Apnea del sueño en adolescentes: cómo vivir con ella
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se detiene y vuelve a empezar muchas veces mientras duermes. Es como si tu cuerpo olvidara respirar por unos segundos. Esto puede hacer que te despiertes a menudo sin darte cuenta y no descanses bien.
Datos clave
- En los adolescentes, la apnea del sueño suele estar relacionada con el sobrepeso o con amígdalas y adenoides grandes.
- Los ronquidos fuertes y las pausas en la respiración mientras duermes son señales comunes.
- Sin tratamiento, puede afectar el rendimiento escolar, el ánimo y la salud del corazón.
No es tan común como en adultos, pero sí afecta a algunos adolescentes. Se estima que entre el 2 y 4% de los jóvenes pueden tener apnea del sueño.
Afecta más a adolescentes con sobrepeso u obesidad, o a aquellos que tienen amígdalas o adenoides grandes. También es más frecuente en varones y en quienes tienen familiares con apnea del sueño.
Síntomas
- Si durante el sueño la persona se pone azul o deja de respirar por más de 10 segundos y no se despierta.
- Si tiene un ataque de asfixia severo que no cede al despertar.
- Si se desmaya o tiene una convulsión mientras duerme.
- ⚠Si los ronquidos son muy fuertes y notas pausas respiratorias frecuentes.
- ⚠Si tu hijo adolescente tiene mucha somnolencia diurna que afecta su seguridad (por ejemplo, al manejar o usar maquinaria).
- ⚠Si presenta dolor en el pecho o falta de aire al despertar.
Síntomas comunes
- Ronquidos fuertes y frecuentes
- Pausas en la respiración mientras duermes (puede notarlo otra persona)
- Despertares repentinos con sensación de ahogo o falta de aire
- Cansancio excesivo durante el día
- Dificultad para concentrarse en clase
- Irritabilidad o cambios de humor
- Dolores de cabeza por la mañana
Síntomas en niños
- Los niños más pequeños pueden tener problemas de atención, hiperactividad o mal rendimiento escolar.
- A veces mojan la cama (enuresis) por la alteración del sueño.
- Pueden tener un crecimiento más lento de lo esperado.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la apnea del sueño puede empeorar problemas del corazón y la presión arterial.
- A veces se confunde con demencia por la falta de sueño reparador.
- Las pausas en la respiración pueden ser más largas.
Causas
Causas principales
- Obstrucción de las vías respiratorias altas, por ejemplo, por amígdalas o adenoides grandes.
- Exceso de peso u obesidad, que puede estrechar la garganta.
- Problemas en la forma de la mandíbula o del paladar.
Factores de riesgo
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Tener familiares con apnea del sueño.
- Tener amígdalas o adenoides grandes (más común en niños y adolescentes).
- Padecer alergias o asma que congestionen la nariz.
- Ser varón.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas pausas en la respiración mientras duerme que duran más de 10 segundos.
- Si se despierta varias veces por la noche con sensación de ahogo o falta de aire.
- Si tiene mucha somnolencia diurna que le impide hacer actividades normales.
Programe una cita de rutina si:
- Si ronca fuerte la mayoría de las noches y se despierta cansado.
- Si tiene problemas de atención o bajo rendimiento escolar sin otra causa clara.
- Si tiene dolor de cabeza frecuente por las mañanas.
Diagnóstico
El médico preguntará por los síntomas, hará un examen físico y, si lo sospecha, pedirá un estudio del sueño. Ese estudio se llama polisomnografía y mide la respiración, el oxígeno en sangre y las etapas del sueño mientras duermes.
Pruebas que se pueden realizar
- Polisomnografía (estudio del sueño en un hospital o en casa con un equipo portátil).
- Cuestionarios sobre somnolencia diurna (como la escala de Epworth).
- Examen de las vías respiratorias (nariz, garganta) para ver si hay obstrucciones.
Qué esperar en su cita
Primero, el médico te hará preguntas y te revisará. Si hay sospecha, te programarán un estudio del sueño. Puedes hacerlo en tu casa o en una clínica. Es sencillo: te colocan unos sensores mientras duermes y luego analizan los datos. Los resultados tardan unos días.
Tratamiento
El tratamiento busca mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño y corregir las causas. Puede incluir cambios en el estilo de vida, dispositivos respiratorios o, en algunos casos, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un peso saludable mediante alimentación balanceada y ejercicio.
- Evitar el alcohol y los sedantes, porque relajan los músculos de la garganta y empeoran la apnea.
- Dormir de lado en lugar de boca arriba, para que la lengua y el paladar no obstruyan la garganta.
- Usar un humidificador si el aire es muy seco o tratar las alergias nasales.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal para la apnea moderada a grave es la presión positiva continua en las vías respiratorias (conocida como CPAP). Consiste en una mascarilla que se usa al dormir y envía aire a presión para mantener la garganta abierta. Tu médico te explicará cómo usarlo. En casos leves, pueden usarse aparatos orales (como férulas) que adelantan la mandíbula. Nunca uses ningún medicamento o dispositivo sin receta médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la apnea es causada por amígdalas o adenoides muy grandes, el médico puede recomendar una cirugía llamada amigdalectomía o adenoidectomía (extirpación de esas estructuras). En algunos casos, se realiza cirugía para corregir problemas de la mandíbula o el paladar. Siempre se evalúa caso por caso.
Vivir con esta afección
Vivir con apnea del sueño implica ser constante con el tratamiento. Si usas CPAP, al principio puede ser incómodo, pero con el tiempo te acostumbras y notarás que descansas mejor. Es importante que tu familia entienda la condición y te apoye.
Consejos de estilo de vida
- Establece un horario regular para dormir y despertar, incluso los fines de semana.
- Evita las pantallas (celular, tablet, TV) al menos una hora antes de acostarte.
- Duerme en un cuarto oscuro, fresco y silencioso.
- Haz actividad física regular (al menos 30 minutos al día), pero no justo antes de dormir.
Dieta y ejercicio
Una alimentación saludable (rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras) ayuda a mantener un peso adecuado. El ejercicio también mejora la calidad del sueño y reduce los síntomas. Evita comidas pesadas o muy dulces antes de acostarte.
Salud mental y bienestar emocional
No descansar bien puede hacer que te sientas irritable, triste o ansioso. También puede afectar tu concentración en la escuela y tu vida social. Si te sientes abrumado, habla con un adulto de confianza o un profesional de la salud mental. Recuerda que el tratamiento mejora tanto el sueño como el ánimo.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero mantener un peso saludable y tratar las alergias o problemas nasales reduce el riesgo. Evitar el tabaco y el alcohol también ayuda.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado masivo, pero si tienes factores de riesgo (sobrepeso, ronquidos fuertes), tu médico puede evaluar si necesitas un estudio del sueño.
Complicaciones
Si no se trata
- Problemas de aprendizaje y bajo rendimiento escolar.
- Alteraciones del estado de ánimo (ansiedad, depresión).
- Presión arterial alta, que puede dañar el corazón a largo plazo.
- Mayor riesgo de accidentes por somnolencia.
- Problemas de crecimiento en niños y adolescentes.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los adolescentes mejoran mucho. Pueden descansar bien, tener más energía y concentrarse mejor. En muchos casos, si se corrige la causa (como bajar de peso o extirpar las amígdalas), la apnea puede desaparecer o volverse muy leve. Es una condición que tiene solución.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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