercicio moderado, como natación, caminar o yoga prenatal, mejora la circulación, la fuerza y el estado de ánimo. Siempre consulte a su médico antes de iniciar cualquier rutina.
Salud mental y bienestar emocional
El embarazo puede ser emocionalmente intenso, y la EM añade estrés. Es común sentir ansiedad por la salud del bebé, por los brotes o por el futuro. Hable con su médico si se siente abrumada, triste o preocupada. Si tiene pensamientos de hacerse daño o de lastimar a otros, busque ayuda de inmediato llamando a una línea de crisis o acudiendo a urgencias.
Prevención
No se puede prevenir la esclerosis múltiple, pero una buena planificación del embarazo puede reducir riesgos. Mantener la enfermedad estable antes de la concepción es importante. El embarazo en sí puede tener un efecto protector temporal contra los brotes.
Vacunas
Antes del embarazo, asegúrese de tener las vacunas al día (como la de la gripe y la de la tos ferina). Durante el embarazo, algunas vacunas son seguras. Consulte con su médico.
Programas de detección
No hay pruebas de detección para la EM. Sin embargo, si tiene antecedentes familiares o síntomas, su médico puede evaluarla antes de planificar un embarazo.
Complicaciones
Si no se trata
- Brotes graves no tratados pueden empeorar la discapacidad a largo plazo.
- Las caídas pueden causar lesiones a la madre y al bebé.
- La fatiga extrema puede dificultar el cuidado personal y del bebé después del parto.
- Las infecciones urinarias no tratadas pueden provocar infecciones renales y parto prematuro.
- El estrés no manejado puede aumentar el riesgo de depresión posparto.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las mujeres con EM tienen un embarazo saludable y un bebé sano. Después del parto, es posible que aumente temporalmente el riesgo de brotes, pero con seguimiento médico se pueden controlar. Con el apoyo adecuado, muchas mujeres continúan su vida con buena calidad. La esperanza es real: la investigación sigue avanzando.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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