Tonsillitis in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas, que son dos masas de tejido en la parte posterior de la garganta. Suele ser causada por infecciones virales o bacterianas y provoca dolor de garganta, fiebre y dificultad para tragar.
Datos clave
- Es muy común en niños entre 5 y 15 años.
- La mayoría de los casos son causados por virus, no por bacterias.
- El tratamiento depende de la causa y puede incluir reposo, líquidos y, si es bacteriano, antibióticos recetados por un médico.
Sí, la amigdalitis es una de las causas más frecuentes de dolor de garganta en niños y niñas en todo el mundo.
Afecta principalmente a niños y adolescentes, pero también puede ocurrir en adultos. Es más común en la infancia, especialmente entre los 5 y los 15 años.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que la garganta se cierra
- Dificultad para tragar la saliva (babeo constante)
- Fiebre muy alta que no baja con medidas generales
- Debilidad extrema o confusión
- Color azulado en los labios o la cara
- ⚠Dolor de garganta que dura más de 2 días sin mejora
- ⚠Fiebre que no cede después de 48 horas
- ⚠Dolor al tragar que impide beber líquidos
- ⚠Manchas blancas o pus en las amígdalas que empeoran
- ⚠Ganglios muy inflamados y dolorosos
Síntomas comunes
- Dolor de garganta intenso
- Enrojecimiento e hinchazón de las amígdalas
- Manchas blancas o amarillas en las amígdalas
- Fiebre (temperatura alta)
- Dolor al tragar
- Ganglios linfáticos inflamados en el cuello
Síntomas en niños
- Dificultad para tragar o negarse a comer
- Babeo excesivo (especialmente en niños pequeños)
- Mal aliento
- Voz ronca o apagada
- Irritabilidad o llanto
- Dolor de oído (puede ser señal de que la infección se extiende)
Síntomas en adultos mayores
- Aunque es menos común en adultos mayores, los síntomas pueden incluir dolor de garganta intenso, fiebre y fatiga.
- Puede haber dolor al tragar y malestar general.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales: los virus que causan resfriados, gripe o mononucleosis son las causas más comunes.
- Infecciones bacterianas: la bacteria más frecuente es el estreptococo del grupo A, que causa la faringitis estreptocócica.
Factores de riesgo
- Edad: los niños entre 5 y 15 años tienen mayor riesgo.
- Contacto cercano con personas infectadas (en casa, escuela o guardería).
- Sistema inmunológico débil (por otras enfermedades o tratamientos).
- Estaciones de invierno y primavera, cuando los virus respiratorios son más comunes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene dificultad para respirar o tragar.
- Si la fiebre es muy alta o el niño está muy decaído.
- Si aparecen signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, orina oscura o menos pañales mojados).
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de garganta dura más de 2 días.
- Si nota manchas blancas o pus en las amígdalas.
- Si el niño se queja de dolor de oído o tiene ganglios muy inflamados.
- Para una evaluación si hay antecedentes de amigdalitis frecuentes (varias veces al año).
Diagnóstico
El médico o pediatra revisará la garganta del niño, observará las amígdalas y los ganglios del cuello, y preguntará sobre los síntomas. También puede tomar una muestra de la garganta con un hisopo (como un algodón largo) para analizarla.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: mirar la garganta con una linterna y palpar el cuello.
- Prueba rápida de estreptococo: se toma una muestra de la garganta y en pocos minutos se sabe si hay bacteria estreptococo.
- Cultivo de garganta: si la prueba rápida es negativa, se puede enviar la muestra al laboratorio para un resultado más preciso (tarda 1-2 días).
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida y sencilla. El médico puede pedir al niño que abra la boca y diga 'ah' para ver la garganta. La prueba con hisopo puede ser un poco incómoda, pero no duele y dura solo unos segundos. Luego el médico explicará los resultados y el tratamiento adecuado.
Tratamiento
El tratamiento depende de si la amigdalitis es causada por un virus o una bacteria. En la mayoría de los casos virales, el cuerpo se cura solo. Si es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. Es importante seguir las indicaciones del profesional de la salud.
Autocuidado en el hogar
- Dar mucho líquido (agua, caldos, leche) para evitar la deshidratación.
- Ofrecer alimentos suaves y fáciles de tragar como purés, yogur, helado o compotas.
- Reposo en casa para que el cuerpo se recupere.
- Usar un humidificador para humedecer el aire y aliviar la garganta.
- Evitar alimentos ácidos, picantes o muy calientes que puedan irritar la garganta.
Tratamientos médicos
Si la causa es bacteriana, el médico recetará un antibiótico (generalmente por vía oral). Es importante completar todo el tratamiento aunque el niño se sienta mejor, para evitar complicaciones. En caso de fiebre o dolor intenso, se pueden usar medicamentos para bajar la fiebre y aliviar el dolor, siempre bajo recomendación del médico y respetando las dosis para niños. No se debe administrar aspirina a niños por el riesgo de síndrome de Reye.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos de amigdalitis recurrentes (muchas veces al año) o muy graves, el médico puede recomendar una cirugía llamada amigdalectomía (extirpación de las amígdalas). Esto suele considerarse cuando la amigdalitis afecta la calidad de vida o causa complicaciones. La decisión se toma junto con el cirujano y el pediatra.
Vivir con esta afección
Si su hijo tiene amigdalitis, ofrézcale comodidad y mucho cariño. Mantenga la hidratación y el reposo. Evite el contacto con otros niños mientras tenga fiebre para no contagiar la infección. La mayoría de los niños se recuperan en una semana.
Consejos de estilo de vida
- Lávense las manos con frecuencia para evitar la propagación de gérmenes.
- No compartir vasos, cubiertos ni cepillos de dientes durante la enfermedad.
- Mantener al niño en casa hasta que la fiebre desaparezca y se sienta mejor (generalmente 24 horas después de empezar el tratamiento si es bacteriano).
Dieta y ejercicio
Ofrezca una dieta blanda y líquida. No fuerce al niño a comer, pero asegúrese de que beba suficientes líquidos. Evite el ejercicio intenso mientras haya fiebre o malestar. Después de la recuperación, puede retomar las actividades poco a poco.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y la fiebre pueden hacer que el niño esté irritable, cansado o triste. Ofrezca consuelo, juegos tranquilos y tiempo de descanso. Si la enfermedad se vuelve recurrente, puede causar ansiedad o estrés. Hable con su pediatra si nota que el niño está muy afectado emocionalmente.
Prevención
No siempre se puede prevenir la amigdalitis, pero se pueden reducir las infecciones con buenas prácticas de higiene, como lavarse las manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir objetos personales.
Vacunas
No existe una vacuna específica para la amigdalitis, pero vacunas como la de la gripe y la del COVID-19 pueden prevenir algunas infecciones virales que causan amigdalitis.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para la amigdalitis. El diagnóstico se hace cuando aparecen los síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la amigdalitis bacteriana no se trata, la infección puede extenderse a otras partes, como los oídos (otitis) o los senos paranasales (sinusitis).
- En casos raros, puede formarse un absceso periamigdalino (una acumulación de pus cerca de las amígdalas) que requiere drenaje.
- La fiebre reumática (una enfermedad que puede afectar el corazón, las articulaciones y el sistema nervioso) es una complicación muy poco frecuente pero grave de las infecciones por estreptococo no tratadas.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños con amigdalitis se recuperan por completo sin problemas a largo plazo. Las amigdalitis virales mejoran solas, y las bacterianas se curan con antibióticos. Incluso si se necesita cirugía, la amigdalectomía es un procedimiento seguro y la recuperación suele ser buena. Su hijo volverá a sentirse bien pronto.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
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