Pharyngitis in infants
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La faringitis en bebés es la inflamación (hinchazón) de la faringe, que es la parte de la garganta detrás de la nariz y la boca. Esto suele causar dolor y dificultad para tragar.
Datos clave
- Es una afección muy común en los bebés y niños pequeños.
- La mayoría de los casos son causados por virus (como los del resfriado común).
- En algunos casos, puede ser causada por bacterias (como el estreptococo).
- Generalmente mejora por sí sola en unos días a una semana.
Sí, la faringitis es una de las consultas más frecuentes en pediatría, especialmente en bebés y niños menores de 5 años.
Afecta principalmente a bebés y niños pequeños, ya que su sistema inmunológico (defensas del cuerpo) aún se está desarrollando. También es más común en quienes asisten a guarderías o tienen contacto cercano con otras personas enfermas.
Síntomas
- Dificultad para respirar (respiración muy rápida, ruidosa o con silbidos).
- Labios o piel de color azulado (falta de oxígeno).
- El bebé no puede tragar nada, ni siquiera saliva (babeo muy abundante).
- Fiebre muy alta (más de 39 °C) que no baja con medidas generales.
- El bebé está muy decaído, no responde o tiene rigidez en el cuello.
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días.
- ⚠El bebé rechaza por completo los líquidos y muestra signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados).
- ⚠Dolor de garganta severo que impide al bebé dormir o alimentarse.
- ⚠Aparecen manchas o ampollas en la garganta o en las manos y pies.
Síntomas comunes
- Dolor de garganta (el bebé puede estar irritable y llorar más de lo normal).
- Dificultad para tragar (el bebé puede rechazar el pecho o el biberón).
- Fiebre (temperatura elevada).
- Secreción nasal (mocos).
Síntomas en niños
- Quejidos o llanto al succionar o tragar.
- Babeo excesivo (más saliva de lo normal).
- Pérdida de apetito.
- Dificultad para dormir.
- Enrojecimiento e hinchazón en la garganta visible al abrir la boca.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales (como el resfriado común, la gripe o el virus respiratorio sincitial).
- Infecciones bacterianas (principalmente la bacteria estreptococo del grupo A).
- En ocasiones, irritantes como el humo del tabaco o el aire muy seco.
Factores de riesgo
- Edad: los bebés y niños pequeños tienen mayor riesgo.
- Asistir a guarderías o escuelas infantiles.
- Tener hermanos o personas en casa que estén resfriados.
- Sistema inmunológico débil (por ejemplo, en bebés prematuros o con enfermedades crónicas).
- Exposición al humo del tabaco.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé tiene dificultad para respirar o tragar.
- Si presenta fiebre muy alta (más de 39 °C) o fiebre que dura más de 3 días.
- Si muestra signos de deshidratación (boca seca, poca orina, llanto sin lágrimas).
- Si está muy decaído, irritable o con rigidez en el cuello.
Programe una cita de rutina si:
- Si el bebé tiene síntomas leves como dolor de garganta y fiebre baja, pero sigue comiendo, bebiendo y activo, puede esperar unos días y consultar si no mejora.
Diagnóstico
El pediatra examinará la garganta del bebé con un bajalenguas y una linterna, y le preguntará sobre los síntomas. Si se sospecha una infección bacteriana, puede tomar una muestra de la garganta con un hisopo (algodón en un palito) para hacer un cultivo o una prueba rápida de estreptococo.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de la garganta, oídos y nariz.
- Prueba rápida de estreptococo (resultado en minutos).
- Cultivo de garganta (resultado en 1-2 días) si la prueba rápida es negativa pero hay sospecha.
- En raras ocasiones, análisis de sangre para descartar otras infecciones.
Qué esperar en su cita
La consulta es breve y el bebé puede estar incómodo, pero no duele. El hisopo puede provocar una ligera molestia pasajera. El pediatra le explicará los resultados y el tratamiento adecuado.
Tratamiento
La mayoría de los casos de faringitis en bebés son virales y no requieren antibióticos. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y mantener al bebé cómodo e hidratado. Si es bacteriana, el médico recetará antibióticos.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer líquidos con frecuencia (leche materna, fórmula, agua si es mayor de 6 meses) para mantenerlo hidratado.
- Usar un humidificador (aparato que humedece el aire) en la habitación para aliviar la sequedad.
- Darle alimentos blandos y fáciles de tragar, como purés o papillas.
- Mantenerlo en reposo y en un ambiente tranquilo.
- Si tiene fiebre o dolor, puede usar medicamentos para bajar la fiebre y aliviar el malestar (consulte con su pediatra la dosis adecuada para la edad y peso del bebé).
Tratamientos médicos
Si el médico confirma una infección bacteriana (estreptococo), recetará un antibiótico que debe administrarse exactamente según las indicaciones, incluso si el bebé mejora antes. No use antibióticos sin receta. Los medicamentos de venta libre para el dolor y la fiebre (como paracetamol o ibuprofeno) pueden usarse bajo la recomendación del pediatra, respetando las dosis por peso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica
Vivir con esta afección
Durante los días de la enfermedad, vigile los signos de alarma y mantenga al bebé cómodo con las medidas de confort. Lávese las manos con frecuencia para evitar contagios en casa. La faringitis suele durar entre 3 y 7 días.
Consejos de estilo de vida
- Lavar las manos del bebé y de los cuidadores con frecuencia.
- Evitar el contacto con personas enfermas.
- No fumar cerca del bebé.
- Mantener al día el calendario de vacunación del bebé.
Dieta y ejercicio
El bebé puede continuar con su alimentación habitual, pero ofrezca líquidos con más frecuencia. Si tiene dificultad para tragar, prefiera alimentos fríos o tibios (no calientes). No es necesario hacer ejercicio; el reposo es mejor.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal que los padres se sientan preocupados cuando su bebé está enfermo. Recuerde que la faringitis es común y, en la mayoría de los casos, leve. Si siente mucha angustia, hable con su pediatra o con un profesional de la salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se reduce el riesgo con medidas de higiene como lavarse las manos, evitar el contacto con personas resfriadas y no compartir utensilios. Mantener al bebé alejado del humo del tabaco también ayuda.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la faringitis, pero las vacunas contra la gripe y otras enfermedades respiratorias pueden prevenir algunas causas virales. Consulte con su pediatra el calendario de vacunación.
Programas de detección
No se realiza ningún cribado (examen preventivo) de rutina para la faringitis en bebés.
Complicaciones
Si no se trata
- En casos raros, la faringitis bacteriana no tratada puede propagarse y causar infecciones en el oído, los senos paranasales o las amígdalas (amigdalitis).
- Muy rara vez, puede provocar fiebre reumática (una enfermedad que afecta el corazón y las articulaciones) o glomerulonefritis (inflamación de los riñones).
- En bebés muy pequeños, la deshidratación por dificultad para tragar puede ser grave.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los bebés con faringitis se recuperan completamente sin problemas. Con los cuidados adecuados y siguiendo las indicaciones del pediatra, el pronóstico es excelente. Si se trata a tiempo una infección bacteriana, las complicaciones son muy poco frecuentes.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
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