Otitis media in adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La otitis media es una infección o inflamación del oído medio, que es la parte del oído que está detrás del tímpano. Puede causar dolor, fiebre y problemas para oír. Aunque es más común en niños, los adultos también pueden padecerla.
Datos clave
- En adultos, la otitis media suele estar relacionada con infecciones respiratorias o alergias.
- No siempre se necesita tratamiento con antibióticos; muchos casos mejoran solos.
- Si no se trata, puede causar complicaciones como pérdida auditiva temporal o infecciones más graves.
Es menos común en adultos que en niños, pero ocurre con frecuencia en personas con sistemas inmunitarios débiles, fumadores o quienes tienen alergias.
Afecta a adultos de todas las edades, especialmente a aquellos con resfriados frecuentes, alergias, tabaquismo o problemas en las trompas de Eustaquio.
Síntomas
- Dolor muy intenso que no alivia con cuidados básicos.
- Fiebre alta (más de 39 °C) con escalofríos o estado general grave.
- Secreción de pus o sangre del oído que empeora.
- Mareo intenso o vértigo que impide caminar.
- Parálisis facial (dificultad para mover un lado de la cara).
- ⚠Dolor de oído que dura más de 2 o 3 días sin mejorar.
- ⚠Pérdida de audición que no mejora después de unos días.
- ⚠Fiebre que no baja con cuidados en casa.
- ⚠Sensación de presión en el oído que empeora.
Síntomas comunes
- Dolor de oído (otalgia), que puede ser leve o intenso.
- Sensación de oído tapado o presión en el oído.
- Dificultad para oír (pérdida auditiva temporal).
- Secreción de líquido o pus por el oído (si el tímpano se rompe).
- Fiebre leve o moderada.
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden tener menos dolor y presentar solo confusión o sensación de mareo.
- Pérdida auditiva más notoria.
- Mayor riesgo de complicaciones si tienen otras enfermedades.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales o bacterianas que llegan al oído medio desde la garganta o las vías respiratorias.
- Alergias que inflaman las trompas de Eustaquio (tubos que conectan el oído con la nariz).
- Cambios bruscos de presión (al volar o bucear).
Factores de riesgo
- Resfriados frecuentes o infecciones sinusales.
- Fumar o estar expuesto al humo del tabaco.
- Alergias no controladas.
- Tener una trompa de Eustaquio estrecha o que funciona mal.
- Sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por diabetes o quimioterapia).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor muy fuerte o fiebre alta.
- Sangre o pus que sale del oído.
- Mareo intenso o parálisis facial.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que no mejora después de 2-3 días.
- Sensación de oído tapado que dura más de una semana.
- Pérdida de audición que no mejora.
Diagnóstico
El médico examinará el oído con un otoscopio (instrumento con luz) para ver el tímpano. Preguntará sobre los síntomas y la historia de salud.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia (observar el tímpano).
- Timpanometría (prueba que mide el movimiento del tímpano).
- Prueba de audición (audiometría) si hay pérdida auditiva.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico es sencillo y no duele. El médico te explicará si es una infección y si necesita tratamiento. En algunos casos, puede pedir una muestra del líquido si hay secreción.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa (viral o bacteriana) y de la gravedad. Muchas veces se alivian los síntomas y se espera a que sane solo. Si es bacteriano, el médico puede recetar antibióticos.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar compresas tibias sobre el oído para aliviar el dolor.
- Tomar analgésicos de venta libre (consulta a tu farmacéutico o médico).
- Descansar y beber líquidos.
- Evitar sonarse la nariz con fuerza o volar hasta que mejore.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar antibióticos orales o gotas para el oído si hay infección bacteriana. También pueden recomendar descongestionantes nasales o antihistamínicos para alergias. No se debe interrumpir el tratamiento sin consultar.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos raros, si hay infecciones repetidas o líquido persistente, el médico puede sugerir una pequeña cirugía para drenar el oído (miringotomía). Esto es poco común en adultos.
Vivir con esta afección
Durante los primeros días, evita actividades que puedan empeorar la presión en el oído, como viajar en avión o bucear. Mantén el oído seco y limpio.
Consejos de estilo de vida
- No introduzcas hisopos ni objetos en el oído.
- Usa tapones para los oídos al bañarte o nadar si hay secreción.
- Evita el humo del tabaco y los ambientes muy fríos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada ayuda a mantener el sistema inmunitario fuerte. Puedes hacer ejercicio suave si no tienes fiebre. Bebe suficiente agua.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de oído y la pérdida auditiva temporal pueden causar estrés o frustración. Habla con tu familia y médico si te sientes preocupado.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero reducir el riesgo de resfriados y alergias ayuda. Lávate las manos con frecuencia y evita el contacto con personas enfermas.
Vacunas
La vacuna contra la gripe y la vacuna antineumocócica pueden disminuir el riesgo de infecciones que causan otitis. Consulta a tu médico si las necesitas.
Programas de detección
No hay cribados rutinarios. Si tienes infecciones frecuentes, tu médico puede valorar si necesitas más estudios.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida auditiva temporal o permanente.
- Infección que se extiende al hueso detrás del oído (mastoiditis).
- Formación de un quiste en el oído medio (colesteatoma).
- Meningitis (infección de las membranas que rodean el cerebro) en casos muy raros.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las otitis medias en adultos mejoran sin problemas con el tratamiento adecuado o por sí solas. Si sigues las indicaciones médicas, el pronóstico es muy bueno y la audición suele recuperarse por completo.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Tu centro de salud o médico de cabecera · España y América Latina
- Farmacia de confianza (pide consejo al farmacéutico) · General
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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