Relapsing polychondritis awareness
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La policondritis recidivante es una enfermedad rara en la que el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataca por error el cartílago, que es el tejido firme pero flexible que se encuentra en las orejas, la nariz, las articulaciones y las vías respiratorias. Esto causa inflamación, dolor y, con el tiempo, puede dañar esas estructuras.
Datos clave
- Es una enfermedad autoinmune, lo que significa que el cuerpo se ataca a sí mismo.
- Puede afectar también otros órganos como ojos, oídos internos, corazón y vasos sanguíneos.
- Es una enfermedad crónica que alterna brotes (momentos de actividad) con periodos de remisión (sin síntomas).
- El diagnóstico puede tardar porque es poco frecuente y se parece a otras enfermedades.
No, es una enfermedad muy poco frecuente. Se estima que afecta a entre 1 y 3 personas por cada millón de habitantes por año.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más común entre los 40 y 60 años. Afecta por igual a hombres y mujeres, aunque algunos estudios sugieren que es ligeramente más frecuente en mujeres.
Síntomas
- Dificultad para respirar, sensación de que la garganta se cierra o respiración ruidosa (puede ser por inflamación del cartílago de las vías respiratorias).
- Dolor intenso en el pecho que no se alivia, sobre todo si se acompaña de palpitaciones o desmayo (puede indicar afectación del corazón).
- Pérdida repentina de la audición o zumbido muy fuerte en los oídos.
- Inflamación repentina de la nariz que dificulta la respiración.
- ⚠Enrojecimiento o dolor ocular persistente, especialmente si hay visión borrosa.
- ⚠Fiebre alta que no baja.
- ⚠Brotes de dolor e hinchazón en las orejas, la nariz o las articulaciones que no mejoran con reposo.
- ⚠Ronquera o tos persistente sin causa clara.
Síntomas comunes
- Inflamación repentina y dolor en una o ambas orejas (el cartílago se enrojece, se hincha y duele, pero el lóbulo de la oreja suele respetarse).
- Inflamación y dolor en la nariz, a veces con sensación de congestión o dolor al tocarla.
- Dolor e hinchazón en las articulaciones, parecido a la artritis.
- Enrojecimiento, dolor o inflamación en los ojos (conjuntivitis, escleritis).
- Cansancio, fiebre y malestar general durante los brotes.
Síntomas en niños
- En niños puede ser más difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden parecerse a otras enfermedades infantiles.
- Puede haber fiebre, dolor en las articulaciones y sarpullido.
- También puede afectar las vías respiratorias, causando tos, ronquera o dificultad para respirar.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden ser menos evidentes, como dolor articular de larga duración que se confunde con artrosis.
- La inflamación de las orejas puede pasar desapercibida o atribuirse a una infección.
- Existe mayor riesgo de complicaciones en el corazón y los vasos sanguíneos.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta. Se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales desencadena una reacción del sistema inmunitario contra el cartílago.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes (como artritis reumatoide, lupus o tiroiditis de Hashimoto).
- Padecer otra enfermedad autoinmune, ya que la policondritis recidivante puede asociarse a otras, como el síndrome de Behçet o la vasculitis.
- Algunas infecciones o exposiciones ambientales podrían actuar como desencadenantes, aunque no están claras.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta hinchazón o dolor repentino en una oreja o en la nariz, sobre todo si está empeorando.
- Si tiene dificultad para respirar o siente que su voz cambia sin motivo.
- Si nota enrojecimiento o dolor en los ojos que no mejora en unas horas.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido episodios repetidos de inflamación en las orejas, la nariz o las articulaciones, aunque hayan mejorado solos.
- Si tiene fatiga constante y dolores articulares vagos sin otra explicación.
- Si ya le han diagnosticado y necesita seguimiento médico regular.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa principalmente en los síntomas y en la exploración física. No existe una prueba única para confirmarla, por lo que el médico considera la historia clínica y descarta otras enfermedades.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar inflamación (VSG, PCR) y descartar otras enfermedades autoinmunes (anticuerpos).
- Biopsia de cartílago (tomar una pequeña muestra del cartílago de la oreja o la nariz para analizarla al microscopio).
- Pruebas de imagen (radiografías, tomografías) para evaluar daños en las vías respiratorias o articulaciones.
- Examen oftalmológico completo si hay síntomas oculares.
Qué esperar en su cita
Como es una enfermedad poco frecuente, puede que su médico de cabecera lo derive a un reumatólogo (especialista en enfermedades autoinmunes). El proceso de diagnóstico puede llevar meses o incluso años. No se desanime: colaborar con un especialista y describir claramente los síntomas es clave.
Tratamiento
El tratamiento busca controlar la inflamación durante los brotes, aliviar los síntomas y prevenir el daño permanente. Se ajusta a cada persona según la gravedad y los órganos afectados.
Autocuidado en el hogar
- Proteger las orejas y la nariz del frío y de golpes (usar gorro, evitar apoyar la cabeza en superficies duras).
- Usar gafas de sol y lágrimas artificiales si hay sequedad o sensibilidad ocular.
- Descansar durante los brotes y evitar actividades que empeoren los síntomas.
- Hidratarse bien y llevar una alimentación equilibrada.
Tratamientos médicos
Los médicos suelen recetar medicamentos antiinflamatorios, corticoesteroides (para bajar la inflamación de forma rápida) y, en casos más severos, medicamentos que modifican el sistema inmunitario (inmunosupresores o biológicos). El tratamiento es individualizado y siempre debe ser supervisado por un especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos raros en los que la inflamación daña gravemente las vías respiratorias (por ejemplo, estrechamiento de la tráquea), puede ser necesaria una cirugía para mantener abiertas las vías respiratorias. También se puede considerar cirugía reconstructiva para la nariz o las orejas si el daño es estético o funcional, pero siempre una vez que la enfermedad esté controlada.
Vivir con esta afección
La vida con policondritis recidivante puede tener altibajos. Aprenda a reconocer los signos de un brote (dolor, enrojecimiento, fatiga) y actúe rápido (reposo, contacto con su médico). Lleve un diario de síntomas para ayudar a su médico a ajustar el tratamiento.
Consejos de estilo de vida
- Evite el tabaco y el alcohol, ya que pueden empeorar la inflamación y afectar otros órganos.
- Mantenga un peso saludable para reducir la carga en las articulaciones.
- Realice actividad física suave, como caminar o nadar, según lo permitan sus síntomas.
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés con técnicas de relajación como respiración profunda o meditación.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica para esta enfermedad, pero una alimentación antiinflamatoria (rica en frutas, verduras, pescado y grasas saludables) puede ayudar. Consulte con su médico o un nutricionista. El ejercicio moderado, como yoga o natación, mantiene las articulaciones flexibles sin forzarlas. Evite deportes de contacto que puedan golpear las orejas o la nariz.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad crónica y poco conocida puede ser frustrante y generar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse abrumado a veces. Hable con su médico sobre sus emociones. Si en algún momento siente que no puede afrontarlo, busque apoyo profesional en salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño, llame a una línea de crisis (el número varía según el país: en España es el 112).
Prevención
No se puede prevenir porque se desconoce la causa exacta. El objetivo es detectarla a tiempo para controlar los brotes y evitar complicaciones.
Vacunas
Pregunte a su médico qué vacunas son recomendables, especialmente la vacuna contra la gripe y la neumonía, ya que las infecciones pueden desencadenar brotes. No se vacune sin consultar, sobre todo si está tomando medicamentos inmunosupresores.
Programas de detección
No existen pruebas de cribado para la población general. Si tiene antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes o ya padece alguna, esté atento a los síntomas descritos y consulte a su médico si aparecen.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño permanente en el cartílago de las orejas (orejas coliflor o deformidad).
- Perforación del tabique nasal (nariz en silla de montar).
- Estrechamiento de las vías respiratorias que puede causar problemas para respirar.
- Inflamación del corazón (miocarditis, pericarditis) o de los vasos sanguíneos (aneurismas).
- Daño en los riñones o en el sistema nervioso.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, muchas personas logran controlar los brotes y tener una buena calidad de vida. La enfermedad puede ser impredecible, pero los avances médicos ofrecen cada vez más opciones. Es importante mantener una comunicación cercana con su equipo médico y no perder la esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.