Post thrombotic syndrome
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El síndrome postrombótico es una afección que puede aparecer meses o años después de haber tenido una trombosis venosa profunda (un coágulo de sangre en una vena profunda). Ocurre cuando las venas de la pierna se dañan, lo que causa hinchazón, dolor y cambios en la piel.
Datos clave
- Afecta hasta la mitad de las personas que han tenido una trombosis venosa profunda.
- Los síntomas pueden aparecer de 3 a 6 meses después del coágulo.
- El uso de medias de compresión y el cuidado adecuado pueden ayudar a controlar los síntomas.
Es bastante común. Se estima que entre el 20% y el 50% de las personas que han tenido una trombosis venosa profunda desarrollarán síndrome postrombótico en algún momento.
Afecta principalmente a personas que han sufrido una trombosis venosa profunda en las piernas. Es más frecuente en quienes tuvieron coágulos grandes, en personas con obesidad, o en quienes no recibieron tratamiento anticoagulante adecuado después del coágulo.
Síntomas
- Falta de aire repentina o dolor en el pecho (podría ser un coágulo nuevo en los pulmones).
- Hinchazón repentina y dolor intenso en una pierna, con la piel caliente y roja (podría ser una nueva trombosis).
- Sangrado abundante de una úlcera en la pierna.
- ⚠Úlcera en la pierna con signos de infección: enrojecimiento, pus, mal olor o fiebre.
- ⚠Dolor que empeora a pesar del descanso y la elevación de la pierna.
- ⚠Pierna que se pone fría, pálida o azulada.
Síntomas comunes
- Hinchazón en la pierna afectada, especialmente al final del día.
- Dolor o sensación de pesadez, que mejora al elevar la pierna.
- Cambios en el color de la piel (más oscura o rojiza).
- Piel más seca, con comezón o endurecida.
- Aparición de úlceras (llagas) en la pierna, cerca del tobillo.
Síntomas en niños
- En niños es poco frecuente, pero puede presentarse hinchazón y dolor en la pierna si han tenido una trombosis venosa profunda.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser más severos, con mayor riesgo de úlceras en la pierna y cambios importantes en la piel.
- La hinchazón puede dificultar la movilidad y aumentar el riesgo de caídas.
Causas
Causas principales
- El daño a las válvulas dentro de las venas de la pierna causado por el coágulo inicial.
- El aumento de la presión en las venas (insuficiencia venosa crónica) que impide que la sangre fluya correctamente hacia el corazón.
Factores de riesgo
- Haber tenido una trombosis venosa profunda recurrente en la misma pierna.
- Obesidad o sobrepeso.
- Edad avanzada.
- No haber usado medias de compresión o anticoagulantes después de la trombosis.
- Permanecer de pie o sentado por largos periodos sin moverse.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta falta de aire o dolor en el pecho de forma repentina.
- Si la hinchazón o el dolor en la pierna empeoran de repente.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota hinchazón persistente en la pierna después de una trombosis, aunque sea leve.
- Si aparecen cambios en la piel de la pierna como oscurecimiento o endurecimiento.
- Si una úlcera no cicatriza en unas semanas.
Diagnóstico
El médico se basará en su historia clínica, especialmente si ha tenido una trombosis venosa profunda, y en un examen físico de la pierna afectada.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler (ultrasonido) de las venas de la pierna para evaluar el flujo sanguíneo y el estado de las válvulas.
- En algunos casos, se puede realizar una venografía (rayos X con contraste) para ver las venas con más detalle.
Qué esperar en su cita
La evaluación es sencilla y no duele. El médico le preguntará sobre sus síntomas y examinará su pierna. La ecografía es una prueba indolora que utiliza ondas de sonido para ver las venas.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas, prevenir que empeoren y mejorar la calidad de vida. No existe una cura definitiva, pero muchas personas logran controlar los síntomas con cuidados diarios.
Autocuidado en el hogar
- Usar medias de compresión recetadas por su médico todos los días.
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante 30 minutos, varias veces al día.
- Caminar regularmente y moverse para ayudar a que la sangre circule.
- Cuidar la piel de las piernas con cremas hidratantes y evitar lesiones.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir procedimientos como la angioplastia (abrir la vena con un balón) o la colocación de un stent (malla metálica) para mantener la vena abierta. Estos procedimientos los realiza un especialista en cirugía vascular. No se mencionan medicamentos específicos, pero su médico puede recetar anticoagulantes si hay riesgo de nuevos coágulos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos muy graves, cuando hay úlceras que no cicatrizan o dolor intenso, puede considerarse la cirugía para reparar o extirpar las venas dañadas. Esto es poco frecuente y se evalúa caso por caso.
Vivir con esta afección
Vivir con síndrome postrombótico implica cuidar sus piernas todos los días. Use las medias de compresión según lo indicado, eleve las piernas cuando pueda y manténgase activo. Evite estar de pie o sentado sin moverse por mucho tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para reducir la presión en las venas.
- Evitar fumar, ya que el tabaco daña los vasos sanguíneos.
- Moverse cada hora si tiene que estar sentado mucho tiempo.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta baja en sal para ayudar a controlar la hinchazón. El ejercicio regular como caminar, nadar o andar en bicicleta es muy beneficioso. También puede hacer ejercicios específicos para las piernas, como flexionar los tobillos.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con molestias crónicas puede ser frustrante y afectar su estado de ánimo. Es normal sentirse preocupado o triste. Hable con su médico si siente que le está afectando emocionalmente.
Prevención
El síndrome postrombótico se puede prevenir en gran medida tratando adecuadamente la trombosis venosa profunda desde el principio. Esto incluye tomar anticoagulantes según lo recetado, usar medias de compresión y movilizarse tempranamente después del coágulo. Si ya ha tenido una trombosis, el uso continuo de medias de compresión reduce el riesgo de desarrollar el síndrome.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico en la pierna que dificulta caminar y realizar actividades diarias.
- Úlceras en la pierna que pueden infectarse y ser difíciles de curar.
- Endurecimiento permanente de la piel (lipodermatoesclerosis).
- Mayor riesgo de sufrir nuevas trombosis venosas profundas.
Pronóstico a largo plazo
Con los cuidados adecuados, muchas personas pueden controlar los síntomas y llevar una vida activa. Es importante seguir las recomendaciones de su médico y no descuidar el cuidado de sus piernas. El pronóstico es bueno si se trata a tiempo y se mantienen hábitos saludables.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.