Recuperación del herpes zóster (culebrilla) en bebés
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El herpes zóster, también conocido como culebrilla, es una erupción dolorosa que aparece cuando el virus de la varicela (el mismo que causa la varicela) se reactiva en el cuerpo. En los bebés, esto es muy poco común, pero puede ocurrir si el bebé ya ha tenido varicela o si su madre tuvo varicela durante el embarazo.
Datos clave
- El herpes zóster en bebés es poco frecuente y generalmente leve.
- La erupción suele aparecer en un solo lado del cuerpo o la cara.
- La mayoría de los bebés se recuperan por completo sin problemas duraderos.
- El tratamiento temprano puede ayudar a aliviar los síntomas y acortar la duración de la enfermedad.
No es común. El herpes zóster es mucho más frecuente en adultos mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado. En los bebés, especialmente en los primeros años de vida, es muy raro.
Afecta a bebés que han tenido varicela (incluso si fue leve) o que estuvieron expuestos al virus de la varicela antes de nacer, por ejemplo, si la madre tuvo varicela durante el embarazo.
Síntomas
- Si el bebé tiene dificultad para respirar o respira muy rápido.
- Si el bebé está muy somnoliento, difícil de despertar o tiene convulsiones.
- Si la erupción se extiende rápidamente y afecta un ojo o la punta de la nariz (esto puede indicar afectación del ojo).
- ⚠Si el bebé tiene fiebre alta (más de 38.5 °C) que no baja con medidas generales.
- ⚠Si las ampollas tienen pus, están muy rojas o calientes al tacto (signos de infección bacteriana).
- ⚠Si el bebé muestra signos de dolor intenso, como llanto inconsolable o irritabilidad extrema.
- ⚠Si la erupción aparece cerca del ojo, en el oído o en los genitales.
Síntomas comunes
- Dolor, ardor o picazón en un área de la piel, a menudo en el torso, la cara o un brazo o pierna.
- Aparición de una erupción con ampollas llenas de líquido que se agrupan en una zona.
- Las ampollas se secan y forman costras en unos 7 a 10 días.
- Fiebre baja (en algunos bebés).
Síntomas en niños
- En niños mayores y adolescentes, los síntomas son similares a los de los adultos: dolor más intenso y mayor riesgo de complicaciones como neuralgia postherpética (dolor que dura después de la erupción).
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el dolor puede ser más fuerte y la recuperación más lenta. También tienen mayor riesgo de dolor persistente (neuralgia postherpética) y otras complicaciones como infecciones bacterianas de la piel.
Causas
Causas principales
- El herpes zóster es causado por el virus varicela-zóster, el mismo virus que produce la varicela. Después de que una persona se recupera de la varicela, el virus permanece inactivo (latente) en el cuerpo. En algunas personas, el virus puede reactivarse años después y causar el herpes zóster.
- En los bebés, la reactivación ocurre generalmente si el bebé tuvo varicela antes del año de edad o si el virus se transmitió de la madre durante el embarazo.
Factores de riesgo
- Haber tenido varicela antes de los 12 meses de edad.
- Tener un sistema inmunitario debilitado, por ejemplo, por una enfermedad o tratamiento médico.
- Haber estado expuesto al virus de la varicela en el útero (si la madre tuvo varicela durante el embarazo).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé tiene menos de 3 meses y presenta cualquier erupción sospechosa.
- Si la erupción afecta el ojo, la oreja o los genitales.
- Si el bebé tiene fiebre alta, está muy irritable o se niega a comer.
- Si aparecen signos de infección en las ampollas (pus, enrojecimiento que se extiende).
Programe una cita de rutina si:
- Si el bebé tiene una erupción con ampollas que no mejora en unos días o si tiene dolor que no cede con medidas de confort.
- Si no está seguro de si la erupción es herpes zóster, es mejor que lo evalúe un médico.
Diagnóstico
El médico generalmente puede diagnosticar el herpes zóster examinando la erupción y preguntando sobre los síntomas y la historia de varicela del bebé.
Pruebas que se pueden realizar
- En casos poco claros, el médico puede tomar una muestra del líquido de las ampollas para analizarla en el laboratorio y confirmar la presencia del virus.
Qué esperar en su cita
El médico revisará la piel del bebé y evaluará su estado general. Es posible que pregunte si el bebé ha tenido varicela o si ha estado expuesto a alguien con varicela. No suele ser necesario hacer pruebas invasivas.
Tratamiento
El tratamiento del herpes zóster en bebés se enfoca en aliviar los síntomas, prevenir infecciones secundarias y ayudar a que la erupción sane más rápido. En muchos casos, el sistema inmunitario del bebé puede controlar la infección por sí solo.
Autocuidado en el hogar
- Mantener la erupción limpia y seca. Lavar suavemente con agua y jabón neutro una vez al día.
- No reventar las ampollas. Dejar que se sequen naturalmente.
- Vestir al bebé con ropa suave y holgada para evitar rozaduras.
- Ofrecer líquidos con frecuencia para mantener al bebé hidratado.
- Si el bebé tiene fiebre o dolor, el médico puede recomendar un analgésico seguro para su edad (como paracetamol) siguiendo las indicaciones exactas de dosis.
Tratamientos médicos
En algunos casos, especialmente si el bebé tiene un sistema inmunitario debilitado o si la erupción es grave o afecta el ojo, el médico puede recetar medicamentos antivirales. Estos medicamentos ayudan a reducir la duración y la gravedad de la enfermedad. Es importante administrarlos lo antes posible, idealmente en las primeras 72 horas desde que aparece la erupción.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para tratar el herpes zóster en bebés.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, el bebé puede estar más irritable o tener dificultades para dormir debido al dolor o la picazón. Ofrécele consuelo extra, como abrazos o un ambiente tranquilo. La erupción suele sanar en 2 a 4 semanas.
Consejos de estilo de vida
- Evitar que el bebé se rasque las ampollas. Si es necesario, se pueden cubrir las manos del bebé con guantes suaves o mangas largas.
- No compartir toallas, pañales o ropa de cama sin lavar para evitar propagar el virus (aunque el riesgo de contagio es bajo una vez que las ampollas han formado costras).
- Mantener al bebé alejado de personas que no hayan tenido varicela o que no estén vacunadas, especialmente si tienen el sistema inmunitario débil.
Dieta y ejercicio
La alimentación del bebé debe continuar normalmente, ya sea leche materna, fórmula o alimentos sólidos (según la edad). No es necesario hacer cambios especiales. No se requiere ejercicio específico; el movimiento natural del bebé es suficiente.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal que los padres se sientan preocupados o estresados al ver a su bebé incómodo. El herpes zóster en bebés suele ser leve, pero la angustia de los cuidadores es comprensible. Buscar apoyo emocional de familiares o amigos puede ayudar.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero la vacuna contra la varicela (que se administra a los niños a partir de los 12 meses) reduce el riesgo de tener varicela y, por lo tanto, el riesgo de desarrollar herpes zóster más adelante. En los bebés menores de 12 meses, la prevención se centra en evitar la exposición al virus de la varicela durante el embarazo (si la madre no es inmune) y después del nacimiento.
Vacunas
La vacuna contra la varicela está recomendada para todos los niños a partir de los 12 meses. No se administra a bebés menores de esa edad. La vacuna contra el herpes zóster (para adultos mayores) no se usa en niños.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado rutinarias para el herpes zóster en bebés.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección bacteriana de las ampollas (impétigo) que puede requerir antibióticos.
- Afectación del ojo si la erupción se localiza cerca del ojo (queratitis herpética), que puede causar cicatrices en la córnea o problemas de visión.
- Neuralgia postherpética (dolor persistente después de que la erupción se cura), aunque es muy rara en bebés.
- En bebés con sistemas inmunitarios muy débiles, el virus puede diseminarse a otros órganos (neumonía, encefalitis), pero esto es excepcional.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los bebés se recuperan completamente del herpes zóster sin complicaciones. La erupción desaparece por sí sola y el dolor suele ser leve. Con cuidados en casa y seguimiento médico, el pronóstico es excelente. Incluso sin tratamiento, la enfermedad suele ser autolimitada. En los pocos casos que requieren antivirales, la respuesta es buena.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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