Vivir con apnea del sueño en adultos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente mientras duerme. Estas pausas pueden durar de unos segundos a minutos y ocurren muchas veces por hora. Esto impide que el cuerpo reciba suficiente oxígeno y altera el sueño reparador.
Datos clave
- Es una afección común que afecta a millones de personas en todo el mundo.
- Si no se trata, puede aumentar el riesgo de problemas cardíacos, presión arterial alta y accidentes cerebrovasculares.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas pueden mejorar su calidad de vida y reducir los riesgos para la salud.
Sí, la apnea del sueño es muy común. Se estima que afecta a entre el 10% y el 30% de los adultos, aunque muchas personas no saben que la tienen.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en hombres mayores de 40 años, en personas con sobrepeso u obesidad, y en quienes tienen antecedentes familiares de apnea del sueño. También es más común en personas con cuello grueso, vías respiratorias estrechas o que fuman.
Síntomas
- Dificultad repentina para respirar o sensación de ahogo severo que no mejora al despertar.
- Dolor en el pecho, especialmente si se acompaña de falta de aire o palpitaciones.
- Desmayo o pérdida de conciencia durante el sueño o al despertar.
- ⚠Somnolencia extrema que afecta su capacidad para conducir o realizar tareas seguras.
- ⚠Episodios de asfixia que ocurren varias veces por noche y le causan angustia.
- ⚠Cambios repentinos en el habla o debilidad en un lado del cuerpo al despertar (posible señal de accidente cerebrovascular).
Síntomas comunes
- Ronquidos fuertes y frecuentes (a veces con pausas seguidas de un resoplido o jadeo).
- Somnolencia excesiva durante el día, incluso después de haber dormido suficiente tiempo.
- Despertares frecuentes por la noche con sensación de ahogo o falta de aire.
- Dolor de cabeza matutino, boca seca o dolor de garganta al despertar.
- Problemas para concentrarse, olvidos o cambios de humor.
Síntomas en niños
- Ronquidos (aunque no siempre están presentes).
- Respiración ruidosa o con la boca abierta durante el sueño.
- Posiciones extrañas para dormir (por ejemplo, con el cuello hiperextendido).
- Problemas de atención o hiperactividad durante el día (a veces confundidos con trastorno por déficit de atención).
- Sudoración nocturna o mojar la cama (enuresis).
Síntomas en adultos mayores
- Aumento de la somnolencia diurna, pero a veces se confunde con el envejecimiento normal.
- Mayor riesgo de caídas y accidentes debido a la falta de alerta.
- Empeoramiento de problemas de memoria o confusión.
- Más probabilidad de despertarse para orinar (nicturia).
Causas
Causas principales
- Obstrucción de las vías respiratorias superiores durante el sueño (apnea obstructiva).
- Relajación excesiva de los músculos de la garganta y la lengua, que bloquean el paso del aire.
- En algunos casos, el cerebro no envía señales correctas a los músculos respiratorios (apnea central).
Factores de riesgo
- Sobrepeso u obesidad (el exceso de grasa alrededor del cuello puede comprimir las vías respiratorias).
- Tener un cuello grueso (circunferencia mayor de 40 cm en hombres o 35 cm en mujeres).
- Ser mayor de 40 años.
- Ser hombre (aunque el riesgo aumenta en mujeres después de la menopausia).
- Antecedentes familiares de apnea del sueño.
- Tener amígdalas o adenoides grandes, o una mandíbula pequeña o retraída.
- Consumir alcohol, sedantes o tabaco, ya que relajan los músculos de la garganta.
- Tener congestión nasal crónica o afecciones como rinitis alérgica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene episodios de asfixia que lo despiertan con frecuencia (varias veces por noche).
- Si siente somnolencia tan intensa que se queda dormido mientras conduce o en situaciones peligrosas.
- Si nota debilidad repentina, dificultad para hablar o dolor en el pecho al despertar.
Programe una cita de rutina si:
- Si ronca fuerte y su pareja nota pausas en la respiración durante el sueño.
- Si tiene cansancio excesivo durante el día sin una causa clara.
- Si se despierta con dolor de cabeza o boca seca con frecuencia.
- Si tiene presión arterial alta o problemas cardíacos sin otra explicación.
Diagnóstico
El médico evaluará sus síntomas, historial médico y factores de riesgo. Si sospecha apnea del sueño, lo derivará a un especialista en sueño o a un neumólogo. La confirmación se realiza mediante pruebas de sueño.
Pruebas que se pueden realizar
- Polisomnografía nocturna (estudio del sueño en un centro especializado): mide la respiración, los niveles de oxígeno, el ritmo cardíaco y las ondas cerebrales mientras duerme.
- Estudio de sueño en casa (poligrafía respiratoria): un dispositivo portátil que mide la respiración y los niveles de oxígeno durante la noche en su hogar.
Qué esperar en su cita
Si le realizan un estudio del sueño en un centro, pasará una noche en una habitación cómoda, con sensores colocados en su cabeza, pecho y piernas. Es indoloro y no invasivo. Si el estudio es en casa, le darán instrucciones para usar el dispositivo. Los resultados suelen estar disponibles en una o dos semanas.
Tratamiento
El tratamiento de la apnea del sueño depende de la gravedad y la causa. El objetivo principal es mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño para que la respiración sea normal. Existen opciones que van desde cambios en el estilo de vida hasta dispositivos médicos o, en algunos casos, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Perder peso si tiene sobrepeso (incluso una reducción del 10% puede mejorar los síntomas).
- Evitar el consumo de alcohol y sedantes, especialmente antes de dormir.
- Dormir de lado en lugar de boca arriba (puede usar almohadas especiales o dispositivos para evitar la posición supina).
- Mantener horarios regulares de sueño y crear un ambiente tranquilo para dormir.
- Dejar de fumar.
Tratamientos médicos
El tratamiento más común es el uso de un dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP). Consiste en una máscara que se coloca sobre la nariz o la boca y que suministra un flujo de aire suave y constante para mantener las vías respiratorias abiertas. Otras opciones incluyen dispositivos de avance mandibular (férulas orales) que reposicionan la mandíbula o la lengua, y en algunos casos, dispositivos de presión positiva automática (APAP) o de presión de dos niveles (BiPAP). Siempre consulte a su médico sobre qué opción es adecuada para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Puede considerarse cirugía cuando hay una obstrucción estructural clara (por ejemplo, amígdalas muy grandes, desviación del tabique nasal o mandíbula retraída) y cuando otros tratamientos no han funcionado. Las opciones incluyen cirugía de garganta (uvulopalatofaringoplastia), avance maxilomandibular o implantes de vía aérea. La decisión debe tomarse con un especialista tras una evaluación completa.
Vivir con esta afección
Vivir con apnea del sueño implica comprometerse con el tratamiento y los cambios de estilo de vida. Usar el dispositivo CPAP puede resultar incómodo al principio, pero la mayoría de las personas se acostumbran con el tiempo y notan una gran mejora en su energía y salud. Es importante limpiar el equipo regularmente y acudir a las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Establecer una rutina de sueño constante (acostarse y levantarse a la misma hora todos los días).
- Evitar comidas pesadas, cafeína y alcohol antes de dormir.
- Realizar actividad física regular (ayuda a controlar el peso y mejorar la calidad del sueño).
- Mantener un peso saludable mediante una alimentación balanceada.
- Usar el dispositivo CPAP o la férula oral según lo indicado por su médico.
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales puede ayudar a controlar el peso. El ejercicio aeróbico moderado (como caminar, nadar o andar en bicicleta) durante al menos 150 minutos a la semana es beneficioso. También puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la función respiratoria.
Salud mental y bienestar emocional
La apnea del sueño puede causar fatiga, irritabilidad, ansiedad o depresión debido a la falta de sueño reparador. El tratamiento mejora significativamente estos síntomas. Si se siente abrumado, hable con su médico o un profesional de la salud mental. Recuerde que pedir ayuda es un signo de fortaleza.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero puede reducir el riesgo manteniendo un peso saludable, evitando el consumo de alcohol y tabaco, y durmiendo de lado. Si tiene factores de riesgo como mandíbula pequeña o amígdalas grandes, consulte a un médico para una evaluación temprana.
Complicaciones
Si no se trata
- Aumento del riesgo de presión arterial alta (hipertensión).
- Mayor probabilidad de enfermedades cardíacas, como infarto o insuficiencia cardíaca.
- Riesgo elevado de accidente cerebrovascular (ictus).
- Arritmias cardíacas (latidos irregulares).
- Fatiga crónica y somnolencia diurna, lo que aumenta el riesgo de accidentes de tráfico o laborales.
- Mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
- Deterioro de la función cognitiva (memoria, concentración) a largo plazo.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la apnea del sueño es una afección tratable. Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas experimentan una mejora notable en su calidad de vida, duermen mejor, tienen más energía durante el día y reducen significativamente los riesgos para la salud. Muchas personas conviven bien con la apnea del sueño usando su tratamiento diariamente y llevando un estilo de vida saludable.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Sociedad Española de Sueño (SES)
- Federación Latinoamericana de Sociedades de Sueño (FLASS)
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.