Osteomielitis: infección del hueso
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La osteomielitis es una infección del hueso. Puede ocurrir cuando bacterias u otros gérmenes entran al hueso a través de una herida, una cirugía o por la sangre. Causa dolor, hinchazón y enrojecimiento en la zona afectada.
Datos clave
- Es una infección seria que necesita tratamiento médico oportuno.
- Puede afectar a cualquier hueso del cuerpo, pero es más común en brazos, piernas y columna.
- Con tratamiento adecuado, muchas personas se recuperan por completo.
No es una infección muy frecuente, pero puede ocurrir en personas de cualquier edad. Es más común en personas con diabetes, problemas circulatorios o después de una fractura o cirugía ósea.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en niños pequeños, personas mayores y adultos con sistemas inmunitarios debilitados o con enfermedades crónicas como la diabetes.
Síntomas
- Fiebre muy alta con escalofríos intensos
- Dificultad para respirar o sensación de desmayo
- Dolor repentino e intenso en un hueso o articulación
- Hinchazón severa con calor y enrojecimiento que se extiende rápidamente
- ⚠Dolor óseo que no mejora con reposo
- ⚠Inflamación o enrojecimiento que aumenta
- ⚠Fiebre persistente o recurrente
- ⚠Herida abierta con pus o mal olor cerca del hueso
Síntomas comunes
- Dolor en el hueso o la articulación
- Hinchazón, calor y enrojecimiento en la zona
- Fiebre y escalofríos
- Cansancio o malestar general
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Dolor que hace que el niño no quiera mover un brazo o una pierna
- Fiebre alta
- Inflamación visible en la zona afectada
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo en la espalda o en una extremidad
- Fiebre baja o sin fiebre
- Caídas o debilidad repentina
- Confusión o sensación de malestar general
Causas
Causas principales
- Bacterias que entran al hueso a través de una herida profunda o fractura expuesta
- Infección en la sangre que viaja hasta el hueso
- Complicación de una cirugía ortopédica o de la colocación de una prótesis
- Úlceras o llagas en la piel que se infectan y llegan al hueso (especialmente en pies de personas con diabetes)
Factores de riesgo
- Diabetes mal controlada
- Enfermedad arterial periférica (mala circulación)
- Sistema inmunitario debilitado (por enfermedades o medicamentos)
- Uso de drogas inyectables
- Fracturas recientes o cirugías óseas
- Tener una prótesis articular o un clavo metálico en el hueso
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor óseo con fiebre o escalofríos
- Si nota hinchazón, calor o enrojecimiento que empeora
- Si tiene una herida en la piel que no cicatriza y presenta mal olor o pus
- Si recientemente tuvo una fractura o cirugía y ahora siente dolor o fiebre
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor en un hueso o articulación que dura más de una semana
- Si es una persona con diabetes y tiene una llaga en el pie que no mejora
- Si siente molestias en una prótesis articular
Diagnóstico
El médico evaluará sus síntomas, le hará un examen físico y le preguntará sobre su historia clínica. Para confirmar la infección, pedirá análisis de sangre y pruebas de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (para detectar signos de infección e inflamación)
- Rayos X (pueden mostrar cambios en el hueso, aunque al principio pueden ser normales)
- Resonancia magnética (RM) o tomografía (TAC) para ver el hueso y los tejidos alrededor con detalle
- Cultivo de sangre o de una muestra del hueso (biopsia) para identificar el germen causante
Qué esperar en su cita
Puede que necesite varias pruebas y que el diagnóstico tarde unos días. La biopsia de hueso se realiza con anestesia y una aguja fina o mediante una pequeña operación. Los resultados ayudan a elegir el tratamiento más adecuado.
Tratamiento
El tratamiento de la osteomielitis busca eliminar la infección y proteger el hueso. Generalmente combina medicamentos antibióticos por vía intravenosa (en vena) o por boca durante varias semanas, y en algunos casos se necesita cirugía para limpiar la zona infectada. El plan exacto dependerá del germen, la gravedad y la salud general de la persona.
Autocuidado en el hogar
- Siga al pie de la letra el tratamiento indicado por su médico, aunque se sienta mejor
- Descanse la zona afectada y evite cargar peso sobre ella si el médico lo recomienda
- Mantenga una buena higiene de la piel y cuide cualquier herida con productos que le indique el profesional de salud
- Acuda a todas las citas de seguimiento
Tratamientos médicos
Los antibióticos son la base del tratamiento. Se administran por vía intravenosa al principio, y luego pueden pasarse a pastillas. La duración total suele ser de 4 a 6 semanas o más. En casos con prótesis o material metálico, a veces es necesario retirarlos. Su médico le explicará las opciones disponibles y le indicará cuándo puede ir a casa o si necesita continuar en el hospital.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se necesita cirugía cuando hay abscesos (acumulación de pus), tejido óseo muerto, o si la infección no responde a los antibióticos. En la operación, el cirujano limpia la zona, retira el tejido dañado y, si es necesario, rellena el espacio con un injerto de hueso u otros materiales especiales.
Vivir con esta afección
Vivir con osteomielitis puede ser agotador y frustrante. Es normal sentirse cansado durante y después del tratamiento. Siga las indicaciones médicas, tome sus medicamentos según lo recetado y asista a todas las revisiones. Poco a poco irá recuperando su energía y movilidad.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar, porque dificulta la circulación y la curación del hueso
- Controle su diabetes u otras enfermedades crónicas si las tiene
- Mantenga la piel limpia y seca, especialmente si tiene heridas o prótesis
- Use calzado adecuado y revise sus pies a diario si tiene diabetes
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada rica en proteínas, calcio y vitamina D ayuda a la recuperación del hueso. El ejercicio, cuando el médico lo permita, mejora la circulación y la fuerza. Comience con actividades suaves como caminar o estiramientos y aumente la intensidad poco a poco.
Salud mental y bienestar emocional
La osteomielitis puede afectar el estado de ánimo. El dolor, la limitación para moverse y un tratamiento largo pueden generar ansiedad o tristeza. Hable con su médico o busque apoyo psicológico si lo necesita; no está solo en este proceso.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo: cuidar bien las heridas, lavarlas con agua y jabón, cubrirlas con vendajes limpios y consultar si se infectan. Las personas con diabetes deben revisarse los pies a diario y tratar cualquier llaga de inmediato.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la osteomielitis. Sin embargo, algunas vacunas previenen enfermedades que pueden causar infecciones en la sangre y en los huesos, como las vacunas contra el neumococo o la gripe. Consulte a su médico sobre el calendario de vacunación adecuado para usted.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado para la osteomielitis en personas sanas. En personas con alto riesgo, como quienes tienen prótesis articulares o diabetes, es importante hacer controles regulares de la piel y de la salud general para detectar infecciones a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño permanente en el hueso (necrosis o muerte del tejido óseo)
- Artritis séptica (infección en una articulación cercana)
- Fracturas patológicas (huesos debilitados que se rompen con facilidad)
- Infección que se extiende a otras partes del cuerpo (sepsis)
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con osteomielitis se recuperan bien. Es posible que la recuperación tome tiempo y que en algunos casos queden secuelas, pero la atención médica actual ofrece buenas herramientas para curar la infección y preservar la función del hueso. Mantener una actitud positiva y cumplir con las indicaciones médicas son claves para un buen resultado.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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