Otitis externa patient overview
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La otitis externa es una inflamación del conducto auditivo externo, que es el tubo que va desde la abertura del oído hasta el tímpano. Se conoce también como 'oído del nadador' porque suele aparecer cuando queda agua atrapada en el oído, lo que favorece el crecimiento de bacterias u hongos.
Datos clave
- Es una infección muy común, especialmente en personas que nadan o viven en climas cálidos y húmedos.
- Se puede prevenir manteniendo los oídos secos y evitando introducir objetos como hisopos o clips.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejoran en unos pocos días.
Sí, es una afección muy frecuente, sobre todo en niños y adultos jóvenes que practican natación o tienen contacto frecuente con el agua.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en niños, nadadores, personas con conductos auditivos estrechos, que usan audífonos o tapones para los oídos, o que tienen enfermedades de la piel como eczema o psoriasis.
Síntomas
- Dolor muy fuerte que se extiende al cuello o la cara.
- Enrojecimiento e hinchazón que se extiende alrededor del oído.
- Fiebre alta (más de 38.5 °C) con escalofríos.
- Dificultad para abrir la boca o mover el cuello.
- Confusión o somnolencia.
- ⚠Dolor de oído que empeora a pesar de cuidados caseros.
- ⚠Secreción de pus o sangre del oído.
- ⚠Pérdida de audición repentina o significativa.
Síntomas comunes
- Dolor de oído, que empeora al tirar del lóbulo o al mover la mandíbula.
- Picazón intensa dentro del oído.
- Enrojecimiento e hinchazón del oído externo.
- Secreción de líquido transparente, amarillento o con pus.
- Sensación de oído tapado o pérdida de audición leve.
Síntomas en niños
- Se llevan la mano al oído o lo frotan con frecuencia.
- Pueden estar más irritables o tener problemas para dormir.
- A veces tienen fiebre leve.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser menos intenso que en los jóvenes.
- Es más frecuente la secreción del oído.
- La pérdida de audición puede ser más notoria debido a otros problemas de oído relacionados con la edad.
Causas
Causas principales
- Infección por bacterias (como la Pseudomonas) o, con menos frecuencia, por hongos.
- Acumulación de humedad en el conducto auditivo después de nadar, bañarse o sudar mucho.
- Lesiones en la piel del conducto, como al limpiarse el oído con cotonetes, uñas o objetos puntiagudos.
Factores de riesgo
- Nadar con frecuencia, especialmente en aguas con muchas bacterias (piscinas, lagos).
- Vivir en climas cálidos y húmedos.
- Tener el conducto auditivo estrecho o con mucho vello.
- Usar tapones para los oídos, audífonos o auriculares que retienen la humedad.
- Tener afecciones de la piel como eccema, psoriasis o dermatitis seborreica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor intenso o secreción con pus.
- Si la hinchazón se extiende más allá del oído.
- Si tienes fiebre o sientes que el oído está muy caliente.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor o la picazón duran más de un día o dos.
- Si notas que escuchas menos de lo normal.
- Para que te revisen si has tenido otitis externa varias veces.
Diagnóstico
El médico examinará tu oído con un instrumento llamado otoscopio, que tiene una luz para ver dentro del conducto auditivo. Es indoloro, aunque puede haber una leve molestia si el oído está sensible.
Pruebas que se pueden realizar
- Por lo general, no se necesita ninguna prueba adicional.
- En algunos casos, el médico puede tomar una muestra de la secreción con un hisopo para identificar qué bacteria u hongo está causando la infección.
Qué esperar en su cita
La revisión es rápida y no duele. El médico determinará si tienes inflamación, enrojecimiento o pus en el conducto auditivo. En base a eso, te dará recomendaciones para el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en limpiar el conducto auditivo y usar gotas óticas recetadas por el médico. También es importante mantener el oído seco y evitar meter cualquier objeto. La mayoría de las personas mejoran en pocos días.
Autocuidado en el hogar
- Mantén el oído seco al bañarte y al nadar (usa una gorra de baño o un algodón con vaselina).
- No te metas hisopos, dedos ni nada en el oído.
- Aplica una compresa tibia (paño húmedo caliente) sobre el oído para aliviar el dolor.
- Si hay dolor, puedes tomar analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, siempre siguiendo las instrucciones del envase y consultando a tu médico.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar gotas para los oídos que contengan antibióticos (para combatir bacterias), antifúngicos (para hongos) o corticosteroides (para reducir la inflamación). En casos de mucha hinchazón, puede colocar una mecha de algodón para que las gotas lleguen al fondo del conducto. Estas gotas se aplican según las indicaciones, generalmente varias veces al día durante 7 a 10 días.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria. Solo se considera en casos muy graves donde la infección se extiende a los tejidos cercanos o se forma un absceso que necesita drenaje.
Vivir con esta afección
Durante el tratamiento, evita que entre agua en el oído. Usa una gorra de baño o un algodón con vaselina al ducharte. Si sientes el oído tapado, no intentes destaparlo con objetos. La molestia suele desaparecer en unos días.
Consejos de estilo de vida
- Después de nadar o bañarte, seca bien el oído externo con una toalla suave.
- Inclina la cabeza hacia cada lado para ayudar a drenar el agua.
- Si usas audífonos, limítalos durante el tratamiento y asegúrate de mantenerlos limpios.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial. Puedes hacer ejercicio con normalidad, pero procura no sudar en exceso y proteger el oído del agua y la humedad. Si nadas, espera a que el tratamiento termine y el médico te autorice.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de oído puede ser molesto y alterar el sueño, lo que puede causar irritabilidad o ansiedad. Si el problema se vuelve recurrente, puede generar preocupación. Habla con tu médico sobre cómo manejarlo y recuerda que la mayoría de los casos se resuelven bien.
Prevención
Sí, se puede prevenir en gran medida. Mantén tus oídos secos después de nadar o bañarte, inclinando la cabeza para que salga el agua. No introduzcas ningún objeto en el conducto auditivo. Si usas audífonos o tapones, límpialos con regularidad y déjalos secar completamente. Algunas personas pueden usar gotas secantes (de venta en farmacias) después de nadar; consulta a tu farmacéutico.
Programas de detección
No se realiza un cribado de rutina para la otitis externa. Si presentas síntomas, acude a tu médico para un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección del cartílago del oído (pericondritis), que causa hinchazón y dolor intensos.
- Estenosis del conducto auditivo (estrechamiento) por hinchazón crónica.
- En personas con diabetes o sistema inmunitario débil, la infección puede extenderse al hueso del cráneo (otitis externa maligna), una afección grave que requiere tratamiento hospitalario.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. Con el tratamiento adecuado, la otitis externa suele curarse en menos de una semana sin dejar secuelas. Las complicaciones graves son muy raras, especialmente si se consulta a tiempo. Si tienes diabetes o problemas de defensas, es especialmente importante que acudas al médico ante los primeros síntomas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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