Psoriasis in adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La psoriasis es una enfermedad de la piel que hace que las células se acumulen y formen parches rojos, gruesos y con escamas plateadas. No es contagiosa, es decir, no se puede transmitir a otras personas.
Datos clave
- La psoriasis es una enfermedad autoinmune, lo que significa que el sistema de defensa del cuerpo ataca por error a la piel sana.
- Puede aparecer y desaparecer a lo largo del tiempo, con brotes que duran semanas o meses seguidos de períodos de mejora.
- Aunque afecta la piel, no es solo un problema estético; puede causar picazón, dolor e incomodidad.
Sí, es bastante común. Afecta aproximadamente al 2-3% de la población mundial.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos entre los 15 y 35 años. También puede afectar a niños y adultos mayores.
Síntomas
- Fiebre alta repentina con escalofríos, especialmente si tiene piel muy enrojecida y dolorosa (posible señal de psoriasis pustulosa generalizada, que es una emergencia médica).
- Dificultad para respirar, hinchazón de labios o lengua (puede ser una reacción alérgica a algún medicamento).
- ⚠Brote muy extenso que cubre gran parte del cuerpo y causa dolor intenso.
- ⚠Síntomas de infección en la piel, como pus, calor o enrojecimiento que se extiende.
- ⚠Dolor en las articulaciones con hinchazón y rigidez (posible artritis psoriásica).
Síntomas comunes
- Parches de piel rojos, elevados y con escamas plateadas, generalmente en codos, rodillas, cuero cabelludo y espalda baja.
- Picazón, ardor o dolor en las áreas afectadas.
- Uñas gruesas, con hoyuelos o separadas del lecho ungueal.
- Piel seca y agrietada que puede sangrar.
Síntomas en niños
- Pueden aparecer parches más pequeños y escamosos, a menudo en el cuero cabelludo, la cara y los pliegues del cuerpo.
- A veces se confunde con dermatitis del pañal en bebés.
- Puede causar más picazón que en adultos.
Síntomas en adultos mayores
- Las lesiones pueden ser menos rojas pero más gruesas y con escamas más secas.
- A menudo aparece en las uñas y en los pliegues de la piel (como las axilas).
- Puede ser más difícil de tratar porque la piel es más delgada y frágil.
Causas
Causas principales
- La psoriasis es causada por una combinación de genes y factores del sistema inmunológico. Las células de la piel se renuevan demasiado rápido, en días en lugar de semanas, acumulándose en la superficie.
- No está completamente clara la causa exacta, pero se sabe que el sistema de defensa del cuerpo juega un papel importante.
Factores de riesgo
- Tener un familiar cercano con psoriasis (hereditario).
- Infecciones, especialmente infecciones de garganta por estreptococos.
- Estrés emocional intenso.
- Lesiones en la piel, como cortaduras, rasguños o quemaduras solares.
- Ciertos medicamentos (por ejemplo, algunos para la presión arterial o la malaria).
- Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el sarpullido cubre una gran parte del cuerpo y duele o pica mucho.
- Si tiene fiebre y la piel se ve infectada (con pus, calor o enrojecimiento que se extiende).
- Si hay dolor e hinchazón en las articulaciones que no mejora con reposo.
Programe una cita de rutina si:
- Cuando aparecen los primeros parches y no desaparecen por sí solos en unas semanas.
- Si los síntomas interfieren con su vida diaria, como el sueño, el trabajo o las actividades sociales.
- Si desea probar un nuevo tratamiento o si el actual no funciona bien.
Diagnóstico
Por lo general, el médico puede diagnosticar la psoriasis con solo observar la piel. A veces toma una pequeña muestra de la piel (biopsia) para confirmarlo bajo el microscopio.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico completo de la piel, el cuero cabelludo y las uñas.
- Biopsia de piel (se extrae un trozo muy pequeño de piel para analizarlo en el laboratorio).
- Análisis de sangre para descartar otras enfermedades como artritis o infecciones.
Qué esperar en su cita
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, antecedentes familiares y posibles desencadenantes. Es posible que también le revise las articulaciones para detectar signos de artritis psoriásica. El diagnóstico suele ser rápido y no duele.
Tratamiento
El tratamiento de la psoriasis busca controlar los síntomas, reducir los brotes y mejorar la apariencia de la piel. No tiene cura, pero hay muchas opciones para manejarla. El plan de tratamiento depende de la gravedad, la ubicación de las lesiones y su respuesta a las terapias previas.
Autocuidado en el hogar
- Mantener la piel hidratada con cremas o ungüentos sin perfume, especialmente después del baño.
- Evitar rascarse o frotar las lesiones para no empeorarlas.
- Tomar baños tibios con avena coloidal o aceites de baño para aliviar la picazón.
- Usar ropa suave de algodón y evitar telas ásperas o ajustadas.
- Exponer la piel al sol de forma controlada y con protección solar, ya que la luz ultravioleta puede mejorar los síntomas en algunas personas (siempre consulte a su médico).
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen cremas, ungüentos y lociones que se aplican directamente sobre la piel (tratamientos tópicos). También existen medicamentos que se toman por vía oral o se inyectan (tratamientos sistémicos) para casos más graves. La terapia con luz ultravioleta (fototerapia) es otra opción que se realiza bajo supervisión médica. Su médico le recomendará el tratamiento más adecuado para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para tratar la psoriasis. En caso de artritis psoriásica avanzada, a veces se considera cirugía de reemplazo articular, pero esto es poco frecuente.
Vivir con esta afección
La psoriasis puede ser molesta, pero con cuidados diarios se puede llevar una vida normal. Es importante aprender a reconocer qué desencadena sus brotes (como el estrés o ciertos alimentos) y evitarlos en lo posible. Hable con su médico si algo no funciona.
Consejos de estilo de vida
- Manejar el estrés con técnicas de relajación, meditación o ejercicio suave.
- Evitar fumar y limitar el consumo de alcohol, ya que empeoran los síntomas.
- Mantener un peso saludable, ya que el sobrepeso puede hacer que la psoriasis sea más difícil de tratar.
- Protegerse del sol con protector solar para evitar quemaduras, aunque la luz solar controlada puede ayudar.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta especial para la psoriasis, pero una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, pescado y grasas saludables puede ayudar a reducir la inflamación. El ejercicio regular mejora la circulación y ayuda a controlar el estrés. Consulte a su médico antes de iniciar cualquier rutina intensa.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con psoriasis puede afectar la autoestima y causar ansiedad o depresión debido a la apariencia de la piel y la incomodidad. Es importante hablar con un profesional de la salud mental si se siente abrumado. Recuerde que no está solo y que hay apoyo disponible.
Prevención
No se puede prevenir la psoriasis porque es una enfermedad genética y autoinmune. Sin embargo, se pueden evitar algunos desencadenantes para reducir los brotes, como controlar el estrés, evitar infecciones y no fumar.
Vacunas
No aplica.
Programas de detección
No existe una prueba de detección para la psoriasis. Si tiene síntomas, consulte a su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Puede empeorar la inflamación de la piel y aumentar el riesgo de artritis psoriásica, que causa dolor e hinchazón en las articulaciones.
- Las personas con psoriasis tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes y presión arterial alta.
- La picazón constante puede llevar a infecciones de la piel por rascado.
- Puede afectar la calidad de vida y la salud mental.
Pronóstico a largo plazo
La psoriasis es una enfermedad a largo plazo, pero con el tratamiento adecuado y un buen cuidado personal, la mayoría de las personas pueden controlar los síntomas y tener una vida plena. No deje que la psoriasis le quite la esperanza; hable con su médico y busque el apoyo que necesita.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.