Osteoarthritis living in pregnancy
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La osteoartritis es una enfermedad en la que el cartílago que protege los extremos de los huesos se desgasta. Esto causa dolor, rigidez y dificultad para mover las articulaciones. Durante el embarazo, el aumento de peso y los cambios hormonales pueden hacer que los síntomas sean más notorios, especialmente en las rodillas, caderas y columna lumbar.
Datos clave
- El embarazo no causa osteoartritis, pero puede empeorar los síntomas existentes.
- La mayoría de los medicamentos habituales para la osteoartritis no se recomiendan durante el embarazo.
- Existen formas seguras de aliviar el dolor, como el ejercicio suave y la fisioterapia.
No es muy común que la osteoartritis comience durante el embarazo, pero muchas mujeres que ya la tienen notan que sus síntomas cambian. La condición afecta aproximadamente al 1-2% de las mujeres embarazadas, especialmente aquellas mayores de 35 años o con sobrepeso.
Afecta principalmente a mujeres que ya tenían osteoartritis antes del embarazo. También puede presentarse en mujeres embarazadas de mayor edad (más de 35 años), con antecedentes de lesiones articulares o con obesidad.
Síntomas
- Dolor articular repentino e intenso que no mejora con reposo.
- Hinchazón severa, enrojecimiento o calor en una articulación (puede indicar infección).
- Fiebre alta (más de 38°C) acompañada de dolor articular.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho (posible coágulo).
- ⚠Dolor que le impide caminar o cuidar de sí misma.
- ⚠Hinchazón que aparece de repente y limita el movimiento.
- ⚠Síntomas que no mejoran con reposo y medidas caseras después de 2 días.
Síntomas comunes
- Dolor en las articulaciones que soportan peso (rodillas, caderas, columna lumbar) al caminar o estar de pie.
- Rigidez matutina que dura menos de 30 minutos.
- Sensación de chirrido o roce al mover la articulación.
- Hinchazón leve alrededor de la articulación.
- Dolor que empeora con la actividad y mejora con el reposo.
Síntomas en adultos mayores
- En mujeres embarazadas mayores de 35 años, los síntomas pueden ser más intensos y durar más tiempo.
- Puede haber mayor dificultad para subir escaleras o levantarse de una silla.
Causas
Causas principales
- Desgaste del cartílago articular debido a la edad, lesiones anteriores o uso excesivo de la articulación.
- Durante el embarazo, el cuerpo produce la hormona relaxina, que afloja los ligamentos para preparar el parto. Esto puede hacer que las articulaciones sean menos estables y más dolorosas.
- El aumento de peso del embarazo añade presión adicional sobre las articulaciones de carga.
Factores de riesgo
- Edad materna avanzada (más de 35 años).
- Obesidad antes o durante el embarazo.
- Antecedentes de lesiones articulares (esguinces, fracturas).
- Trabajo que requiere estar de pie o caminar mucho.
- Historia familiar de osteoartritis.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor articular intenso que no mejora con reposo o con cuidados caseros.
- Si nota hinchazón repentina, enrojecimiento o calor en una articulación.
- Si el dolor va acompañado de fiebre o dificultad para respirar.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor articular interfiere con sus actividades diarias, como caminar, vestirse o cuidar a su bebé.
- Si necesita orientación sobre qué ejercicios son seguros durante el embarazo.
- Si quiere saber qué opciones de tratamiento no farmacológico puede probar.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial médico y le hará un examen físico. Durante el embarazo, se evitan las radiografías a menos que sean muy necesarias. El diagnóstico se basa principalmente en los síntomas y en la exploración de las articulaciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico para evaluar dolor, hinchazón, rigidez y rango de movimiento.
- Ecografía de articulación (segura durante el embarazo) para ver el estado del cartílago y los tejidos.
- Análisis de sangre para descartar otras causas de dolor articular, como artritis reumatoide.
Qué esperar en su cita
Su médico le explicará que, aunque no hay cura, se pueden controlar los síntomas con métodos seguros para usted y su bebé. Le recomendará fisioterapia, ejercicios suaves y cambios en la rutina diaria. En algunos casos, puede derivarla a un especialista en medicina física y rehabilitación.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento durante el embarazo es aliviar el dolor y mantener la función articular sin usar medicamentos que puedan dañar al bebé. Se priorizan las terapias no farmacológicas, como el ejercicio, la fisioterapia y las compresas.
Autocuidado en el hogar
- Aplique compresas frías en la articulación inflamada durante 15-20 minutos varias veces al día.
- Use compresas calientes o una bolsa de agua tibia para aliviar la rigidez matutina.
- Eleve la pierna afectada cuando esté sentada o acostada para reducir la hinchazón.
- Use calzado cómodo con buen soporte (zapatos con suela antideslizante y amortiguación).
- Duerma con una almohada entre las rodillas para alinear las caderas y reducir el dolor lumbar.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones y mejorar la postura. También puede sugerir el uso de una rodillera o férula para dar soporte. En casos de dolor intenso que no mejora, se pueden considerar inyecciones de corticosteroides en la articulación, pero solo bajo estricta supervisión médica y en el tercer trimestre si es necesario. No se automedique; consulte siempre antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Por lo general, la cirugía de reemplazo articular se pospone hasta después del parto. Solo se considera durante el embarazo en emergencias muy raras, como una fractura o infección que no responde al tratamiento.
Vivir con esta afección
Planifique su día con descansos frecuentes. Escuche a su cuerpo: si una actividad le duele, deténgase. Use ayudas como un bastón o un carrito de compras para reducir la carga en las articulaciones. Pida ayuda a su familia para tareas como levantar objetos pesados o limpiar.
Consejos de estilo de vida
- Haga ejercicios de bajo impacto como natación, caminar suave o yoga prenatal (consultando antes con su médico).
- Mantenga una postura correcta al sentarse y al estar de pie: espalda recta, hombros relajados y peso repartido en ambos pies.
- Evite estar de pie por más de 30 minutos seguidos; siéntese o camine un poco.
- Use una faja de soporte lumbar si su médico lo recomienda.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en calcio (lácteos, brócoli, almendras) y vitamina D (pescados grasos, huevos) ayuda a mantener los huesos fuertes. El ejercicio regular de bajo impacto fortalece los músculos que sostienen las articulaciones, lo que reduce el dolor. La natación es especialmente recomendada porque alivia el peso de las articulaciones.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor crónico durante el embarazo puede causar estrés, ansiedad o tristeza. Es normal sentirse abrumada a veces. Hable con su médico, su pareja o un profesional de salud mental. Recuerde que hay grupos de apoyo y recursos disponibles.
Prevención
No se puede prevenir la osteoartritis, pero durante el embarazo se pueden reducir los síntomas manteniendo un peso saludable (dentro de lo recomendado por su médico), haciendo ejercicio regular de bajo impacto y evitando lesiones articulares. Usar calzado adecuado y cuidar la postura también ayuda.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede volverse crónico y limitar su capacidad para caminar o realizar tareas diarias.
- Puede aumentar el riesgo de caídas debido a la inestabilidad o el dolor.
- En casos raros, el dolor severo puede contribuir a la depresión o ansiedad durante el embarazo.
Pronóstico a largo plazo
Con un manejo adecuado, la mayoría de las mujeres pueden tener un embarazo saludable y controlar bien los síntomas de la osteoartritis. Después del parto, muchas notan una mejoría significativa en el dolor articular a medida que el peso y las hormonas vuelven a la normalidad. Un equipo médico (ginecólogo, fisioterapeuta y posiblemente un reumatólogo) puede ayudarla a llevar esta etapa de la mejor manera posible.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Consultar con su matrona o ginecólogo · España y América Latina
- Fisioterapeuta especializado en embarazo · Local (pregunte en su centro de salud)
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 25 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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