Osteoarthritis living in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones donde el cartílago que protege los extremos de los huesos se desgasta. En los niños, esto es poco común y generalmente ocurre por una lesión previa o una condición de nacimiento.
Datos clave
- La osteoartritis infantil es muy rara y suele deberse a otra causa, como una lesión o una enfermedad genética.
- A diferencia de los adultos, los niños con osteoartritis a menudo tienen dolor y rigidez que pueden afectar su crecimiento y actividad.
- El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor, mantener la movilidad y tratar la causa subyacente.
No, la osteoartritis en niños no es común. Es mucho más frecuente en adultos mayores. Cuando aparece en niños, casi siempre tiene una causa específica, como una lesión previa o una condición hereditaria.
Puede afectar a niños de cualquier edad, pero es más probable en aquellos que han tenido una lesión articular grave, tienen una enfermedad del desarrollo óseo (como la displasia de cadera) o padecen enfermedades como la hemofilia o ciertos trastornos del colágeno.
Síntomas
- Dolor articular repentino e intenso que impide mover la articulación.
- Hinchazón muy rápida y severa en una articulación después de una lesión.
- Fiebre alta junto con dolor e hinchazón en una articulación (puede ser infección).
- Incapacidad para apoyar el peso sobre la pierna afectada.
- ⚠Dolor articular que no mejora con reposo ni medidas caseras después de varios días.
- ⚠Rigidez que empeora o se extiende a otras articulaciones.
- ⚠Cojera persistente o que empeora con el tiempo.
- ⚠Síntomas que interfieren con el sueño o las actividades diarias.
Síntomas comunes
- Dolor en una o más articulaciones (rodillas, caderas, tobillos, muñecas).
- Rigidez articular, especialmente al despertar o después de estar quieto.
- Inflamación leve alrededor de la articulación.
- Crujidos o sensación de roce al mover la articulación.
Síntomas en niños
- Dolor que empeora con la actividad física y mejora con el reposo.
- Cojera o dificultad para caminar, correr o jugar.
- Menor capacidad para practicar deportes o hacer actividades que antes disfrutaba.
- Puede haber hinchazón visible en la articulación afectada.
- El niño puede quejarse de que la articulación se siente "tensa" o "apretada".
Síntomas en adultos mayores
- Dolor que empeora con el uso y mejora con el reposo.
- Rigidez matutina que dura menos de 30 minutos.
- Pérdida de flexibilidad y rango de movimiento.
- Sensación de que la articulación "falla" o se traba.
Causas
Causas principales
- Lesiones articulares previas, como fracturas o luxaciones que dañan el cartílago.
- Enfermedades del desarrollo óseo, como la displasia de cadera o la enfermedad de Perthes.
- Trastornos genéticos que afectan el colágeno (por ejemplo, la osteogénesis imperfecta).
- Enfermedades que causan sangrado dentro de la articulación, como la hemofilia.
- Infecciones articulares graves previas (artritis séptica).
Factores de riesgo
- Lesiones deportivas repetitivas o traumatismos articulares.
- Obesidad infantil, que aumenta la carga sobre las articulaciones.
- Antecedentes familiares de osteoartritis temprana.
- Ciertas enfermedades metabólicas o endocrinas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene dolor articular severo y repentino que no mejora.
- Si hay hinchazón y enrojecimiento con fiebre (posible infección).
- Si no puede apoyar el peso sobre la pierna o usar el brazo afectado.
Programe una cita de rutina si:
- Si el niño presenta dolor articular que dura más de dos semanas.
- Si nota cojera o cambios en la forma de caminar.
- Si la articulación se siente rígida o menos móvil de lo normal.
- Si el dolor interfiere con el juego, el deporte o el sueño.
Diagnóstico
El médico evaluará los síntomas del niño, su historial médico y realizará un examen físico de las articulaciones. Para confirmar el diagnóstico, suele solicitar pruebas de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografías de las articulaciones afectadas para ver el espacio articular y si hay daño en el cartílago.
- Resonancia magnética (RM) para obtener imágenes detalladas del cartílago y los tejidos blandos.
- Análisis de sangre para descartar otras enfermedades como artritis reumatoide juvenil o infecciones.
- En casos raros, una artroscopia (introducir una cámara pequeña en la articulación) para observar directamente el daño.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los resultados y si el diagnóstico es osteoartritis, hablará sobre las posibles causas. Es posible que deriven al niño a un especialista en ortopedia pediátrica o reumatología. No se alarme: la osteoartritis infantil es manejable y muchos niños llevan una vida activa con el tratamiento adecuado.
Tratamiento
El tratamiento de la osteoartritis en niños se enfoca en aliviar el dolor, mantener la movilidad y tratar la causa subyacente cuando sea posible. No existe una cura, pero sí muchas formas de controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar frío (bolsa de hielo envuelta en un paño) en la articulación dolorida durante 15-20 minutos varias veces al día para reducir la inflamación.
- Calor suave (toalla tibia o baño caliente) para relajar los músculos y aliviar la rigidez.
- Reposo relativo de la articulación afectada, pero sin inmovilizarla completamente.
- Ejercicios de bajo impacto, como nadar o andar en bicicleta, para fortalecer los músculos alrededor de la articulación.
- Mantener un peso saludable para reducir la carga sobre las articulaciones.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos para el dolor y la inflamación, como antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de venta libre o recetados, siempre bajo supervisión médica. En algunos casos, se usan analgésicos simples o, si el dolor es severo, tratamientos tópicos o inyecciones en la articulación (como corticoides). Nunca se deben administrar medicamentos sin la indicación del pediatra.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente en niños. Se considera solo cuando el daño articular es muy grave y no responde a otros tratamientos. Las opciones pueden incluir la reparación del cartílago (microfractura) o, en casos extremos, una osteotomía para realinear la articulación. El reemplazo total de la articulación (prótesis) casi nunca se realiza en la infancia.
Vivir con esta afección
Vivir con osteoartritis infantil implica adaptar las actividades diarias para evitar el dolor y la fatiga. Es importante equilibrar el reposo con el movimiento suave. Los padres pueden ayudar organizando las rutinas para incluir descansos y evitando actividades de alto impacto que sobrecarguen la articulación.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar la actividad física moderada y supervisada, como natación, ciclismo o yoga adaptado.
- Usar calzado adecuado y, si es necesario, plantillas ortopédicas recetadas por un especialista.
- Evitar juegos o deportes que impliquen saltos, carreras intensas o cambios bruscos de dirección (como fútbol, baloncesto o carrera).
- Asegurar un descanso nocturno adecuado y una postura correcta al dormir.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras ayuda a mantener un peso saludable y reduce la inflamación. Los ejercicios de bajo impacto son ideales: natación, bicicleta estática, estiramientos suaves. Un fisioterapeuta puede enseñar ejercicios específicos para fortalecer los músculos alrededor de la articulación sin dañarla.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede afectar el estado de ánimo del niño, causando frustración, tristeza o ansiedad. Es normal sentirse diferente a los amigos. Hable con su hijo sobre sus sentimientos y busque apoyo psicológico si es necesario. Recuerde que el bienestar emocional es tan importante como el físico. Si en algún momento el niño expresa pensamientos de lastimarse o desesperanza, busque ayuda profesional de inmediato (línea de crisis o urgencias).
Prevención
No siempre se puede prevenir la osteoartritis infantil, especialmente cuando es consecuencia de una condición genética o congénita. Sin embargo, se pueden reducir los riesgos: prevenir lesiones deportivas (usar equipo de protección, calentar antes del ejercicio), tratar adecuadamente las infecciones articulares, y mantener un peso saludable.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir la osteoartritis. Sin embargo, vacunar a los niños contra enfermedades que pueden causar infecciones articulares (como la enfermedad meningocócica o la neumocócica) ayuda a reducir el riesgo de artritis séptica.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico que afecta la calidad de vida y el sueño.
- Limitación permanente del movimiento articular (rigidez).
- Crecimiento anormal del hueso afectado, lo que puede causar diferencias en la longitud de las piernas o deformidades.
- Debilidad muscular por desuso.
- Dificultad para participar en actividades escolares y sociales.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de los niños con osteoartritis pueden llevar una vida activa y feliz. El dolor suele controlarse bien con medidas simples y fisioterapia. Es importante seguir las indicaciones médicas y mantener una actitud positiva. Muchos niños mejoran con el tiempo y logran adaptarse sin mayores problemas.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Arthritis Foundation (inglés, recursos para niños)
- Pediatric Rheumatology International Trials Organisation
Organizaciones locales
- Consulta con el pediatra de tu centro de salud · Todos los países
- Asociación Española de Pediatría (AEP) · España
- Sociedad Latinoamericana de Reumatología Pediátrica · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 22 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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