Secondary dysmenorrhoea
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La dismenorrea secundaria es el dolor menstrual intenso causado por una afección en el útero o los órganos pélvicos. A diferencia de la dismenorrea primaria (dolor sin causa identificada), la secundaria aparece por un problema de salud subyacente.
Datos clave
- El dolor suele comenzar después de los 25 años o empeorar con el tiempo.
- No es normal sentir dolor tan fuerte que interfiera con tus actividades diarias.
- El tratamiento de la causa subyacente puede aliviar el dolor.
Es menos frecuente que la dismenorrea primaria, pero puede afectar a muchas mujeres en algún momento de su vida fértil.
Afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva, sobre todo entre los 30 y 40 años, aunque puede presentarse a cualquier edad.
Síntomas
- Dolor abdominal tan fuerte que no te permite moverte o respirar normalmente.
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa más de una compresa o tampón por hora durante varias horas.
- Fiebre alta (más de 38°C) junto con dolor pélvico.
- Desmayo o sensación de que te vas a desmayar.
- ⚠Dolor que no mejora con analgésicos de venta libre (como paracetamol o ibuprofeno).
- ⚠Dolor que empeora progresivamente con cada periodo.
- ⚠Sangrado entre periodos o después de las relaciones sexuales.
- ⚠Síntomas que afectan tu capacidad para trabajar, estudiar o realizar actividades cotidianas.
Síntomas comunes
- Dolor tipo cólico en la parte baja del abdomen que puede extenderse a la espalda o los muslos.
- Dolor que comienza antes del periodo y dura más de lo habitual (a veces hasta después de que termine).
- Sangrado menstrual abundante o coágulos grandes.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Náuseas, vómitos o mareos durante la regla.
Síntomas en niños
- Poco frecuente en niñas y adolescentes, pero si aparece puede deberse a malformaciones del útero o infecciones.
- El dolor puede ser muy intenso y acompañarse de vómitos o desmayos.
Síntomas en adultos mayores
- En mujeres cercanas a la menopausia, el dolor puede intensificarse por afecciones como la adenomiosis o los miomas.
- También puede presentarse con sangrado irregular o manchado entre periodos.
Causas
Causas principales
- Endometriosis: el tejido similar al del útero crece fuera de él.
- Miomas uterinos: tumores no cancerosos en la pared del útero.
- Adenomiosis: el tejido del revestimiento uterino crece dentro de la pared muscular.
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): infección de los órganos reproductivos.
- Quistes ováricos o endometriomas.
- Dispositivo intrauterino (DIU) de cobre como posible causa.
Factores de riesgo
- Edad entre 30 y 45 años.
- No haber tenido hijos (nuliparidad).
- Antecedentes de infecciones pélvicas.
- Antecedentes familiares de endometriosis o miomas.
- Tabaquismo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es tan fuerte que no puedes levantarte de la cama o te impide hacer tu vida normal.
- Si tienes fiebre o escalofríos junto con el dolor.
- Si sangras abundantemente y te sientes débil o mareada.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor menstrual empeora con el tiempo o no responde a medidas caseras.
- Si el dolor aparece por primera vez después de los 25 años.
- Si tienes otros síntomas como dolor al orinar o durante las relaciones sexuales.
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre tus síntomas, tu historial menstrual y de salud. Luego realizará un examen físico, que incluye una exploración pélvica para revisar el útero y los ovarios.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía pélvica (por vía abdominal o vaginal) para ver el útero y los ovarios.
- Análisis de sangre para descartar infecciones o anemia.
- Laparoscopia: una cirugía menor con una cámara para observar el interior del abdomen (si se sospecha endometriosis).
- Resonancia magnética (RM) en casos más complejos.
Qué esperar en su cita
Es posible que el médico te pida que lleves un diario de tus periodos y del dolor. Algunas pruebas pueden hacerse en la consulta, otras requieren una cita aparte. No temas preguntar todas tus dudas.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor y tratar la causa subyacente. Las opciones van desde medidas caseras hasta tratamientos médicos o quirúrgicos, según la afección.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica en el vientre.
- Tomar baños tibios para relajar los músculos.
- Realizar ejercicio suave como caminar o estiramientos.
- Descansar lo suficiente y reducir el estrés con técnicas de respiración o meditación.
- Evitar el consumo de cafeína y alcohol durante los días de dolor.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) que se compran sin receta o con receta, anticonceptivos hormonales (pastillas, parche, anillo o DIU hormonal) para regular el ciclo y reducir el dolor, o tratamientos hormonales específicos para la endometriosis. Tu médico te recomendará la opción más adecuada para ti según la causa y tus planes de embarazo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos donde los tratamientos anteriores no funcionan o la causa lo requiere (como miomas grandes, endometriosis severa o malformaciones), se puede considerar cirugía. Por ejemplo, extirpar miomas (miomectomía) o, en casos extremos, extirpar el útero (histerectomía). Esto siempre se conversa a fondo con tu médico.
Vivir con esta afección
Vivir con dismenorrea secundaria puede ser difícil, pero muchas mujeres aprenden a manejar los síntomas. Planificar los días de mayor dolor, tener a mano tus métodos de alivio y comunicarte con tu entorno laboral o escolar puede ayudarte a sobrellevarlo.
Consejos de estilo de vida
- Intenta hacer ejercicio de forma regular, incluso cuando no tengas dolor, para mejorar la circulación y reducir la inflamación.
- Duerme al menos 7-8 horas por noche y establece una rutina de sueño.
- Evita el tabaco y limita el alcohol.
- Aprende técnicas de relajación como yoga o mindfulness.
Dieta y ejercicio
Una dieta antiinflamatoria rica en frutas, verduras, granos enteros y pescado graso (como salmón) puede ayudar a reducir el dolor. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o andar en bicicleta, libera endorfinas que alivian el malestar. Evita comidas muy procesadas y con mucha sal, que pueden aumentar la hinchazón.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede provocar ansiedad, tristeza o frustración. No estás sola; es normal sentirse así. Hablar con un profesional de la salud mental o un grupo de apoyo puede ser de gran ayuda.
Prevención
No siempre se puede prevenir porque muchas causas son de origen desconocido. Sin embargo, tratar a tiempo infecciones pélvicas y mantener un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de algunas afecciones.
Vacunas
La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) puede prevenir infecciones relacionadas con el cáncer de cuello uterino, pero no está directamente relacionada con la dismenorrea secundaria.
Programas de detección
No existe un examen de detección específico. Las visitas ginecológicas regulares y los Papanicolaou (citología) ayudan a detectar problemas a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede volverse crónico y afectar tu calidad de vida.
- Puede desarrollarse anemia por pérdida excesiva de sangre.
- Algunas causas, como la endometriosis, pueden dificultar el embarazo (infertilidad).
- Aumenta el riesgo de depresión y ansiedad.
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las mujeres pueden controlar el dolor y llevar una vida normal. Muchas causas se tratan con éxito, y en muchos casos el dolor disminuye con la edad o después del embarazo. No pierdas la esperanza: hay opciones y profesionales que te pueden ayudar.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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