Ronquidos en bebés: causas y cuándo preocuparse
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El ronquido en bebés es un sonido ruidoso al respirar durante el sueño, causado por una obstrucción parcial de las vías respiratorias superiores (nariz, garganta). Es común en los primeros meses porque sus conductos nasales son muy estrechos. La mayoría de las veces es inofensivo, pero en algunos casos puede señalar un problema que necesita atención médica.
Datos clave
- Los bebés respiran principalmente por la nariz, por lo que cualquier obstrucción puede provocar ronquidos.
- El ronquido ocasional y suave suele ser normal, especialmente si el bebé está resfriado o tiene mucosidad.
- Ronquidos fuertes y frecuentes, acompañados de pausas en la respiración o agitación, pueden indicar apnea obstructiva del sueño (AOS).
- La mayoría de los bebés dejan de roncar a medida que crecen y sus vías respiratorias se ensanchan.
Sí, los ronquidos ocasionales son muy comunes en bebés. Se estima que alrededor del 10-20% de los bebés sanos roncan de forma leve, especialmente durante infecciones respiratorias.
Afecta principalmente a bebés menores de 2 años, con mayor frecuencia entre los 3 y 6 meses. Es más común en bebés prematuros, aquellos con alergias, o con antecedentes familiares de ronquidos o apnea del sueño.
Síntomas
- El bebé deja de respirar por más de 10 segundos durante el sueño
- Se pone morado o azul alrededor de los labios (cianosis)
- Dificultad severa para respirar (se le hunden las costillas al inspirar)
- No responde ni se despierta fácilmente
- ⚠Ronquidos muy fuertes que empeoran cada noche
- ⚠Pausas en la respiración que duran más de 10 segundos
- ⚠El bebé se despierta asustado o con jadeos
- ⚠Mala ganancia de peso o dificultad para alimentarse
- ⚠Somnolencia excesiva durante el día
Síntomas comunes
- Sonido ronco o vibrante al respirar durante el sueño
- Respiración por la boca mientras duerme
- Mucosidad nasal visible o congestión
- Sueño inquieto, se despierta con facilidad
Síntomas en niños
- Ronquidos fuertes casi todas las noches
- Pausas en la respiración durante el sueño (apnea)
- Despertares bruscos con jadeos o resoplidos
- Sudoración excesiva nocturna
- Cansancio o irritabilidad durante el día
Síntomas en adultos mayores
- Este tema se enfoca en bebés, pero en adultos mayores los ronquidos pueden relacionarse con apnea del sueño, sobrepeso o enfermedades cardíacas.
Causas
Causas principales
- Congestión nasal por resfriado común o alergias
- Posición al dormir boca arriba (la lengua y el paladar blando pueden obstruir parcialmente)
- Adenoides o amígdalas inflamadas o agrandadas
- Anomalías anatómicas como tabique nasal desviado o paladar hendido
- Reflujo gastroesofágico (el ácido irrita la garganta)
Factores de riesgo
- Bebés prematuros (vías respiratorias más pequeñas)
- Exposición al humo del tabaco en el hogar
- Historial familiar de ronquidos o apnea del sueño
- Alergias ambientales (ácaros, polen, moho)
- Sobrepeso u obesidad infantil (menos frecuente en bebés)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé tiene pausas en la respiración durante el sueño
- Si se pone azul o morado mientras duerme
- Si se despierta con frecuencia sobresaltado o con dificultad para respirar
Programe una cita de rutina si:
- Si el ronquido es constante y fuerte todas las noches
- Si el bebé respira por la boca la mayor parte del tiempo
- Si nota que el crecimiento o la alimentación no son adecuados
- Si hay antecedentes familiares de apnea del sueño
Diagnóstico
El médico (pediatra) evaluará los síntomas, hará preguntas sobre el sueño del bebé y examinará la nariz, garganta y oídos. Podría recomendar una grabación del sonido del ronquido o una prueba de sueño.
Pruebas que se pueden realizar
- Oxímetro de pulso nocturno (mide el oxígeno en sangre mientras el bebé duerme)
- Polisomnografía (estudio del sueño): se realiza en un hospital o clínica especializada, monitorea la respiración, frecuencia cardíaca y actividad cerebral
- Radiografía de vías respiratorias superiores (para ver el tamaño de adenoides y amígdalas)
- Evaluación por un otorrinolaringólogo (médico de oídos, nariz y garganta)
Qué esperar en su cita
Por lo general, el diagnóstico es sencillo. El médico le pedirá que describa cómo duerme el bebé y, si es necesario, ordenará un estudio de sueño. Este estudio no duele; se colocan sensores suaves en la piel del bebé y se monitorea durante una noche en el hospital. Los resultados ayudarán a determinar si hay un problema que requiera tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente. Muchas veces no se necesita tratamiento específico, solo medidas para aliviar la congestión y mejorar la posición al dormir. En casos más graves, puede incluir medicamentos o cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Mantener la nariz del bebé limpia usando solución salina (agua con sal) y un aspirador nasal suave
- Usar un humidificador en la habitación para humedecer el aire y evitar la sequedad nasal
- Colocar al bebé boca arriba para dormir (posición segura, pero si ronca mucho, consulte al pediatra sobre cambios de posición)
- Evitar la exposición al humo del tabaco y al polvo
- Mantener al bebé hidratado y lactar a demanda
Tratamientos médicos
Si la causa es alergia, el médico puede recomendar antihistamínicos (sin nombres comerciales) o aerosoles nasales con corticoides suaves. Si hay reflujo gastroesofágico, se puede tratar con cambios de alimentación o medicamentos indicados por el pediatra. En casos de apnea obstructiva del sueño significativa, podría considerarse el uso de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), aunque es poco frecuente en bebés.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos bebés con adenoides o amígdalas muy grandes que causan apnea severa o problemas para alimentarse, el médico puede recomendar una adenoidectomía o amigdalectomía (cirugía para extirparlas). Esta decisión se toma siempre después de una evaluación cuidadosa y solo cuando los beneficios superan los riesgos.
Vivir con esta afección
Para la mayoría de los padres, vivir con un bebé que ronca implica observar su respiración y tomar medidas sencillas para mejorar su sueño. Lleve un registro de las noches con ronquidos fuertes o pausas para compartirlo con el pediatra. Mantenga la rutina de sueño y un ambiente tranquilo.
Consejos de estilo de vida
- Evite el humo de cigarrillo dentro de la casa o el auto
- Limpie regularmente el dormitorio para reducir ácaros y polvo
- Use ropa de cama hipoalergénica si hay alergias
- Ofrezca lactancia materna si es posible (ayuda a reducir infecciones respiratorias)
Dieta y ejercicio
La alimentación del bebé debe ser la adecuada para su edad (lactancia o fórmula). No hay restricciones especiales. En bebés mayores, una dieta balanceada ayuda a evitar el sobrepeso, que puede empeorar los ronquidos. El ejercicio se limita al juego activo según su desarrollo.
Salud mental y bienestar emocional
El ronquido del bebé puede generar estrés y ansiedad en los padres, especialmente si escuchan pausas en la respiración. Es normal preocuparse, pero recuerde que la mayoría de los casos son benignos. Si la ansiedad le afecta, hable con su médico o busque apoyo de grupos de crianza.
Prevención
No siempre se puede prevenir el ronquido, pero algunas medidas reducen el riesgo: evitar el humo del tabaco, mantener al bebé alejado de alérgenos, y tratar rápidamente los resfriados para evitar congestión prolongada. La lactancia materna también se asocia con menos infecciones respiratorias.
Vacunas
Las vacunas recomendadas (como la antigripal y la antineumocócica) pueden prevenir infecciones que causan congestión y ronquidos. Consulte con su pediatra el calendario de vacunación.
Programas de detección
No existe un examen de rutina para detectar ronquidos en bebés. La observación de los padres y las visitas regulares al pediatra son clave para identificar problemas.
Complicaciones
Si no se trata
- Apnea obstructiva del sueño (pausas en la respiración que reducen el oxígeno)
- Problemas de crecimiento y aumento de peso por el esfuerzo respiratorio
- Dificultades de aprendizaje o comportamiento a largo plazo (por sueño de mala calidad)
- Hipertensión pulmonar (aumento de presión en los pulmones, raro pero grave)
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los bebés con ronquidos leves superan el problema a medida que crecen y sus vías respiratorias se desarrollan. Incluso en casos de apnea obstructiva, con el tratamiento adecuado (cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía) el pronóstico es excelente. La detección temprana y el seguimiento médico son las mejores herramientas para evitar complicaciones.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Asociación Mundial del Sueño (World Sleep Society)
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) · España
- Sociedad Latinoamericana de Pediatría (SLAIP) · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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