Small intestinal bacterial overgrowth
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO) es una condición en la que hay demasiadas bacterias en el intestino delgado. Normalmente, el intestino delgado tiene pocas bacterias, pero cuando hay un desbalance, estas bacterias pueden causar problemas digestivos.
Datos clave
- Puede causar hinchazón, gases y diarrea o estreñimiento.
- A menudo está relacionado con problemas de movimiento intestinal o baja acidez estomacal.
- El tratamiento suele incluir cambios en la alimentación y, en algunos casos, antibióticos recetados por un médico.
Es una condición bastante común, especialmente en personas con trastornos digestivos crónicos o sistemas inmunológicos debilitados.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores, personas con diabetes, quienes han tenido cirugía abdominal o toman medicamentos que reducen el ácido estomacal.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino que no cede.
- Vómitos con sangre o que parecen café molido.
- Fiebre alta con escalofríos y dolor abdominal.
- Heces con sangre o negras y alquitranadas.
- ⚠Vómitos persistentes que impiden retener líquidos.
- ⚠Sangre en las heces (roja o negra).
- ⚠Signos de deshidratación (muy poca orina, mareos, boca seca).
- ⚠Dolor abdominal que empeora o no mejora en un día.
Síntomas comunes
- Hinchazón y distensión abdominal después de comer.
- Gases excesivos y eructos.
- Dolor o calambres en el abdomen.
- Diarrea o estreñimiento (a veces alternados).
- Fatiga y sensación de malestar general.
Síntomas en niños
- Dificultad para ganar peso o crecimiento lento.
- Vientre hinchado y doloroso.
- Irritabilidad y llanto frecuente.
- Deposiciones anormales (grasosas, malolientes).
Síntomas en adultos mayores
- Pérdida de peso sin razón aparente.
- Debilidad y anemia.
- Confusión o cambios en el estado mental (debido a deficiencias vitamínicas).
- Diarrea crónica.
Causas
Causas principales
- Movimiento lento del intestino delgado que permite que las bacterias se acumulen.
- Baja producción de ácido estomacal, lo que permite que las bacterias sobrevivan.
- Anomalías estructurales en el intestino, como divertículos o adherencias después de una cirugía.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 65 años).
- Diabetes tipo 1 o tipo 2 mal controlada.
- Uso prolongado de medicamentos que reducen el ácido estomacal (llamados inhibidores de la bomba de protones).
- Cirugías intestinales previas (como bypass gástrico).
- Trastornos del movimiento intestinal (como la esclerodermia).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor abdominal intenso que empeora o va acompañado de fiebre.
- Vómitos persistentes o con sangre.
- Sangrado rectal o heces negras.
- Incapacidad para evacuar o expulsar gases junto con dolor abdominal.
Programe una cita de rutina si:
- Hinchazón o gases que duran varias semanas y afectan tu vida diaria.
- Cambios en el hábito intestinal (diarrea o estreñimiento) que no desaparecen.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Fatiga que no mejora con el descanso.
Diagnóstico
El médico generalmente sospecha SIBO por los síntomas y realiza una prueba de aliento para medir los gases producidos por las bacterias. En algunos casos, puede ser necesaria una endoscopia (introducir un tubo delgado con cámara por la boca) para tomar una muestra del líquido intestinal.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de aliento con lactulosa o glucosa: se bebe una solución y luego se recoge el aliento para medir hidrógeno y metano.
- Endoscopia con cultivo de líquido intestinal (menos común).
- Análisis de sangre para detectar deficiencias de vitaminas (como B12, hierro).
Qué esperar en su cita
La prueba de aliento es sencilla, indolora y se realiza en el consultorio médico o en un centro de diagnóstico. Deberás seguir una dieta especial el día anterior (evitar ciertos alimentos) y estar en ayunas unas horas antes. Los resultados suelen estar disponibles en unos días.
Tratamiento
El tratamiento del SIBO se enfoca en reducir el exceso de bacterias y tratar la causa subyacente para evitar que vuelva a aparecer. Incluye cambios en la alimentación, posible uso de antibióticos recetados por un médico y medidas para mejorar la motilidad intestinal.
Autocuidado en el hogar
- Come porciones más pequeñas y con mayor frecuencia a lo largo del día.
- Evita alimentos que empeoren los síntomas, como los ricos en carbohidratos fermentables (por ejemplo, cebolla, ajo, frijoles, trigo). Un dietista puede ayudarte a diseñar una dieta baja en estos compuestos.
- Mastica bien los alimentos y come despacio para facilitar la digestión.
- Mantente bien hidratado, bebiendo agua entre comidas.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos específicos para eliminar el exceso de bacterias. No uses antibióticos sin receta. También puede recomendar medicamentos que mejoren el movimiento intestinal (procinéticos). El tratamiento se ajusta según la causa y la gravedad del SIBO.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez se necesita, solo en casos donde exista una obstrucción física o una anomalía estructural que no pueda tratarse de otra forma. Tu médico te informará si es necesaria.
Vivir con esta afección
Vivir con SIBO puede requerir ajustes en la alimentación y el estilo de vida. Con el tratamiento adecuado, muchas personas logran controlar los síntomas y llevar una vida normal.
Consejos de estilo de vida
- Establece rutinas de comidas regulares y evita ayunos prolongados.
- Realiza actividad física moderada (caminar, yoga) para favorecer la motilidad intestinal.
- Reduce el estrés con técnicas de relajación, como respiración profunda o meditación.
- Duerme lo suficiente, ya que el sueño afecta la digestión.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y baja en alimentos que fermentan rápidamente puede ayudar a reducir los gases y la hinchazón. Trabaja con un dietista para identificar tus desencadenantes. El ejercicio regular, como caminar después de las comidas, estimula el movimiento intestinal y puede aliviar los síntomas.
Salud mental y bienestar emocional
Los síntomas digestivos crónicos pueden causar frustración, ansiedad o tristeza. Es normal sentirse abrumado. Habla con tu médico sobre cómo te sientes; la salud mental es tan importante como la física. Si necesitas apoyo, busca a un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero reducir el uso innecesario de medicamentos que bajan el ácido estomacal y tratar trastornos como la diabetes o la esclerodermia puede disminuir el riesgo. Mantener una buena motilidad intestinal con una dieta rica en fibra y ejercicio también ayuda.
Complicaciones
Si no se trata
- Deficiencia de vitaminas y minerales (especialmente vitamina B12, hierro y calcio), lo que puede causar anemia, osteoporosis y problemas neurológicos.
- Pérdida de peso y desnutrición.
- Daño en la mucosa intestinal, lo que dificulta la absorción de nutrientes.
- Mayor riesgo de infecciones recurrentes.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas experimentan una mejoría significativa de los síntomas. El SIBO puede volver a aparecer, pero trabajando con tu médico para controlar la causa subyacente y adoptar hábitos saludables, puedes mantener los síntomas bajo control y llevar una vida plena.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.