Úlceras por presión
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las úlceras por presión, también llamadas escaras o llagas por presión, son heridas en la piel y los tejidos que aparecen cuando una zona del cuerpo se mantiene presionada durante mucho tiempo. Esta presión impide que la sangre llegue correctamente a la piel, lo que daña los tejidos.
Datos clave
- Aparecen por presión constante en la piel, sobre todo en huesos salientes.
- Se pueden prevenir en la mayoría de los casos con cambios de postura y cuidados.
- Necesitan atención médica temprana para evitar complicaciones.
Sí, son bastante comunes, especialmente en personas que pasan mucho tiempo en la cama o sentadas, como pacientes hospitalizados o con movilidad reducida.
Afecta principalmente a personas con movilidad limitada, que usan silla de ruedas o están encamadas. También a personas mayores, con piel frágil, mala alimentación o pérdida de sensibilidad.
Síntomas
- Fiebre alta o escalofríos
- Confusión o decaimiento repentino
- Respiración rápida o dificultad para respirar
- Aumento rápido del enrojecimiento o dolor
- ⚠Herida con pus, mal olor o cambio de color
- ⚠La piel alrededor está caliente o inflamada
- ⚠Fiebre leve
- ⚠Dolor intenso que empeora
Síntomas comunes
- Enrojecimiento de la piel que no se aclara al presionarla
- Dolor o sensibilidad en la zona
- Ampollas o piel agrietada
- Herida abierta u oscura que puede tener mal olor
Síntomas en niños
- Los niños pueden presentar enrojecimiento en zonas donde apoyan con férulas o yesos
- Rascado o molestia inexplicable
- Llagas en el cráneo o la nuca si usan cascos ortopédicos
Síntomas en adultos mayores
- La piel se ve roja, morada o negra
- Pérdida de la capa externa de la piel
- Heridas profundas en talones, caderas o espalda que pueden llegar al músculo o hueso
Causas
Causas principales
- Presión constante sobre una zona de la piel
- Fricción por frotar la piel contra las sábanas o la ropa
- Cizallamiento: la piel se estira mientras el cuerpo se desliza
- Humedad por sudor, orina o heces que debilita la piel
Factores de riesgo
- Inmovilidad
- Incontinencia urinaria o fecal
- Mala alimentación o falta de proteínas
- Enfermedades que reducen el flujo sanguíneo, como la diabetes
- Bajo peso o deshidratación
- Pérdida de sensibilidad en alguna parte del cuerpo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si aparece fiebre
- Si la herida se agranda o se vuelve profunda
- Si hay pus, mal olor o enrojecimiento que se extiende
Programe una cita de rutina si:
- Si la piel se pone roja o rosada y no se aclara en media hora
- Si aparece una ampolla o una llaga
- Si la persona tiene dificultad para moverse o está encamada
Diagnóstico
Un médico o enfermero examina la piel y valora la herida. Según su profundidad y aspecto, determina el estadio (fase) de la úlcera.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico detallado
- A veces, análisis de sangre para ver si hay infección
- Cultivo de la herida si hay sospecha de infección
- En casos profundos, radiografías o tomografías para evaluar los tejidos
Qué esperar en su cita
El profesional preguntará por el historial médico y el grado de movilidad. Luego revisará la piel con cuidado, especialmente las zonas de apoyo. No suele ser doloroso, aunque puede haber molestias si la herida duele.
Tratamiento
El tratamiento principal es aliviar la presión en la zona, mantener la herida limpia y húmeda, y cuidar la nutrición. En casos avanzados puede requerir medicamentos o cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Cambiar de posición cada 2 horas si se está encamado, y cada 15 minutos en silla de ruedas
- Usar almohadas o cojines para aliviar los puntos de apoyo
- Mantener la piel limpia y seca, con cremas barrera si es necesario
- Comer alimentos ricos en proteínas y vitaminas
- Evitar frotar la piel durante la higiene
Tratamientos médicos
El médico puede indicar limpieza de la herida con suero fisiológico, apósitos especiales que favorecen la curación, y antibióticos si hay infección. Estos medicamentos deben ser recetados por un profesional.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la úlcera es muy profunda y no cicatriza con los cuidados habituales, puede ser necesaria una cirugía para limpiar el tejido dañado o cerrar la herida con un colgajo de piel.
Vivir con esta afección
Vivir con una úlcera por presión requiere paciencia y constancia. La rutina incluye cambios de postura, revisar la piel a diario y cuidar la alimentación. Con ello, la mayoría de las heridas mejoran.
Consejos de estilo de vida
- Establecer un horario fijo para girarse y aliviar las zonas de presión
- Usar colchones o cojines especiales, según las indicaciones del médico
- Realizar ejercicios suaves si el médico lo permite
- Contar con la ayuda de familiares o cuidadores
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en proteínas, zinc y vitamina C ayuda a regenerar la piel. Beber abundante líquido también es clave. Si la persona puede moverse, hacer movimientos suaves mejora la circulación; siempre con indicación del profesional.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una llaga puede ser frustrante y limitante. Es normal sentirse triste o preocupado. Hablar de las emociones y pedir ayuda psicológica puede ser parte importante de la recuperación.
Prevención
En la mayoría de los casos, sí. Prevenir es más fácil que curar. Se basa en cambiar de posición, cuidar la piel y mantener una buena nutrición.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección de la herida
- Celulitis, que es una infección de la piel y sus capas profundas
- Infección de hueso (osteomielitis)
- Sepsis, que es una infección generalizada grave
Pronóstico a largo plazo
Con un buen plan de cuidados y el apoyo del equipo de salud, la mayoría de las úlceras por presión mejoran y llegan a cerrarse. Cuanto antes se traten, mayores serán las opciones de recuperación. Es una condición seria, pero se puede manejar con esperanza y constancia.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.