Tonsillitis in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas, que son dos masas de tejido en la parte posterior de la garganta. Esta inflamación suele ser causada por una infección viral o bacteriana. En los adultos mayores, las amígdalas ya no son tan activas, pero aún pueden infectarse. La amigdalitis causa dolor de garganta, molestias al tragar y, a veces, fiebre.
Datos clave
- La amigdalitis puede ser causada por virus o bacterias, siendo los virus los más comunes.
- En adultos mayores, la amigdalitis es menos frecuente que en niños, pero puede ser más seria si no se trata.
- El tratamiento principal es aliviar los síntomas; los antibióticos solo se usan si la causa es bacteriana.
La amigdalitis es más común en niños y adolescentes que en adultos mayores. Sin embargo, los adultos mayores pueden presentarla, especialmente si tienen un sistema inmunológico debilitado o están expuestos a infecciones.
Afecta a personas de todas las edades, pero es menos frecuente en adultos mayores porque las amígdalas se encogen con la edad y son menos propensas a inflamarse. Aún así, puede ocurrir en cualquier adulto mayor, sobre todo si tiene otras condiciones de salud.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que la garganta se cierra.
- Babeo excesivo o incapacidad para tragar la saliva.
- Ruido al respirar (estridor) – un sonido agudo al inhalar.
- Si la persona deja de respirar o se desmaya.
- ⚠Dolor de garganta intenso que no mejora con reposo y líquidos.
- ⚠Fiebre muy alta (más de 39.5°C) que no baja.
- ⚠Absceso en la garganta (bulto doloroso que puede verse o sentirse).
- ⚠Síntomas que empeoran rápidamente.
Síntomas comunes
- Dolor de garganta que empeora al tragar.
- Enrojecimiento e inflamación de las amígdalas.
- Fiebre (temperatura alta).
- Dolor de cabeza.
- Malestar general o cansancio.
Síntomas en niños
- Los niños suelen tener fiebre más alta, náuseas o vómitos, y dolor abdominal.
Síntomas en adultos mayores
- Puede haber menos fiebre o incluso ausencia de fiebre.
- El dolor de garganta puede ser leve, pero la dificultad para tragar puede ser más notoria.
- Sensación de tener un bulto en la garganta.
- Mal aliento (halitosis)
- Cambios en la voz (voz apagada).
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como las causadas por el virus del resfriado común o la gripe.
- Infecciones bacterianas, más frecuentemente por la bacteria Streptococcus pyogenes (estreptococo).
- En raras ocasiones, otros virus o bacterias.
Factores de riesgo
- Sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por otras enfermedades o medicamentos).
- Edad avanzada (cambios en las defensas del cuerpo).
- Exposición a personas con infecciones de garganta.
- Tabaquismo o vivir en ambientes con humo.
- Tener amígdalas muy grandes desde la infancia (aunque es poco común).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dificultad para respirar o tragar.
- Fiebre alta que no cede con medidas caseras.
- Dolor intenso que impide comer o beber.
- Presencia de pus o manchas blancas en las amígdalas.
- Dolor de garganta que dura más de 48 horas sin mejora.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de garganta leve sin fiebre alta.
- Si tiene antecedentes de amigdalitis recurrente (varias veces al año).
- Si presenta ganglios inflamados en el cuello que no duelen.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas y le examinará la garganta con una luz. También puede tocar suavemente su cuello para ver si tiene los ganglios inflamados.
Pruebas que se pueden realizar
- Hisopado de garganta: se pasa un hisopo de algodón por la parte posterior de la garganta para obtener una muestra y analizarla.
- Prueba rápida de estreptococo: da resultados en minutos para saber si la bacteria Streptococcus está presente.
- Cultivo de garganta: si la prueba rápida es negativa pero se sospecha infección, se envía la muestra a un laboratorio para un cultivo (tarda 1-2 días).
Qué esperar en su cita
El diagnóstico es rápido y no duele, aunque el hisopado puede provocar una leve sensación de arcadas. Si el médico sospecha una complicación (como un absceso), puede solicitar imágenes, pero esto es raro.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es viral, no se usan antibióticos; la mayoría mejora por sí sola. Si es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos (tómelos exactamente como se le indiquen y complete el tratamiento, aunque se sienta mejor). Nunca tome antibióticos sin receta.
Autocuidado en el hogar
- Descanse mucho para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Beba líquidos tibios o fríos (agua, tés sin cafeína, caldos) para mantenerse hidratado.
- Haga gárgaras con agua tibia y sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua) varias veces al día.
- Use un humidificador o vapor para aliviar la garganta seca.
- Evite alimentos irritantes: picantes, ácidos, muy calientes o muy fríos.
- No fume ni se exponga al humo.
Tratamientos médicos
Si la causa es bacteriana, el médico recetará un antibiótico (generalmente por boca). Es importante tomarlo por el tiempo indicado, aunque los síntomas mejoren antes. Para aliviar el dolor y la fiebre, puede usar analgésicos genéricos (como paracetamol o ibuprofeno) siempre siguiendo las indicaciones del médico o farmacéutico, y sin exceder las dosis. No se recomiendan los antiinflamatorios en ciertos casos; consulte siempre.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía) es poco común en adultos mayores. Solo se considera si hay amigdalitis recurrentes muy frecuentes que afectan la calidad de vida, o si hay complicaciones graves (como abscesos que no se resuelven). Su médico evaluará los riesgos y beneficios según su salud general.
Vivir con esta afección
Mientras se recupera, evite actividades extenuantes. Beba suficientes líquidos y elija comidas suaves como purés, sopas, yogur o batidos. Puede usar una bufanda suave para proteger su garganta del frío.
Consejos de estilo de vida
- Descanse lo suficiente durante el día y duerma bien por la noche.
- Lávese las manos frecuentemente para evitar contagiar a otros.
- No comparta utensilios, vasos o cepillos de dientes mientras esté enfermo.
- Evite el contacto cercano con otras personas hasta que se sienta mejor.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos blandos y fáciles de tragar. Evite las comidas muy calientes o muy condimentadas. Puede hacer ejercicio ligero (caminar) si no tiene fiebre y se siente con energía, pero escuche a su cuerpo y descanse si se siente cansado.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse enfermo puede ser frustrante y preocupante, especialmente para los adultos mayores. Es normal sentirse ansioso o de mal humor. Hable con su familia o amigos sobre cómo se siente. Si la ansiedad es mucha, consulte a su médico.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se reduce el riesgo con buena higiene: lavado de manos frecuente, evitar compartir cubiertos o vasos, y mantener la casa ventilada. También es útil evitar el contacto cercano con personas que tengan dolor de garganta o resfriado.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la amigdalitis. Sin embargo, vacunarse contra la gripe y la neumonía (según recomendación médica) puede ayudar a prevenir infecciones respiratorias que a veces causan amigdalitis.
Programas de detección
No hay pruebas de detección para la amigdalitis. Si tiene dolor de garganta recurrente, su médico puede evaluar si necesita más estudios.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección que se extiende a los tejidos cercanos, formando un absceso periamigdalino (bolsa de pus).
- Infección que pasa al torrente sanguíneo (sepsis), poco común pero grave.
- Fiebre reumática (si la causa es bacteriana estreptocócica, puede afectar el corazón, las articulaciones y la piel).
- Infección del oído medio o sinusitis.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas mejoran completamente en una o dos semanas con cuidados adecuados. Incluso en adultos mayores, el pronóstico es bueno si se trata a tiempo. Las complicaciones son poco frecuentes y, si ocurren, generalmente se pueden tratar. Con atención médica oportuna y siguiendo las recomendaciones, la recuperación es completa.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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