Pharyngitis in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La faringitis es la inflamación de la faringe, que es la parte de la garganta que está detrás de la boca y la nariz. Se conoce comúnmente como 'dolor de garganta'. En los adultos mayores, puede ser causada por virus o bacterias, y a veces por otras condiciones como reflujo ácido o sequedad en la boca.
Datos clave
- La mayoría de las faringitis en adultos mayores son causadas por virus, no por bacterias.
- Los síntomas suelen mejorar por sí solos en unos 5 a 7 días, incluso sin tratamiento médico.
- En personas mayores, la faringitis puede provocar complicaciones como deshidratación o infecciones más serias si no se atiende a tiempo.
Sí, la faringitis es común en todas las edades, incluyendo los adultos mayores. Sin embargo, en este grupo suele presentarse con síntomas menos típicos, lo que a veces retrasa el diagnóstico.
Afecta a personas de cualquier edad, pero en los adultos mayores (mayores de 65 años) puede ser más riesgosa debido a un sistema inmunológico más debilitado y a la presencia de otras enfermedades crónicas.
Síntomas
- Dificultad severa para respirar o sensación de que se cierra la garganta
- Incapacidad para tragar saliva o alimentos
- Babeo excesivo o imposibilidad de hablar
- Ronquidos intensos o ruidos al respirar (estridor)
- ⚠Fiebre alta (más de 39°C) que no baja con medidas caseras
- ⚠Dolor de garganta que empeora o dura más de una semana
- ⚠Manchas blancas o pus en las amígdalas que se extienden
- ⚠Ganglios del cuello muy dolorosos o inflamados
- ⚠Dolor de oído o dificultad para abrir la boca
Síntomas comunes
- Dolor o irritación en la garganta
- Dificultad o dolor al tragar
- Enrojecimiento de la garganta
- Inflamación de las amígdalas (a veces con puntos blancos)
- Ronquera o voz rasposa
- Ganglios linfáticos inflamados en el cuello
Síntomas en niños
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza
- Malestar general
- Pérdida del apetito
- A veces dolor de estómago o vómitos
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta menos intenso que en personas jóvenes
- Fiebre baja o incluso ausencia de fiebre
- Mayor probabilidad de sequedad bucal y dificultad para tragar
- Confusión o desorientación leve en algunos casos
- Fatiga y debilidad general
Causas
Causas principales
- Virus: los más comunes son el resfriado común, la gripe y el virus de Epstein-Barr (mononucleosis infecciosa).
- Bacterias: principalmente el estreptococo del grupo A, aunque es menos frecuente en adultos mayores.
- Causas no infecciosas: reflujo gastroesofágico, alergias, aire seco, fumar o estar expuesto al humo del tabaco.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (sistema inmunológico más débil)
- Enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad pulmonar o cardíaca
- Uso de medicamentos que resecan la boca (como algunos antihistamínicos o antidepresivos)
- Fumar o vivir en ambientes con humo
- Pasar tiempo en lugares cerrados con mucha gente, como residencias de mayores
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o tragar
- Si la fiebre es muy alta o no mejora
- Si el dolor es intenso y no se alivia con remedios caseros
- Si nota manchas blancas o pus en la garganta
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de garganta dura más de 3 días sin mejorar
- Si tiene fiebre baja que persiste
- Si padece enfermedades crónicas y sospecha que puede tener faringitis
Diagnóstico
El médico o médica examinará la garganta y el cuello, y preguntará sobre los síntomas y el tiempo que llevan. A veces usará un hisopo (como un palito con algodón) para tomar una muestra de la garganta y analizarla.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de la garganta con una linterna y un bajalenguas.
- Prueba rápida de estreptococo: se toma una muestra con un hisopo y el resultado se obtiene en unos minutos.
- Cultivo de garganta: envían la muestra a un laboratorio para confirmar si hay bacterias, tarda 1-2 días.
Qué esperar en su cita
La consulta será breve y cómoda. Le pedirán que abra la boca y diga 'ahh' para ver la garganta. Si toman una muestra, puede sentir un leve cosquilleo o náuseas momentáneas, pero no duele. Luego recibirá recomendaciones para aliviar los síntomas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es viral, no se usan antibióticos (no funcionan contra los virus). El objetivo es aliviar los síntomas mientras el cuerpo combate la infección. Si es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos, siempre bajo su indicación.
Autocuidado en el hogar
- Descansar la voz y evitar hablar mucho.
- Beber líquidos tibios como tés o sopas, suficientes para mantenerse hidratado.
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua) varias veces al día.
- Usar un humidificador o vapor para humedecer el aire si está seco.
- Chupar pastillas o caramelos sin azúcar (pregunte al farmacéutico cuáles son adecuados).
- Evinar fumar y la exposición al humo.
Tratamientos médicos
Para aliviar el dolor y la fiebre, el médico puede recomendar medicamentos de venta libre como analgésicos (sin receta) que sean seguros para su edad y condiciones de salud. Si se confirma una infección bacteriana, recetará antibióticos que deberá tomar exactamente como se indique, incluso si se siente mejor antes de terminar el tratamiento. No suspenda ni cambie la dosis por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Raramente es necesaria. Solo podría considerarse en casos excepcionales de abscesos en la garganta que no drenan con medicamentos o en infecciones recurrentes muy graves, pero no es común en adultos mayores.
Vivir con esta afección
Durante los días de la faringitis, descanse lo suficiente. Tome líquidos con frecuencia, pero evite bebidas muy frías o muy calientes que puedan irritar más la garganta. Aliméntese con comidas suaves como purés, yogur o caldos. Lávese las manos con frecuencia para no contagiar a otros.
Consejos de estilo de vida
- Evite el consumo de alcohol y tabaco mientras esté enfermo.
- Use ropa cómoda y mantenga la habitación a una temperatura agradable.
- Duerma con la cabeza ligeramente elevada para reducir la sensación de flema o reflujo.
Dieta y ejercicio
Durante la faringitis, evite ejercicios intensos. Camine suavemente si se siente con energía, pero priorice el reposo. En cuanto a la dieta, prefiera alimentos blandos, tibios y fáciles de tragar. Los líquidos como el agua, las infusiones sin cafeína y los caldos son esenciales para evitar la deshidratación.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse mal por una infección puede generar tristeza o ansiedad, especialmente si el dolor interfiere con comer o dormir. Es normal sentirse irritable o decaído. Hable con su familia o cuidador sobre cómo se siente. Si el malestar emocional persiste, consulte a su médico.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puede reducir el riesgo lavándose las manos frecuentemente, evitando el contacto cercano con personas resfriadas y manteniendo una buena hidratación para evitar la sequedad de garganta.
Vacunas
Vacunarse contra la gripe y contra el neumococo (consulte a su médico si es candidato) puede ayudar a prevenir infecciones que a veces causan faringitis. No existe una vacuna específica contra la faringitis común.
Programas de detección
No se recomienda una revisión de rutina para detectar faringitis. Solo se realizan pruebas cuando hay síntomas sospechosos de infección bacteriana o si hay brotes en residencias de mayores.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación por dificultad para tragar líquidos.
- Propagación de la infección a los oídos, senos nasales o pulmones (neumonía).
- Formación de un absceso periamigdalino (pus alrededor de las amígdalas) que requiere drenaje.
- En casos muy raros de infección bacteriana no tratada, fiebre reumática o daño renal (muy poco frecuente en adultos mayores).
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las faringitis en adultos mayores se resuelven sin problemas con cuidados en casa y, si es necesario, con antibióticos recetados. Si se siguen las indicaciones médicas y se mantiene una buena hidratación, el pronóstico es excelente. Las complicaciones graves son poco comunes.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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