Otitis externa in pregnancy
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La otitis externa, también llamada 'oído de nadador', es una infección del conducto auditivo externo, que es el tubo que conecta el oído externo con el tímpano. Durante el embarazo, los cambios hormonales y el sistema inmunológico más sensible pueden aumentar el riesgo de tener esta infección.
Datos clave
- Es una infección común que generalmente es causada por bacterias u hongos.
- Puede provocar dolor intenso al tocar o mover la oreja, especialmente al masticar.
- El tratamiento durante el embarazo suele ser seguro con gotas óticas recetadas por un médico, sin afectar al bebé.
Sí, es bastante común, especialmente en personas que nadan o viven en climas húmedos. En el embarazo, los cambios en el cuerpo pueden hacer que sea más probable, pero con cuidados se puede prevenir.
Afecta a mujeres embarazadas de cualquier edad, aunque cualquier persona puede tener otitis externa. Durante el embarazo, las futuras mamás tienen un riesgo ligeramente mayor por los cambios hormonales y la retención de líquidos.
Síntomas
- Dolor insoportable en el oído que no cede.
- Fiebre muy alta (más de 38.5°C) que no baja.
- Hinchazón del oído que se extiende al cuello o la cara.
- Dificultad para abrir la boca o mover el cuello.
- Confusión, rigidez de nuca o dolor de cabeza muy fuerte (posible meningitis).
- Si tiene señales de que la infección se está propagando rápidamente.
- ⚠Dolor moderado que no mejora con compresas tibias o reposo.
- ⚠Secreción con sangre o pus abundante.
- ⚠Empeoramiento rápido de los síntomas en pocas horas.
- ⚠Fiebre que no baja con medidas caseras.
- ⚠Pérdida de audición repentina.
Síntomas comunes
- Dolor de oído que empeora al tocar la oreja o mover la mandíbula (masticar, bostezar).
- Picazón dentro del conducto auditivo.
- Secreción acuosa, amarillenta o con pus que sale del oído.
- Sensación de oído tapado o pérdida leve de audición.
- Fiebre baja (menos de 38°C).
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto más frecuente.
- Frotarse o jalarse la oreja afectada.
- Pérdida de apetito o dificultad para dormir.
- Quejarse de dolor al acostarse del lado del oído afectado.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo más que punzante.
- Secreción espesa o con mal olor.
- Pérdida auditiva más notoria.
- Fiebre baja que puede pasar desapercibida.
Causas
Causas principales
- Humedad prolongada en el conducto auditivo (por nadar, bañarse o sudar).
- Infección por bacterias (como Pseudomonas o Staphylococcus) o por hongos.
- Lesiones pequeñas en la piel del conducto (por usar hisopos, rascarse o insertar objetos).
- Cambios hormonales del embarazo que pueden alterar el pH y la flora del conducto auditivo.
Factores de riesgo
- Nadar con frecuencia en piscinas o aguas sucias.
- Usar audífonos intrauditivos o tapones por mucho tiempo.
- Tener alergias, eccema o psoriasis en la piel.
- Estar embarazada (por cambios en la inmunidad y mayor producción de cerumen).
- Sistema inmunológico debilitado (por estrés, falta de sueño o enfermedades).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso que no cede con cuidados básicos.
- Fiebre alta o escalofríos.
- Hinchazón que se extiende fuera del oído.
- Secreción con pus o sangre.
- Dificultad para oír claramente.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que dura más de un par de días.
- Picazón persistente en el oído.
- Sensación de taponamiento que no mejora.
- Si ha tenido otitis externa antes y quiere consejos para prevenirla.
Diagnóstico
El médico revisará su oído con un instrumento con luz llamado otoscopio, que permite ver el conducto auditivo y detectar enrojecimiento, hinchazón o secreción. También le preguntará sobre sus síntomas y si ha nadado o usado objetos en el oído.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: examen visual del conducto con el otoscopio.
- Cultivo de la secreción: si la infección es persistente o no mejora, se puede tomar una muestra para identificar la bacteria o el hongo.
- Pruebas de audición (audiometría): solo si hay pérdida auditiva importante.
Qué esperar en su cita
La exploración es rápida y no duele. El médico puede limpiar suavemente el conducto con una cánula de succión para ver mejor. Durante el embarazo, se evitan radiografías o tomografías a menos que sean estrictamente necesarias. El diagnóstico suele ser claro con la otoscopia.
Tratamiento
El objetivo es aliviar el dolor y eliminar la infección usando medicamentos que sean seguros durante el embarazo. Siemore debe ser un médico quien recete el tratamiento, especialmente porque algunos medicamentos comunes no están recomendados para embarazadas.
Autocuidado en el hogar
- Mantener el oído seco: use un gorro de baño o un tapón especial al ducharse.
- Aplicar una compresa tibia (no caliente) sobre la oreja por 10-15 minutos para reducir el dolor.
- Evitar rascarse, limpiarse con hisopos o introducir cualquier objeto en el oído.
- Descansar y dormir del lado del oído sano.
- Tomar líquidos y mantener una alimentación equilibrada para ayudar al sistema inmune.
Tratamientos médicos
El médico suele recetar gotas óticas con antibiótico o antifúngico, dependiendo de la causa. También puede recomendar un analgésico oral que sea seguro en el embarazo (como paracetamol, bajo supervisión médica). En ocasiones, el médico limpiará el conducto para que las gotas actúen mejor. No use gotas sin receta, ya que algunas pueden ser dañinas para el feto.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria. Solo en casos muy graves, como formación de un absceso (acumulación de pus) o infección que no responde al tratamiento. En el embarazo, se evita la cirugía siempre que sea posible, pero si se requiere se realiza con cuidado y con un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Mientras dure el tratamiento, evite mojar el oído y protéjalo durante el baño. Si tiene que usar audífonos, espere hasta que el médico confirme que la infección ha sanado. Duerma del lado no afectado y evite presionar la oreja.
Consejos de estilo de vida
- No nade hasta que el médico lo autorice.
- Seque sus oídos suavemente con una toalla después de bañarse (no con hisopos).
- Si usa aretes, quíteselos hasta que la oreja esté bien.
- Evite cambios bruscos de temperatura y ambientes muy húmedos.
Dieta y ejercicio
Puede seguir su alimentación habitual, procurando incluir frutas, verduras y proteínas para fortalecer sus defensas. El ejercicio ligero, como caminar, está bien, pero evite nadar o actividades que puedan mojar el oído.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor constante y la preocupación por la salud del bebé pueden generar ansiedad o estrés. Es importante recordar que la otitis externa es una condición temporal y tratable. Si se siente muy angustiada, hable con su médico o su matrona. No está sola; buscar apoyo emocional es parte del cuidado integral.
Prevención
Sí, en gran medida se puede prevenir. Mantenga sus oídos secos después de cualquier contacto con agua (use una toalla suave y seque la entrada del conducto). Evite introducir objetos como hisopos, ganchos o dedos. Si nada con frecuencia, use tapones para los oídos hechos a medida. Durante el embarazo, extreme estos cuidados y consulte a su médico ante cualquier molestia.
Vacunas
No existe una vacuna específica para la otitis externa. Sin embargo, mantenerse al día con las vacunas recomendadas durante el embarazo (como la de la gripe y la tos ferina) ayuda a prevenir infecciones generales que podrían complicar la salud del oído.
Programas de detección
No hay un examen de detección de rutina. Lo mejor es estar atenta a los síntomas y acudir al médico si nota dolor, picazón o secreción. Si ha tenido otitis externa varias veces, su médico puede darle consejos personalizados para prevenirla.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección que se extiende a la piel alrededor del oído (celulitis).
- Infección del oído medio (otitis media).
- Absceso (bolsa de pus) dentro del conducto auditivo.
- Pérdida auditiva temporal o permanente.
- En casos raros, infección del hueso temporal (osteomielitis) o meningitis (infección de las membranas que recubren el cerebro).
- Fiebre alta que puede afectar al bienestar del feto.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y a tiempo, la otitis externa se cura por completo en la gran mayoría de los casos en aproximadamente una semana. Durante el embarazo, los médicos eligen opciones seguras y el pronóstico es excelente. No dude en consultar a su profesional de la salud ante cualquier síntoma; la detección temprana evita complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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