Lesión renal aguda (insuficiencia renal repentina)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La lesión renal aguda, también llamada insuficiencia renal repentina, ocurre cuando los riñones dejan de funcionar correctamente de forma rápida, en horas o días. Los riñones son los órganos que filtran la sangre y eliminan desechos y líquidos sobrantes del cuerpo. Cuando fallan de repente, esos desechos se acumulan y pueden causar problemas graves si no se tratan a tiempo.
Datos clave
- Puede ocurrir en personas que ya estaban enfermas o después de una lesión, infección o medicamento.
- Con tratamiento rápido, muchos pacientes se recuperan por completo.
- Es más frecuente en personas hospitalizadas, pero también puede ocurrir en casa.
- No siempre causa dolor; a veces los primeros signos son hinchazón o cambios en la orina.
Sí, es relativamente común. Afecta aproximadamente a 1 de cada 5 personas hospitalizadas, especialmente en cuidados intensivos. También puede ocurrir fuera del hospital, aunque es menos frecuente.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas (como diabetes o presión alta), personas hospitalizadas por infecciones graves o cirugías, y quienes toman ciertos medicamentos que pueden dañar los riñones.
Síntomas
- Dejar de orinar por completo durante más de 12 horas
- Dificultad grave para respirar o falta de aire repentina
- Confusión repentina o pérdida del conocimiento
- Dolor intenso en el costado o en la espalda (zona de los riñones)
- Convulsiones
- ⚠Orinar mucho menos de lo habitual durante más de un día
- ⚠Hinchazón que empeora rápidamente en piernas, pies o cara
- ⚠Náuseas y vómitos que impiden beber líquidos
- ⚠Presión arterial muy alta (dolor de cabeza intenso, visión borrosa)
Síntomas comunes
- Disminución de la cantidad de orina (orinar menos de lo normal)
- Hinchazón en piernas, tobillos o pies (retención de líquidos)
- Cansancio o debilidad inexplicable
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Náuseas, vómitos o pérdida de apetito
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Presión arterial alta o baja
Síntomas en niños
- Menos pañales mojados de lo normal (en bebés y niños pequeños)
- Llanto débil o poca energía
- Hinchazón en la cara, manos o pies
- Vómitos o diarrea persistentes
- Irritabilidad o somnolencia excesiva
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina
- Debilidad o caídas frecuentes
- Cambios en la frecuencia o cantidad de orina
- Hinchazón en piernas o abdomen
- Pérdida de apetito o sed excesiva
Causas
Causas principales
- Falta de flujo de sangre a los riñones (por deshidratación grave, hemorragia, infección severa como sepsis, o insuficiencia cardíaca)
- Daño directo a los riñones (por medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos, ciertos antibióticos, o sustancias tóxicas; infecciones renales; o enfermedades como la glomerulonefritis)
- Obstrucción en las vías urinarias (por cálculos renales, tumores, o agrandamiento de la próstata)
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 65 años)
- Enfermedades crónicas como diabetes, presión arterial alta o insuficiencia cardíaca
- Enfermedad renal crónica previa
- Hospitalización, especialmente en cuidados intensivos o tras cirugía mayor
- Uso de medicamentos que pueden dañar los riñones (como antiinflamatorios o algunos antibióticos) sin supervisión médica
- Deshidratación severa (por diarrea, vómitos o fiebre alta)
- Infecciones graves (sepsis)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si deja de orinar o nota una reducción significativa en la cantidad de orina
- Si tiene hinchazón repentina en piernas, tobillos o cara
- Si siente falta de aire o dificultad para respirar
- Si está confundido o muy somnoliento sin razón aparente
- Si ha tenido una enfermedad grave, deshidratación o una cirugía reciente y nota estos síntomas
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo (diabetes, presión alta, enfermedad renal) y nota cambios leves en la orina o en su energía
- Si toma medicamentos que afectan los riñones y desea un chequeo preventivo
- Si ha tenido infecciones urinarias repetidas o cálculos renales
Diagnóstico
El médico sospecha una lesión renal aguda basándose en sus síntomas y antecedentes. Para confirmarlo, realiza análisis de sangre y orina que miden cómo funcionan los riñones. También puede hacer pruebas de imagen para ver los riñones.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir creatinina y urea (sustancias que se acumulan cuando los riñones fallan)
- Análisis de orina para detectar proteínas, sangre u otros signos de daño renal
- Ecografía renal para ver el tamaño y estructura de los riñones y descartar obstrucciones
- Electrocardiograma (ECG) si se sospecha que el corazón está afectado
- Biopsia renal (rara vez) si se necesita identificar la causa exacta
Qué esperar en su cita
Es probable que le tomen muestras de sangre y orina. Dependiendo de la gravedad, puede necesitar que lo hospitalicen para vigilancia y tratamiento. No se preocupe, los médicos le explicarán cada paso. Si está en casa, le indicarán cuándo regresar para los resultados.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en corregir la causa subyacente y apoyar la función renal mientras los riñones se recuperan. Muchas veces, con medidas simples, los riñones pueden sanar por sí solos. En casos graves, se necesita diálisis temporal.
Autocuidado en el hogar
- Beba suficientes líquidos según las indicaciones de su médico (no exceda si tiene hinchazón o retención de líquidos)
- Evite medicamentos antiinflamatorios como ibuprofeno o naproxeno sin consultar a su médico
- Siga una dieta baja en sal y en potasio si su médico lo recomienda
- Controle su presión arterial si tiene hipertensión
- No tome remedios caseros ni suplementos sin supervisión médica
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial, reducir la inflamación o ayudar a eliminar el exceso de líquidos. En el hospital, pueden administrar líquidos por vía intravenosa para corregir la deshidratación o la alteración de electrolitos. Si los riñones no funcionan bien, se puede usar diálisis temporal (una máquina que filtra la sangre) hasta que los riñones se recuperen. La diálisis no es permanente en la mayoría de los casos de lesión renal aguda.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Rara vez se necesita cirugía, a menos que la causa sea una obstrucción (como un cálculo renal grande o un tumor) que deba eliminarse para restablecer el flujo de orina.
Vivir con esta afección
La recuperación puede tomar desde unos días hasta varias semanas. Durante ese tiempo, es importante seguir las indicaciones médicas, tomar los medicamentos recetados y asistir a todas las citas de control. Anote cualquier síntoma nuevo y consulte si algo le preocupa.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una hidratación adecuada (pregunte a su médico cuánto líquido debe beber cada día)
- Evite el alcohol y el tabaco
- No haga esfuerzos físicos intensos hasta que su médico lo autorice
- Descanse lo suficiente, su cuerpo necesita energía para sanar
- Evite el estrés; practique respiración profunda o actividades relajantes
Dieta y ejercicio
Su médico o un dietista puede recomendarle una dieta baja en sal, potasio y fósforo si sus riñones aún no se han recuperado por completo. Consuma frutas y verduras frescas, pero evite las muy ricas en potasio (plátano, naranja, espinacas) si su médico lo indica. Realice ejercicios suaves como caminar, según su energía y las indicaciones médicas.
Salud mental y bienestar emocional
Experimentar una enfermedad repentina puede ser aterrador y estresante. Es normal sentirse ansioso, triste o frustrado durante la recuperación. Hable con su médico si estos sentimientos persisten. Recuerde que buscar ayuda emocional es tan importante como el cuidado físico.
Prevención
Muchos casos de lesión renal aguda se pueden prevenir. Mantenerse bien hidratado, controlar enfermedades crónicas (como diabetes y presión alta) y evitar medicamentos que dañan los riñones sin supervisión médica son pasos clave. Si está hospitalizado, el equipo médico tomará medidas para proteger sus riñones.
Vacunas
No hay una vacuna específica contra la lesión renal aguda, pero vacunarse contra la gripe y la neumonía puede ayudar a prevenir infecciones que podrían desencadenar el problema.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo como diabetes o presión arterial alta, su médico puede hacer análisis de sangre y orina regulares para detectar problemas renales a tiempo. Hable con su médico sobre la frecuencia de estos chequeos.
Complicaciones
Si no se trata
- Acumulación de desechos en la sangre (uremia), que puede causar confusión, náuseas y debilidad extrema
- Desequilibrio de electrolitos (como potasio alto) que puede provocar arritmias cardíacas peligrosas
- Sobrecarga de líquidos que lleva a insuficiencia cardíaca o edema pulmonar (líquido en los pulmones)
- Daño permanente en los riñones, que puede evolucionar a enfermedad renal crónica
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que reciben tratamiento temprano se recuperan completamente y sus riñones vuelven a funcionar con normalidad. En algunos casos, puede quedar un daño leve, pero con cuidados se puede llevar una vida plena. Solo una minoría desarrolla insuficiencia renal crónica que requiera diálisis permanente. Con un buen seguimiento médico, el pronóstico es positivo. La clave es actuar rápido y seguir las recomendaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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